viernes, 6 de diciembre de 2013

Diario de un Gay

Y hasta el momento han pasado muchas cosas en mi vida, amores y desamores triunfos y fracasos, mi vida es como una rueda de la fortuna en la que a veces se gana y otras se pierde, lo importante es no darse por vencido la vida nos da muchas sorpresas y eso hace parte de “La Bella Vida”


Llegue a la conclusión que tal vez por el momento me debo quedar así solito, tal vez el amor no es algo que se pueda dar entre dos hombres, empiezo a creer que si va en contra de la naturaleza, así que me dedicare a seguir con lo mío, hasta que encuentre esa oportunidad ese momento feliz en que ya voy a tener que entregar mi cuerpo para vivir…

Tengo que confesar que cuando salgo en las noches a los bares también a conseguir clientes, debo encarnar un personaje un chico extrovertido, sexy y muy complaciente, me paro en la mitad de la pista de baile, y debo bailar como todo un profesional de la seducción.



Debo admitir también que las miradas son muy complacientes, ser el centro de atención mueve mi cuerpo como por arte de magia… De pronto se acerca un tipo a bailar me ofrece un trago y intenta persuadirme como un lobo en celo, que espera el momento oportuno para darle una mordida a su tierna presa.

Si estoy cansado, fastidiado, asqueado de ir en cama en cama con hombres que ni siquiera conozco y siento que cada vez me hundo más, pero no pierdo el norte de que gracias a esto voy a salir adelante y encontrare la forma de nunca más volver a explotar mi cuerpo, porque el cuerpo es un templo nuestro templo y ay que cuidarlo como tal.



Son las diez de la noche , un exclusivo bar de la ciudad para personas open mind, donde solo suena música trance, electro-pop, cantantes como David guetta y madonna son los anfitriones de la noche en el bar aunque es un bar-discoteca.

Ay bastante competencia van muchos chicos lindos con sus parejas o a buscar y además ellos no cobran, asi que tendré que ser sumamente sensual para que los posibles clientes se fijen en mí

Me abro campo en el centro de la pista y empiezo mi show, primero cierro los ojos la verdad siento mucha vergüenza me intimida tener tantas miradas encima, luego cuando ya me adueño de la pista abro los ojos y empiezo a lanzar miradas a los posibles hombres que estén interesados en mí.



De pronto se me acerca un chico de unos 25 años se pone enfrente de mí, y empieza a bailar, es guapo y muy candente pero no es el tipo de chicos que me pagaría para irme a tener sexo con él así que le sonrió y me voy a sentar a la barra, pido un cóctel y siento que alguien se me sienta al lado.

-Hola como te llamas?

Wow era aquel chico de la pista, le invente el nombre generlamente todos los días me llamaba diferente jeje.

*Hola me llamo Santiago.

-Quieres ir conmigo a un sitio más privado?

Y fui al grano.

*Lo siento, soy de los chicos que cobran por ir a esos sitios privados.

-No ay problema puedo pagarte.

Estaba impresionado realmente de que un joven tan guapo pagara por ese tipo de servicios.



Fuimos a un motel cerca donde tenían sauna, jacuzzy y hasta cama de agua.

Él me dijo que me quedara toda la noche.

Nos empezamos a besar, él era muy excitante pero la verdad ya no producía nada en mi era como si yo fuera un pedazo de roble, tal vez me sentía mal por cobrarle a este adonis por sexo.

Era excepcionalmente bien parecido, lo primero que destacaba eran sus dientes, enmarcados en unos labios rosados al natural que formaban ese tipo de sonrisa que se tiene que envidiar, con las dos comisuras que le daban una forma tierna, y muy masculina.

Un trasero redondo y de apariencia dura. El abdomen con esos cuadritos y ese pequeño surco que se forma a un lado y baja como haciendo una y se pierde en el pantalón.

Toque su piel blanca... y la acaricie verdaderamente... pase mi mano sobre sus pectorales... mi lengua sobre su abdomen, hasta desembarcar donde siempre quise...

De manera muy lenta, como queriendo alargar el momento, toque sus muslos y abrí su pantalón, tenía un bóxer muy pegado de color blanco con costuras negras que resaltaban con su piel, y que dejaban ver un bulto de lo más delicioso.... hasta que vi su pene... no era muy grande... tampoco era grueso... pero era hermoso, con el glande rosado y varias venas que lo surcaban de arriba a abajo.

Lo acaricie y pase mi lengua por el...

Entonces el hizo lo mismo, tomo el mío, poniendo sus labios sobre mí la corona de mi pene, su salivación era única, bajo, hasta humedecer mis testículos, paso su lengua sobre la vena que está abajo y la subió hasta el glande, y empezó a subir y a bajar, a subir y bajar... subir y bajar.... mientras con su mano derecha le daba un masaje a mi entrepierna y a mis testículos...

Lo tome y lo abrace tan fuerte como pude.. no quería dejarlo ir... se dio vuelta y se puso mi pene sobre su ano.... lo moje... y lo penetre suavemente, mientras veía su rostro de dolor.

Así que empecé con un vaivén que lo hizo suspirar, y poco a poco lo fui haciendo más rápido, hasta que el no pudo más... empezó a eyacular desesperadamente, mientras gemía de dolor y placer... y pues no pude con eso!!!! Saque el pene de su ano... y deje un chorro de semen por su ano, sus glúteos y su espalda... Se dio media vuelta y me abrazo... y me dijo... TE AMO.... te amo grandísimo idiota!!!

Se acostó a mi lado y se durmió, la verdad me dejo perplejo ese “te amo” así que tome mi dinero y Salí del motel, caminaba en la friolenta noche, tome un taxi para llegar a casa, tenía dinero suficiente para ir a dormir tranquilamente y no tener que ir a buscar más clientes por esa noche.

anonimo