lunes, 27 de octubre de 2014

HACER EL AMOR CON UNA AMIGA

Tengo 25 años, mido 1,74, tengo un cuerpo atlético, debido a que voy al gimnasio y suelo hacer ejercicio, ojos marrones, pelo castaño y larguito. Según me dicen soy guapo, aunque yo no me lo creo.

La cosa pasó un día estaba en casa de una amiga, estábamos algunos más, un amigo que vino de viaje, mi amiga con el novio, otra  más, la hermana de mi amiga y su hermano chico. Estábamos tranquilamente jugando a las cartas, cuando a mi amiga se le ocurrió quedarnos allí todos a dormir, debido a que sus padres estaba fuera de la ciudad, a todos les pareció buena idea, así que eso hicimos, pedimos algo para cenar y seguimos jugando y hablando.
La hermana de mi amiga, con la cual hace ya un par de años estuve saliendo, aunque nada, fue una tontería ya prácticamente casi olvidada, comenzó a tontear un poco conmigo, a su manera, siendo antipática y con malas contestaciones, pero yo ya sabía que juego se manejaba, así que comencé a seguirlo un poco, y cuando me di cuenta estaba sentada a mi lado, y pasándome la mano por mi pierna sin que nadie viera nada, y rozándonos las piernas, que ella llevaba al aire, ya que tenía puesto un pantalón corto.
Ella mide más o menos lo mismo que yo tiene 23 años, el pelo a la taza, casi como un chico, unas tetas normalitas de tamaño, redonditas y bien puestas, su cara no es gran cosa aunque tiene algo que recuerda a un adorable conejito. Tras tanto tonteo, decidimos irnos a la cama, temporalmente, para que el hermano de mi amiga, que apenas tenía 9 ó 10 años, se fuera a dormir, el plan era que cuando se durmiera, nosotros nos levantaríamos a seguir con lo nuestro.
Hicimos el reparto, mi amiga y el novio en la habitación de los padres, la otra pareja en otra habitación, el llegado de fuera en otra, y yo en la habitación de la hermana, me tocaba dormir con ella y el hermano chico. Puesto que era una litera, acordamos en dormir ella arriba y yo con el joven zagal abajo. Nos pusimos el chaval y yo al revés, él con la cabeza en los pies y yo con la mía en la cabecera. Y así apagamos las luces y cada uno a dormir a sus cuartos. Sin duda las parejas aprovecharían para hacer sus cosas.
Yo por mi parte no podía cerrar aún los ojos, soy de dormir tarde, y menos aún teniendo a esta chica encima de mi cabeza y sabiendo que nos levantaríamos en una media hora, cuando el joven se durmiera. De pronto vi como ella, dejó caer un brazo por un lado, yo me puse a cogerla de la mano y a darle suaves pasadas con la punta de los dedos, por la muñeca, la palma de la mano, el antebrazo. Por todos los sitios donde dan esas agradables sensaciones.
A ella desde luego no parecía molestarle así que continué un rato más así, unos diez minutos, ella bajaba un poco más el brazo y yo intentaba llegar desde donde estaba un poco más alto, hasta llegar a su hombro incluso. Luego cogí su mano y le di unos besos en cada uno de sus dedos. Luego cuando vi que el hermanillo ya se había dormido, me puse de pie con mucho cuidado de no hacer ruido. Y apoyándome en el borde de la cama, pude ponerme de forma que mi cara estaba cerca de la suya… y bueno de su cuerpo ya dicho, ya que ella se mantenía tumbada.
Yo ya a sabiendas que ella no me rechazaría, me acerqué poco a poco a su cara y comencé a besarla, primero despacito, suave, y luego algo más fuerte, cada vez con más pasión, dándonos mordisquitos y mordiscazos en los labios. La verdad era una situación bastante extraña, en una postura tan incómoda, atento por si alguien de fuera entraba, ya que se escuchaban los sonidos de algunos salir y entrar en habitaciones y además con el zagal debajo.
Una situación morbosa, yo allí besándome con ella aunque dejándonos por unos instantes cuando escuchábamos ruido fuera. Al final dejamos de besarnos, y salí de la habitación, mi amiga estaba fuera, había discutido con el novio, así que hablé un poco con ella y le dije que su hermano se había dormido ya. Me bajé a la cocina (la casa tiene los dormitorios arriba y cocina, salón y un cuarto de baño debajo) a por algo de agua, también bajó mi amiga, el que vino de fuera, y la hermana.
Mi colega se puso a tomarse unos cereales, y mi amiga dando vueltas por la cocina, cogimos y nos pusimos a jugar a las cartas la hermana, el de los cereales y yo. Después de unos diez minutos, la hermana ya dijo que se quería ir a dormir, y tal como lo dijo se fue. Yo como me sabía mal, dejarla irse sola, sabiendo lo que me esperaba arriba, así que dije que estaba cansado así que mejor nos fuéramos todos a la cama. Y eso hicimos. Todos a la cama.
