viernes, 15 de noviembre de 2013

El precio de la Infidelidad

Pedro leía el periódico sentado en la antesala de la oficina del asistente del procurador cuando la secretaria le dijo “Puede pasar” caminó con él hasta la puerta donde lo recibió su amigo y le indicó que se sentara en la salita de su oficina, su amigo se sentó frente a él en un sofá tapizado en piel y le dijo


-Me preocupó mucho tu llamada telefónica así que necesito que con mucha calma me platiques tu problema con lujo de detalles, no te avergüences de decir cómo te la cogías o si lo hacían con la boca o lo que haya sido ya que cualquier cosa me puede indicar hacia donde debemos de ir para resolver éste asunto, así que adelante, te escucho

-Te narraré toda la historia…..Comenzó hace seis meses, fue un día en que yo desayunaba con un cliente en un Sanborns y ella llegó a sentarse en la mesa de al lado quedando prácticamente frente a mí, varios la volteamos a ver ya que era una mujer muy bella, no era ninguna jovencita era una mujer “hecha y derecha” tenía unos grandes ojos claros que resaltaban con su piel trigueña y su cabello negro, muy elegante en su vestir, sus manos de dedos y uñas largas y un cuerpo espectacular, a mí me gusta observar las manos de las mujeres ya que además de demostrarme el cuidado que ponen en su cuerpo siempre busco algún anillo o argolla que dicho sea de paso ella no usaba. Noté que me observaba con gran atención como tratando de escuchar lo que platicaba con mi cliente y cuando bajé mi mirada hacia sus piernas ella las cruzó de forma muy sensual haciendo que su falda se subiera hasta la mitad de sus muslos, en ese momento yo la miré a los ojos y ella sonrió pasando su lengua sobre sus labios. No traté de iniciar algo simplemente nos mirábamos y nos sonreíamos ya que no era el momento dado que mi cliente era lo más importante

Al terminar de arreglar los asuntos con mi cliente me levanté de la mesa y ella me sonrió guiñándome un ojo pero yo caminé directo al baño, cuando salí la encontré de pie a junto a los teléfonos que están en el pasillo que lleva a los sanitarios no pude evitar detener mi paso para observarla, era alta, con un trasero espectacular que resaltaba por lo ajustado de su falda y unas bellas piernas que sabía lucir usando medias de malla y tacones altos, ella me enfrentó para decirme que los teléfonos no servían que tenía que hacer una llamada urgente y me preguntó si llevaba un celular que le pudiera prestar para hacer esa llamada, al notar mi duda me dijo “Te pago la llamada, por favor ¿sí?” en un principio dudé, pero su bello rostro, su voz y lo sensual de su perfume me vencieron, así que sin separar mi vista de sus ojos le di mi celular, ella sonrió y yo entendí lo que me pretendía decir así que me retiré unos pasos de ella para que hiciera su llamada libremente, mi vista se fijó en sus piernas y su trasero ya que había adoptado una postura muy sexy de pie con una pierna delante de la otra como si fuese a dar un paso.

Inclinó sensualmente su cabeza para quitar sus cabellos de su oído para poner el celular, habrán pasado unos cinco segundos o tal vez menos cuando se quitó el celular del oído lo miró para apretar la tecla “end” y volteó hacia mí, yo supuse que no había logrado establecer comunicación y que lo intentaría de nuevo pero dio dos o tres pasos hacia donde yo estaba y me entregó mi celular poniéndolo en mi mano, al dármelo sujetó mi mano con la suya y mientras pasaba su dedo índice sobre mi argolla de matrimonio me dijo “Dejé gravado mi número, llámame y tal vez nos podamos divertir, soy Vianey ¿Y tú?”, quedé desconcertado y solo puede responder “Pedro” ella me sonrió y caminó hacia las escaleras que llevan a la tienda y al restaurante, por unos momentos me quedé admirando su cadera al caminar después subí y entré al restaurante al no verla en su mesa miré hacia la tienda donde tampoco estaba, sin duda ya se había ido así que regresé a mi mesa con mi mano sobre mi nariz aspirando ese dulce y sensual aroma de su perfume, después de unas palabras con mi cliente pedí la cuenta y la mesera me entregó tres notas de esas, comandas creo que les dicen, y antes de que yo le dijera algo ella me dijo “La señora que estaba en esa mesa dijo que usted pagaría su cuenta” yo miré la nota y le dije “Está bien, no hay problema” ella solo había consumido un café.

-¿Tu cliente y tú hablaban de dinero?

-De contratos y… Si, de dinero

-OK, sigue con la historia

Sin duda ahora veo que todo fue muy raro, pero en ese momento y frente a la oportunidad con esa belleza de mujer ¿Quién se pone a analizar las cosas y a predecir lo que puede pasar? Yo solo pensaba en tenerla desnuda en la cama cogérmela y que no se enterara Alejandra, mi deseo cegó completamente mi capacidad de razonar en todo lo que había pasado. Después de acompañar a mi cliente hasta su auto, caminé hacia el mío y antes de subir en el tomé el celular y busqué en las llamadas notando que ella solo había hecho una llamada a otro celular, llamé al número que había quedado como última llamada y al responderme una mujer pregunté “¿Vianey?” Ella rió y respondió “Si Pedro, me buscaste muy pronto creo que también te gusté” yo le dije “Puedes estar segura de eso, además me debes una llamada y un café” a lo que respondió “Cuelga un momento” yo terminé la llamada pensando en que ella estaría conduciendo su auto o algo por el estilo, pero enseguida sonó mi celular, vi que era ella y al responderle me dijo “ Llamada pagada, si tienes tiempo te pago ahora mismo el café”, “¿Dónde estás?” pregunté y ella me respondió “En mi auto, dos filas detrás del tuyo, un Seat color mamey”… ¿Quién compra un auto color mamey por Dios?, así que voltee la cara y la vi sentada al volante del Seat, cuando me acerqué ella se bajó y tomándome del brazo fuimos a tomar ese café que ella insistió en pagar.

Si entendí que ella había utilizado mi celular para marcar al suyo que tal vez lo tenía en modo de vibrador o lo había dejado en su auto, sin embargo lo supuse como una forma muy inteligente de conquistar a un hombre que le había gustado para pasar un “buen rato” y mi ego respondió bloqueando mi razón y mandando las señales que te llevan a pensar con la entrepierna, ya sabes cómo es eso. Pensé que de ahí iríamos a un hotel pero no fue así ya que ese día no pasamos de tomar un café muy a pesar de mis insinuaciones ante las cuales ella solo se reía sin siquiera seguirme el juego así que solo platicamos, me dijo que era divorciada, que tenía 38 años, sin hijos, que vivía sola, que se dedicaba a la venta de bienes raíces y varias cosas más, yo al enterarme de todo eso supuse que una mujer de su edad no buscaría a un hombre 11 años menor que ella para otra cosa que no fuera para coger con él ya sabes lo que se dice sobre el deseo de las mujeres maduras de coger con hombres jóvenes y a veces con adolescentes… Dicen que un hombre joven además de la vitalidad sexual es muy manejable en la cama… y yo lo fui

Claro que le dije que era casado, ya había visto mi argolla, le dije mi edad y que tenía un hijo pequeño, el caso es que charlamos por espacio de hora y media más o menos y cada quien se retiró a lo suyo, edité su número en mi celular como “Lic. Viscayno” así me evitaría posibles problemas si a Ale se le ocurría “buscar” algún número telefónico en mi celular. No recuerdo si fueron dos o tres días después cuando ella me llamó y nos volvimos a ver en el mismo plan de amistad y después fui yo el que la buscó y en ese plan nos vimos dos veces por semana por espacio de dos o tres semanas….