Yo una vez tumbado esperé hasta que dejé de escuchar movimiento fuera. Una vez todo estaba en la más absoluta calma de la noche, me levanté, y viendo que la chica estaba despierta, sin duda esperándome. Me volví a subir al borde de la cama y comencé otra vez a besarla, y ya con una mano apoyándome para no caerme, la otra comencé a sobarle las tetas por encima de la camisa que llevaba para dormir, y el sujetador. Empecé a apretarle un poco fuerte.
Le dije que se quitara la camisa y el sujetador, y así lo hizo. Y allí estábamos liándonos, y yo comencé a masajear una de sus tetas y luego la otra, pellizcándole pezones, apretando, pasando las yemas de los dedos en círculo.
Ya cuando saciado estaba de su boca, comencé a bajar poco a poco, primero la barbilla, la mejilla, el cuello, ahí me entretuve un poco y después empecé por la garganta y bajé hasta sus pechos, suaves y comencé a acercarme despacito, besando y pasando la lengua, llegué a la teta y comencé a acercarme al pezón haciendo círculos, despacito pasando la lengua y besando, hasta llegar al pezón que comencé a presionar con la lengua y mover, a darle pequeños mordisquitos, ella ya respiraba pesadamente, aunque sin decir palabras.
Mi mano que ya no tenía trabajo, comenzó a ir bajando, mientras mi boca se entretenía con esas suaves tetas, la mano fue yendo por el abdomen, la cintura y debajo del pantalón y las bragas, hasta que llegué a la zona peluda, juguetee un poco con los pelos y seguí bajando, hasta llegar a su rajita. Comencé a pasar los dedos por fuera, por los labios, despacio, despacio, y luego como siempre, más rápido, hasta que estaba bastante lubricado uno de mis dedos se deslizó dentro de su rajita y comencé a moverlo dentro y fuera rápidamente, mientras mi boca se seguía divirtiendo con sus tetas.
Yo ya tenía la polla dura como una roca. Y ella movía su cintura, adelante y atrás, sin duda disfrutando de mi dedo dentro de ella, al poco comencé a meterle un segundo dedo, ella abrió un poco más las piernas y para mi sorpresa sentí una de sus manos que me palpaba la barriga, y bajaba, y se colaba por debajo del pantalón de pijama y de los calzoncillos, buscando mi dura polla, me puse un poco de puntilla para que le fuera más fácil alcanzarla, y la agarró con fuerza y comenzó a meneármela, sin mucho arte tengo que decir, pero el hecho de que su mano estuviera meneando mi miembro, me ponía a cien.
Comencé a meterle los dedos más rápido y a darle algunos mordiscos a sus tetas y pasaba también por su boca, las iba turnando. De pronto ella gimió un poco y empezó a respirar muy fuerte y moviéndose más rápido, haciendo un pequeño ruido con la cama, yo estaba disfrutando, pero temiendo que alguien entrara, disfrutando muchísimo con la situación, el riesgo me ponía aún más. Ella comenzó a relajarse hasta que empezó a respirar más pausadamente y dejó de mover la cadera, e incluso soltó mi pene. Yo saqué mis dedos, llenos de sus jugos y dejé de besarla.
La ayudé a bajar de la cama, con mucho tiento de no hacer ruido. Me dijo que estaba cansada y se quería echar a dormir. Yo le dije que no me podía dejar así, con el pedazo de erección que tenía, así que me bajó un poco los pantalones se agachó y comenzó a chuparme la polla, lo hacía con poco arte, sin duda no tenía mucha experiencia igual que cuando me pajeó, pero aún así, el tener mi pollita dentro de su boca, húmeda y caliente, y comenzó a mamarme la punta, a pasarme la lengua. Yo ya estaba casi para correrme, cuando escuchamos abrirse la puerta de al lado, la habitación de sus padres…
Así que se sacó la polla de la boca, me subí los pantalones, y la ayudé a subirse a la cama, hizo bastante ruido, yo me tumbé en la cama y entonces la puerta se abrió, y allí estaba mi amiga. Miró y vio a su hermana arriba dormida, (se lo estaba haciendo) y me preguntó si yo estaba dormido, le dije que no, que aún no podía dormir. ¿Cómo iba a dormir con el calentón que llevaba y ella me acababa de joder una mamada? Y encima tenía que procurar ocultar mi erección. Así que esperé que ella saliera, y salí yo detrás de ella para irme al cuarto de baño, donde con excusa de mear, terminé de aliviar el calentón.
Al volver a la habitación, mi queridísima amiga estaba dormida, esta vez de verdad, lo comprobé bien de cerca. Así que me fui yo también a dormir, con el dulce olor de su conejito en mis dedos… Aún tenemos pendiente un par de cosas, a ver si un día la arreglamos, y tal vez la ponga aquí…