-¿Por qué seguiste si al parecer tu conquista era fallida?,

-No lo sé, realmente no lo sé, había algo en ella que me hacía buscarla aún a sabiendas de que no terminaríamos en la cama, lo que es más ya ni siquiera lo intentaba. Creo que fue a la cuarta semana de conocernos cuando nos citamos en un restaurante, ese día cuando estacionaba mi auto ella ya estaba ahí vistiendo una falda arriba de la rodilla sin llegar a la mitad de sus muslos, se acercó a mi ventanilla y me saludó por primera vez con un beso en los labios, yo al verla sin medias le dije “Que ricas se ven tus piernas sin medias, se me antoja acariciarlas” esa vez ella no se rió sino que me pidió que abriera la puerta del lado del pasajero y al sentarse en el asiento junto a mí me dijo “Aquí estoy si quieres acariciarlas puedes hacerlo” Yo me “lancé a matar” respondiendo “Sería mejor en un lugar más privado”, ella quedó en silencio unos instantes y respondió “No puedo tener relaciones, tu sabes, el “sangrón” de cada mes, pero vamos a donde podamos estar solos” encendí el motor y no paré hasta entrar en un hotel ya dentro del cuarto nos besamos y nos acariciamos por mucho tiempo, ella se desnudó hasta quedar con unas pequeñas bragas, ¡qué cuerpo de mujer!, unos pechos que sin ser ya muy firmes eran hermosos, unas nalgas de ensueño y sin importar que en su vientre se formaran unos pliegues al inclinarse era una delicia.

Yo me quedé en calzones mientras seguíamos con los besos y caricias, disfruté de sus pechos lamiendo, chupando, mamando de ellos todo el placer que pude, ella se quitó las bragas y pude ver su hermoso pubis depilado y me enseñó un pequeño hilo que salía de su vagina diciendo “Tampax, el aliado de la lencería y los bikinis” yo reí y la recosté boca arriba para lamer y frotar con mis dedos su clítoris ahí donde inician sus labios vaginales y después de un rato de escucharla gemir ella se relajó y me dijo que se había venido, después me quitó el calzón y me recosté boca arriba en la cama y lo que siguió fue increíble, sacó de su bolso un lubricante untó con el mi pene y con sus bellas manos comenzó a acariciarlo desde el glande hasta mi pelvis diciendo cosas como “Me encanta, es grande y grueso que ganas de que fuera mi tampax” habrá tardado una media hora acariciando besando, lamiendo y chupando mi pene ya que lo hacía muy lentamente controlando mi eyaculación, era increíble, me tenía al borde de la desesperación pero no quería que terminara, en un momento ella no se detuvo mientras lo acariciaba de arriba abajo con una de sus manos hasta que sintió que se endurecía como un troco en ese momento abrió su boca y antes de meterlo en ella me dijo “Ven corazón dámelo todo”. Qué manera de venirme, sentí que algo corrió desde mi nuca hasta mi pelvis provocándome unas fuertes contracciones que me hacían arrojar mis chorros de semen con gran fuerza, me dejó vacío, completamente seco y en el letargo total.

Cuando lo sacó de su boca no había una sola gota de semen en ella ni en mi pene, que inmenso placer me produjo, recargó su cabeza sobre mi vientre y así permanecimos mucho tiempo en silencio, yo la acariciaba en su cara y sus cabellos y ella besaba la palma de mi mano…¡No me lo digas!, no soy tan pendejo, entiendo que ninguna mujer carga en su bolso un lubricante sexual, cuando salimos del hotel lo pensé y ahora estoy seguro que ese día ella iba precisamente a hacer lo que hicimos sin llegar a más, la falda tan corta, el escote, el beso al saludarme, incluso pienso que no estaba menstruando sino que todo fue parte de su juego y me atrapó estimulando mi ego masculino a más no poder con palabras como “Nunca había visto una verga tan linda como la tuya” y otras cosas

Dos días después ella me habló para decirme “¿Te acuerdas lo que dejaste en mi boca?... Ahora lo quiero sentir donde debe de estar”, me dio una dirección y yo fui de inmediato, lo primero que hice fue preguntarle si se cuidaba a lo que ella respondió “Eso no importa hoy es un día muy seguro, ayer terminé de menstruar” y fuimos a su cama…. Que mujer tan maravillosa, tan ardiente, el olor y la suavidad de su piel, el calor de su lengua, sus músculos firmes y esa pasión que se derramaba por cada uno de sus poros. Su vagina era suave, húmeda, ardiente y su orgasmo entre gemidos y jadeos fue una maravilla, cuando yo estaba al borde del orgasmo ella lo notó y apretó su vagina de una manera increíble al grado de evitar mis movimientos forzándome a permanecer dentro de ella aún después de haberme venido como nunca lo había hecho en mi vida. Permanecimos en la cama mucho tiempo llenándonos de caricias y besos yo me levanté al baño diciendo “Lo debimos hacer en la noche, hubiéramos pasado más tiempo juntos sin tener que irnos a trabajar” ella no estuvo de acuerdo con mis palabras diciendo algo que supuse lógico y muy cierto “No cariño, tu mujer nunca sospechará que a media mañana estás con tu amante ¿Por qué vas a ser mi amante verdad?” “Claro que si preciosa necesito hacerlo miles de veces para disfrutarte toda” Así le respondí emocionado por su propuesta de ser amantes.

Y lo fuimos, yo pasé varias horas de la mañana dos veces por semana en la cama con ella y así duramos tal vez tres o cuatro meses. Nos disfrutamos como locos ya que ella es una maravilla de hembra, sabe cómo manejar a un hombre en la cama y me hacía tener los orgasmos más increíbles que te puedas imaginar, siempre me llevaba a ese punto en que eyacular pasa de ser un deseo a una urgente necesidad haciendo que mis orgasmos fueran muy largos y muy productivos, yo nunca había imaginado que pudiera arrojar tanto semen y mucho menos poder sentir contraerse placenteramente mi pubis y mi vientre en el momento de venirme y aún después de hacerlo sentía ese placer dos o tres veces más ya sin arrojar semen. Te debo decir que desde el primer beso me hacía sentir su enorme deseo de tenerme y sus gemidos, jadeos y gritos mientras me tenía dentro de ella me enloquecían, me decía abiertamente lo que quería que hiciera y cómo debía hacerlo…Tenía razón cuando me decía “Las mujeres no solo somos receptoras y depósitos para los hombres, no solo estamos para que nos gocen sino para hacerlos gozar, solo que son muy desesperados en su búsqueda del orgasmo, entiende que mientras más dure la penetración más placer sentiremos los dos” ¡y vaya que me enseñó a mantenerme muy duro dentro de ella!

Una vez me llamó para vernos y mi sorpresa fue que cuando yo llegaba ella despedía a un fulano con un beso en la boca, un hombre de unos cuarenta y tantos o tal vez cincuenta años…Lógicamente que me vio y esperó a que bajara de mi auto cosa que hice cuando el fulano se alejó. No podía yo discutir ni exigirle una explicación sin embargo me confesó que era “el otro” pero que a este le exigía el uso del condón, me dijo “Solo tú tienes el derecho de llenarme de semen incluso si algún día decidiera tener un hijo sin duda el indicado para fecundarme serías tú” Yo le dije que no quería tener problemas que se olvidara de eso pero ella después de enseñarme un paquete de anticonceptivos riendo me dijo “No te preocupes cariño, si lo decido hacer me embarazo y no te vuelvo a ver en mi vida, lo que menos deseo es tener a otro hombre a mi lado sintiéndose con derechos sobre mí, así que no te preocupes”. Yo le dije que no le creía que fuera el único que se viniera dentro de ella y molesta se bajó los pants deportivos que usaba junto con sus bragas, se sentó sobre la mesa de la cocina y prácticamente me ordenó “Prueba mi sexo y convéncete” su sexo tenía el olor y el sabor al lubricante del condón y no dejé de lamer hasta que terminamos en su recámara cogiendo sobre una cama deshecha por la cogida que se había dado antes con “el otro”… Ese día me comentó sobre sus deudas y para no hacer el cuento largo terminé dándole cinco mil pesos.