martes, 14 de octubre de 2014

ENCUENTRO EN LA PLAYA

Valeria estaba muy orgullosa de si misma, ahí estaba una mujer de 60 años, que era madre, abuela y con un cuerpo que la hacia parecer una mujer de mucho menos edad.
Tenía piernas gruesas y largas, amplias caderas y redondos senos coronados por grandes y rosados pezones. Sus pechos eran colosales y no estaban caídos aun se mantenían firmes, sus pechos eran mas atractivos que los de muchas chicas de la mitad de su edad.

Su cabello era largo abajo del cuello, liso y entrecano, su nariz respingada, sus dientes blancos y perfectos. Algunas arrugas alrededor de sus ojos y labios eran el único indicio que delataba su edad.

Valeria era viuda desde hacia algunos años, y se había preocupado por mantenerse sana y en forma, aun a su edad practicaba mucho ejercicio que la hacia lucir realmente muy bien.
Para su cumpleaños numero sesenta, su hija, le había regalado un conjunto rosa para que hiciese ejercicio, con una dedicatoria que decía "Para la madre más atractiva"
Tan pronto como Valeria abrió el regalo, entro al cuarto de baño para probárselo, apenas se lo puso salio del cuarto para mostrárselo a la familia.

La familia completa se sorprendió, mirando como Valeria salía mostrando un perfecto cuerpo marcado tras la ajustada prenda, todos en realidad admiraban la forma en que se mantenía la madura mujer.
En cuanto Valerio salio, su yerno Franco fue el mas sorprendido, mirando fijamente el magnifico cuerpo de su suegra, contemplando las atractivas y torneadas piernas y sus enormes tetas balanceándose mientras regresaba al cuarto de baño, sintiendo como su verga empezaba a despertar dentro de su ropa interior.

En ese momento deseo saltar sobre ella, pero sabia que por mas que lo deseara no podía, estaba casado con Miriam la hija de Valeria, su esposa nunca le perdonaría una traición y menos de ese tipo.
Franco no podía creer cuan hermosa y deseable era su suegra, además le excitaba mucho el gran tamaño de sus tetas, muchas veces había fantaseado con la madura mujer mientras ella se encontraba de visita en su casa.
Poco tiempo después Valeria salio de nuevo del cuarto de baño vistiendo un hermoso y ajustado vestido que marcaba muy bien sus formas.
Decidieron salir a cenar todos para celebrar el cumpleaños de la señora. "Muero de hambre", fueron sus palabras mientras salían a cenar.

Cuando llegaron al restaurante Miriam durante la cena le hablo a su madre, "Sabe mama, mi padre ya hace varios años murió, debería tratar de encontrar otro hombre para usted, por mi no tengo inconveniente en que lo haga"
"Oh no se preocupe por eso hija, lo que tiene que pasar pasara y si me conviene encontrar otro hombre ya llegara"
La vida de Valeria nunca era aburrida. En verdad era una mujer muy alegre y debía admitirlo en el fondo bastante liberal, desde que su marido había muerto se había sentido muy sola pero después se había recuperado y tenia una vida bastante llena de energía y entusiasmo. Había comprado una pequeña casa en una solitaria zona junto a una playa, rodeaba de un frondoso bosque.
Y es que adoraba ir a la playa, desnudarse completamente y sentir la sensación de completa libertad sobre su cuerpo tendida en la arena.
Muchas veces Valeria le había comentado a su hija, la sensación tan satisfactoria y plena de estar sola en aquel lugar, su hija no había estado de acuerdo en aquello, le había dicho que le parecía un poco atrevido y riesgoso hacer ese tipo de cosas.