Inventé que tenía que ir a ver a unos clientes en Cancún y me fui con ella a pasar 4 increíbles días de sexo y diversión a Cancún. Habíamos sido amantes por cinco meses y ya me había sacado más de 20 mil pesos y en realidad no me importaba ya que el placer que me daba en la cama era formidable y su compañía era muy agradable… Pero todo se complicó terriblemente cuando un día en que regresaba del trabajo a mi casa como a las 8 de la noche al entrar a la cocina la vi sentada con Alejandra tomando una taza de café ¡En mi propia casa carajo!. Quedé mudo del maldito susto pero me calmé cuando Alejandra me dijo “Mira amor te presento a Vianey es mamá de una compañerita de nuestro hijo”… ¡Puta Madre! Lo que creo que pasó es esto, esa pinche vieja había visto la foto de mi hijo en mi cartera donde está usando una playera con el nombre de la escuela al frente, de seguro ella se plantó en la escuela no sé cuántos días tratando de reconocer al niño e identificar a la mamá y sin querer le facilitamos el trabajo ya que Ale uso mi auto una semana, al ir por el niño al kínder esa hija de puta reconoció mi auto y le sacó platica a mi mujer terminando como amigas… ¡Hija de su puta madre, ni hijos tiene la maldita perra!... El caso es que platicamos un rato en la cocina y cuando ella se retiraba dijo que lo hacía ya que su auto se había descompuesto y se iría en un taxi, yo me ofrecí a llevarla diciendo “¿Vive muy lejos señora?, con gusto la llevo a su casa”… Ni decir la enorme discusión que tuvimos en el auto, ella lloró y cuando nos despedimos me suplicó entre lágrimas que nos viéramos al día siguiente.

Así que me presenté en su casa día siguiente dispuesto a terminar con nuestra relación discutimos muy fuerte ella lloró y al final terminamos cogiendo otra vez, después de tener como siempre un sexo maravillosamente placentero y aún desnudos en la cama me platicó que había vendido su auto y que el dinero no le alcanzaba para otro y me dijo “Si me vendes muy pero muy barato tu auto ¿Crees que se entere Alejandra tu esposa? Te juro que nunca iría a verla en tu auto”, su pregunta llevaba la amenaza implícita y terminé regalándole mi Audi, claro que a Alejandra le dije que lo había vendido para comprar un BMW y como ella nunca se ha metido en mi vicio de autos no le dio ninguna importancia … Traté de alejarme de ella pero me fue imposible, la dejé de ver una semana y a mi correo me llegó un mail donde me mandaba una foto de las que ella me pedía que tomara mientras cogíamos y yo cegado por la lujuria lo hacía sin medir consecuencias, el mail decía “¿No se te antoja volver a sentir el calor de mi vagina?”. Yo fui a reclamarle a su casa y a exigirle que eliminara esas fotos pero ella me dijo “Los placeres cuestan corazón” y terminé pagándole 50 mil pesos para que no mandara las fotos al celular de Ale ya que la pobre de mi mujer le había dado su número suponiéndola una amiga.

Pero la gota que derramó el vaso fue ayer que me llamó con urgencia para decirme que estaba embarazada de mí ¿Y te digo como me lo dijo?... De la manera más cínica que te puedas imaginar, me dijo “Estoy esperando un hijo tuyo, así que necesito dos millones de pesos para ir a abortar y así evitarás que Alejandra no se entere de que tienes otro hijo”…Por eso te vine a ver ya que tienes el poder para hacer que esto termine de una buena vez yo la quiero demandar por extorsión, por amenazas, ¡por hija de puta!, la quiero ver tras las rejas para que se le quite lo cabrona… Yo no puedo sacar del banco esa cantidad sin que Alejandra lo note, ella siempre revisa los estados de cuenta y no son mil pesos. ¿Qué puedo hacer?