Y había sido durante una de esas conversaciones que Franco había escuchado lo que le gustaba hacer a su suegra en su casa de playa, fue por eso que aquella mañana de sábado dijo a su esposa que tenia que hacer trabajos pendientes en la oficina y salio de su casa a cumplir con sus tareas.

Mientras conducía en dirección a la zona donde se encontraba la solitaria casa de su suegra la idea de poder encontrar a su suegra desnuda en la playa lo emocionaba mucho, sentía como su verga empezaba a crecer dentro de su pantalón.
Aquella mañana, Valeria salio de su casa completamente desnuda llevando consigo solamente una toalla para acostarse sobre la arena. Adoraba aquella playa solitaria que tenia solamente para ella, estar desnuda allí era magnifico.
Encontró un buen lugar en la playa, extendió su toalla y corrió hacia el agua quería refrescarse un poco.

Valeria estuvo en el agua durante unos minutos cuando ella vio una persona que salía del bosque y entraba en la playa.
Era su yerno Franco, que caminaba desnudo hacia la playa también y se sentaba a algunos metros de donde ella había dejado su toalla, por un momento Valeria se sintió muy confundida, que estaba haciendo ahí su yerno, además desnudo?, que se proponía?, lo miro extender una toalla en la arena y acostarse sobre ella.

Lentamente Valeria salio del agua, en espera de que su yerno le diera una explicación, si El se dio cuenta de que estaba allí o no era cosa que en ese momento no podía saber, su yerno estaba usando unas gafas oscuras de sol que cubrían sus ojos y este no dio ningún indicio de saludarle.
Valeria se desilusiono, así que llegando hasta su toalla se acostó boca abajo, que clase de juego estaba jugando su yerno, fuese el que fuese ella no se iba a intimidar. Giro su cabeza discretamente mirando hacia su yerno, debía reconocer que aquel joven hombre tenia un cuerpo muy atractivo, era alto, de músculos definidos y proporcionados. Valeria reconoció que en alguna oportunidad durante sus noches de soledad y ardor, había fantaseado con hacerle el amor al esposo de su hija, siempre lo considero un hombre muy viril.

Valeria empezó a sentir una húmeda sensación entre sus piernas, mientras lo miraba, su yerno parecía estar durmiendo, que estaba haciendo allí su yerno?, porque aquel hombre de 32 años, esposo de su hija había venido hasta allí desnudo y simplemente se había acostado en la playa?. Acaso El querría seducirla.
Valeria lo recorrió despacio con su vista, sabia que su yerno también hacia mucho deporte, así lo demostraba su cuerpo, un pecho fuerte, sus brazos eran inmensos, un abdomen duro y marcado, Oh! Gimió suavemente cuando su vista llego hasta el pene de su yerno, era inmenso!, aunque estaba flácido debía medir por lo menos 8 pulgadas.

Valerio mordió su labio inferior de deseo, el pene de su marido media apenas 6 pulgadas y ahora veía el de su yerno que en estado de reposo era ya mas grande que el de su difunto esposo. Ella nunca había visto un pene tan grande como ese antes.

Quiso llevar su mano hasta su vagina y masturbarse ante aquella visión, pero reprimió sus deseos, eso era una cosa que aun la avergonzaba mas teniendo cerca de su yerno. Así que sujeto su bronceador, seria una forma discreta de acariciarse pretendiendo broncearse.
La sustancia cremosa rezumo en su mano, empezó a aplicarlo sobre sus piernas. Sentía la resbaladiza sustancia refrescarla pero una vez mas sus ojos vagaron hasta el pene de su yerno, ella no se masturbaba pero aquella caricia era casi tan placentera.

Puso un poco mas de loción en su mano y lo aplico sobre sus muslos, esto era insoportable, pensó al sentir las sensaciones que provocaba su mano sobre sus piernas y que llegaban como un hormigueo hasta su vagina. La suave piel de su muslo se sentía maravillosa, no pudo resistirse y frotando su mano mas arriba cerca de su vagina un dedo rozo su clítoris.
Su cuerpo se estremeció mientras ella acariciaba su clítoris fuertemente, lo único en lo que podía pensar era en aquella enorme verga que tenia su yerno, repentinamente ella se dio cuenta de que aquella verga empezaba a crecer.
Valeria se fascino, la verga de su yerno continuaba creciendo y haciéndose mas gruesa, empezó a subir sobre el vientre de este y continuaba creciendo. Deteniéndose arriba de su ombligo, finalmente estaba completamente erguido, era gigantesco!
Valeria siguió frotando su clítoris, estaba demasiado excitada para preguntarse porque el pene de su yerno se había levantado.