-Mira, he visto muchos casos de éstos, sin duda hay muchas mujeres que viven de los “calientes vergas sueltas” como tú, putas finas si así las quieres llamar y tú fuiste una presa más, sin duda el fulano con quien la viste besándose es su pareja, cómplice, padrote o lo que gustes, inclusive su marido…Se tomó mucho tiempo contigo seguramente para situar con certeza a tu hijo ya que si no pagas el siguiente paso son las amenazas sobre lo que le pasará a tu hijo o a tu esposa… Según lo que me dices te hizo gozar como nadie lo ha hecho y ahora te hace entender que del tamaño del placer siempre será la estafa… No creo que esté embarazada ya que no es su estilo, por ese lado puedes estar tranquilo, por lo demás creo que hay dos caminos que podemos seguir.

Presentas la demanda y empiezo de inmediato la averiguación para solicitar la orden de aprehensión pero ten la seguridad de que Ale se entera de todo y te pide el divorcio… Si cedes a la extorsión Ale también te pide el divorcio al enterarse y si no se entera lo hará cuando esta puta de mierda te deje en la calle ya que seguirás pagando y cogiendo con ella hasta tu último centavo ya que al parecer y como dicen en mi pueblo refiriéndose a aquellos que no se pueden resistir a una mujer “Le chupaste la panocha a la bruja”… Alejandra se va a enterar tarde o temprano que no te quepa la menor duda, o sea que por la vía legal o cediendo de igual forma perderás a tu mujer y a tu hijo.

-¿Y el otro camino?

-Iré a verla acompañado de la gente adecuada que la hará cambiar de opinión pero te va a costar ya que los mandos policiacos cobran por “Horas de trabajo extraordinario”

-¿No la van a matar o sí?

-¡No!…De seguro entrará en razón al saber que tienes relación con el círculo del poder político y con ellos saben que estas cosas no funcionan… Así que decide que hacemos

-¿Cuánto me costarían esas “horas extras” de trabajo?

-Nada barato, tal vez unos 500 mil y no es para mí

-Eso lo sé… Adelante, yo ya no puedo más, mal duermo, mal como y hace tiempo que no toco a Ale ya que por los nervios no… ¡No se me para carajo!

- Que te sirva de experiencia cabrón, dame su dirección, mañana le haré una cordial visita “Invitándola a recapacitar”

-Que caro me salió cogerme a esa pinche vieja, me hubiera cobrado menos una modelo del playboy, ni pedo así son las cosas… No la vayan a matar cabrón

-¿Te la quieres seguir cogiendo?

-¡Ni loco!... Primero me corto la verga que volverme a meter con ella, pero sé que a veces se les pasa la mano cuando los “Invitan a recapacitar”

Al día siguiente en la mañana Pedro recibió una llamada de su amigo quien rápidamente y en tono cortante le dijo

-Todo está arreglado y no te puedo decir más, ya no te preocupes por nada, ésta vez la libraste espero que no haya una próxima que te deje sin mujer y sin hijo, eres un irresponsable verga suelta

Por la noche mientras veían la TV metido en la cama Alejandra al ver una noticia le dijo sorprendida

-¡Mira amor!... Esa mujer a la que detuvieron, a la que buscaban en Centroamérica por matar a su amante, ¿No es Vianey?

-¡¿Por qué la detuvieron?!

-Por matar a su amante

-¡A carajo!, Parece que sí… Que amigas te consigues Ale

-Pobre de la esposa del que mató, ha de ser horrible que te lleguen avisar que encontraron a tu esposo muerto en la casa de su amante, ¿Cómo se lo explicas a tus hijos?

-Si caray, ha de estar muy cabrón. Pero pocos entienden lo alto que puede ser el precio de la infidelidad.

ANONIMO