Levantando su vista Valeria miro hacia la cara de su yerno, dándose cuenta de que El también la miraba y que podía ver lo que ella estaba haciendo, se sintió avergonzada pero no podía quitar sus ojos de El.
Su yerno sonrió y sujeto su enorme verga con la mano, lentamente lo comenzó a frotar arriba y abajo. La vergüenza de Valeria disminuyo y fue reemplazada por sentimientos de lujuria y deseo, ella quería desesperadamente ver su punto culminante.

Ella se giro quedando boca arriba también, y continuo acariciando su vagina mientras miraba intensamente como su yerno continuaba acariciando su verga con la mano.
Franco le volvió a sonreír y esta vez su suegra le respondió con una pequeña sonrisa, incrédula ante lo que hacia. Ahí estaban suegra y yerno masturbándose el uno por el otro desnudos en la playa.
Fue increíble cuando Valeria sintió como su cuerpo llegaba al orgasmo, levanto su pelvis empujando su dedo profundo dentro de su vagina, fuertes ondas de placer estremecieron su cuerpo completamente. Dejo escapar un fuerte gemido de placer cuando las sensaciones empezaron a desaparecer, su respiración volvió a ser regular otra vez, había sido uno de los orgasmos más intensos que jamás había tenido.

Miro a su yerno, este se chupaba los labios y le sonreía mostrando su blanca dentadura, sus ojos nuevamente descendieron hacia el monstruoso pene de su yerno cuando este lo soltó de su mano, vio como se levantaba y caminaba hacia ella a través de la playa.
Valeria estaba asombrada, era obvio que su yerno caminaba hacia ella porque pensaba cogersela, pero de ninguna manera podía dejar que eso sucediera, a pesar de todo, era su suegra, la madre de su esposa, debía mantener el poco respeto que aun quedaba entre ellos. Rápidamente se incorporo para retirarse de ahí, pero sus ojos estaban fijos en el enorme pene de su yerno que se meció arriba y abajo con cada paso que este daba.
Empezó a caminar para retirarse de ahí, pero era demasiado tarde, su yerno la apretó fuertemente entre sus poderosos brazos.

"A donde cree que va señora?" El sonrió.
"Acaso cree que una mujer tan hermosa y voluptuosa como usted suegra, puede excitar tanto a un hombre como yo y después salir y dejarme así?, continuo hablando Franco.
"Por favor!" Suplico Valeria mientras sentía la enorme y dura verga de su yerno frotando contra su suave vientre.
"Así que esta arrepentida señora?, tendré que cogermela realmente muy bien porque usted en verdad me excita mucho, desde hace bastante tiempo señora, no sabe cuanto la he deseado" le dijo su yerno lujuriosamente.
Su yerno entonces giro a Valeria y la acostó sobre la toalla boca abajo, una mano sujeto su cabeza contra la toalla mientras la otra la sujetaba por la espalda para que no se levantara, parecía que se la iba a coger por detrás.
Valeria trato desesperadamente de cerrar las piernas, pero su yerno puso las suyas entre las de ella y las abrió fácilmente.

"Por favor no lo haga!" mendigo ella pero no obtuvo respuesta.
Valeria sintió la enorme y dura verga de su yerno deslizarse entre sus nalgas y empujar contra la entrada de su vagina, de un fuerte empujón sintió como este la penetraba profundamente, abriéndose paso en su estrecho interior, Valeria sintió que su yerno la había penetrado tan profundamente como nunca lo había hecho su marido. Empezó a preguntarse si seria capaz de soportar todo aquel enorme miembro dentro de su vagina sin que le hiciese este daño.
Cada empuje de su yerno, era una fuerte penetración que ingresaba cada vez mas adentro y mas profundo dentro de su apretada raja, repentinamente pudo sentir como las pelotas de este golpeaban contra su clítoris. Su yerno la había penetrado completamente y ella se sintió orgullosa de esto.

El la penetraba cada vez mas rápido y fuerte, deslizando su verga dentro y fuera de su raja, ella sabia que estaba completamente lubricada y excitada, lo que había mas excitante y placentera la experiencia. El dolor inicial que había sentido cuando el grueso y enorme pene había estirado las paredes de su vagina había pasado y era reemplazado por un intenso y profundo placer.
Valeria podía decir que ella no lo disfrutaba pero su cuerpo la traicionaba, suplicando seguir disfrutando de aquellas intensas sensaciones que cada vez crecían mas mientras su yerno la penetraba, pronto su cuerpo se rindió, empezó a mover sus caderas de forma rítmica acoplándose a los empujes de su yerno. Franco sabía que su suegra era toda suya ahora.
Valeria sintió como las ondas de placer se hacían mas intensas con cada empuje, la única cosa que quería era que su yerno siguiera cogiendosela como lo estaba haciendo. Gemía fuertemente mientras empezaba a sentir como llegaba otro orgasmo.

El sexo al que la había "forzado" su yerno era lo mejor de su vida, llego al clímax pero estaba vez su orgasmo fue mas fuerte e intenso que el primero, mientras convulsionaba su yerno la mantuvo apretada por las caderas controlando sus convulsiones.
Cuando Valeria termino su orgasmo, su yerno empezó a bombear una vez mas pero aun mas rápido, su marido nunca se la había cogido tan fuerte, adoraba sentir como lo hacia su yerno, ondas de placer volvieron a recorrer su cuerpo entero, una vez mas estallo en un poderoso orgasmo. Pero esta vez su yerno no detuvo sus empuje, la penetraba hasta alcanzar su propio orgasmo, Valeria no lo podía creer que estuviera al borde de otro orgasmo, "OH si cogeme así ahhh, estoy terminando otra vez ahhh!" Nunca había experimentado múltiples orgasmos como los estaba teniendo, su marido apenas y le daba uno. Sentía desfallecer con todo lo que estaba sintiendo.

"Bastardo!" pensó mientras veía como su yerno reía sobre ella. Sus empujes eran fuertes y rápidos, podía sentir como el pene de este se deslizaba profundo dentro de ella.
"LE gusta lo que le estoy haciendo suegra o acaso le molesta? Hablo Franco a su suegra, escuchándola gemir bajo El.
"Contésteme ahora o dejare de cogermela!" agrego Franco
"NO!" gimió Valeria
"No que?" contesto su yerno
"NO se detenga, por favor!" gimió Valeria
"Porque no? Pregunto irónicamente Franco
"Oh porque adoro sentir su enorme y gordo pene dentro de mi raja, realmente me llena completamente" gimió excitada su suegra.
Repentinamente Valeria sintió como su yerno empujaba aun más fuerte y profundo su enorme pene dentro de su raja, y como este empezó a disparar abundantes cantidades de semen dentro de esta, esto la hizo alcanzar otro orgasmo, las bolas de Franco se vaciaron llenando la caliente raja de su suegra con su espeso esperma.

"Oh si si así ahhh si lléneme con su leche yerno, hágame feliz ahhh, déle a su suegra lo que tanto necesita" gimió Valeria
Sus cuerpos estaban envueltos por el máximo placer que ambos estaban recibiendo, sus gemidos eran aun mas fuertes, después de disfrutar ambos de sus respectivos e intensos orgasmos permanecieron sobre la arena de la playa abrazados, Valeria pensó en lo afortunada que era, ahora tendría junto a si, el vigor y la virilidad de su joven yerno para disfrutar juntos de los placeres de sus cuerpos y de la tranquilidad de su hermosa playa.

anonimo

lunes, 6 de octubre de 2014

Mi prima que prima!

"Todo empezó como una inocente visita a una prima que vive en otro estado porque allí estudia. Llegue un viernes cerca del mediodía a visitar a Mariana, cuando toque timbre ella se alegro mucho de verme, ya que hacia mucho tiempo que no nos veíamos. Inmediatamente me invito a pasar y me comento que sus compañeras de departamento habían salido por el fin de semana y como el lunes era feriado no volverían hasta el martes. 


Ahora les cuento como es Mariana, ella tiene 22 años es alta; mide 1.75 cm. Y tiene mas curvas que un circuito de f-1. Y lo mejor que tiene mi prima es su carácter ya que ella siempre esta alegre y su alegría es muy contagiosa. 

Empezamos a charlar ya que tendríamos todo el fin de semana para recorrer los lugares turísticos de esa provincia. Mariana por primera vez desde que tengo uso de la razón estaba medio deprimida, me contó que se había peleado con su novio y que ella se había quedado ese fin de semana para estar con el pero al irlo a buscar lo encontró con otra mujer. Yo le pregunte que pensaba hacer ahora, ya que si ella quería nos volvíamos ya mismo a nuestra ciudad en mi auto, lo que ella rechazo diciéndome, ya que tu estas acá voy a darle una lección a ese mal nacido. 

Le pregunte a Mariana que tenía en mente y entonces ella me contó su plan, como su ex novio no me conocía le haríamos creer que ella también tenia un amante. Mientras Mariana me contaba lo que tenía planeado no podía dejar de pensar que estaría bueno que fuera mi amante de verdad ya que ella estaba muy buena. Entonces salimos y fuimos a buscar a su ex novio, lo encontramos en un bar del centro con una rubia que no le llegaba ni a los talones a mi adorada prima. Nos sentamos lejos de ellos, pero dentro del campo visual de ellos para que ambos pudieran ver que Mariana no estaba sola. 

El bar donde nos encontrábamos es uno de esos lugares con poca luz, nosotros nos habíamos sentado en el fondo del lugar, en unos sillones con una mesita bien bajita donde nos pusieron las bebidas que habíamos pedido. Para mi sorpresa y para el asombro del ex novio de mi prima ella se acerco sensualmente a mí y tocándome la pija por encima del pantalón me dio un ardiente y húmedo beso en la boca. En un principio yo solo pose mis labios en los suyos pero ella con su lengua me invito a abrir la boca y empezó a indagar dentro de mi boca con su lengua, automáticamente puse una de mis manos en sus piernas sobre las medias negras que me tenían loco desde que la vi cuando llegue a su departamento. La otra mano la puse en su cuello y ella agarrándomela la bajo hasta sus tetas que ha esta altura de los acontecimientos tenían los pezones súper erectos. El beso en ningún momento pareció una farsa, lo que en realidad era. Por el rabillo del ojo vi como su ex se paraba y se marchaba del local, pero no hice nada para avisarle a Mariana. Todo lo contrario seguía tocándole las tetas mientras con la otra mano le acariciaba el hermoso culo que ella tiene. Ella seguía con la mano en mi pija pero ahora la había metido por la bragueta de mi pantalón y bajando mi bóxer me estaba haciendo una exquisita paja. 

A esta altura nada me importaba, ni que Mariana fuera mi prima, ni que estuviéramos en un bar, así que le empecé a frotar el clítoris por encima de su tanga, lo tenia muy duro y fácil de encontrar con el tacto ella se arqueaba sin dejar de besarme ni de acariciarme y así sentados en el sillón de un bar los dos tuvimos un maravilloso orgasmo que nos dejo tirados con los ojos cerrados durante un par de minutos. No cruzamos una sola palabra desde que entramos al bar tomados de la mano hasta que los dos rendidos después de la maravillosa sesión de caricias y besos que nos habíamos dado abrimos los ojos y ella riéndose me dijo, no se cuando se fue ese hijo de puta pero que disfrute lo que acabamos de hacer eso si que te lo puedo asegurar. Nos acomodamos las ropas, pagamos las bebidas que nunca habíamos tocado y volvimos a su departamento. 

En el camino ella siguió abrazada a mí como si su ex nos estuviera viendo. Ela bajó su mano por mi pecho hasta llegar a mi pija y cuando la notaba parada se sonreía y me decía que así daba gusto ya que siempre la tenía lista, entonces me bajo el sierre del pantalón y se metió mi pija en la boca, yo seguí manejando con una sola mano y con la otra le volví a buscar el clítoris que esta vez tampoco me costo nada encontrarlo. Cuando le avise que estaba por acabar ella me dejo de chupar la pija y se sentó en su lugar con la pija en su mano, yo seguía dándole con los dedos hasta que me inundo la palma de la mano con el orgasmo que tuvo. Mariana se recostó sobre mi hombro y me besaba el cuello, entre beso y beso me decía que yo había encontrado la forma de hacerla acabar como nunca nadie la había hecho acabar y encima todavía no la había penetrado. 

Cuando llegamos a su departamento nos desnudamos apenas entramos, la subí arriba de la mesa y le chupe su depilada concha con devoción, que fácil que se excitaba mi prima, su clítoris crecía al menor contacto. Me aviso que estaba por acaba una vez mas, pero no me importo y me tome casi todo lo que salio de esa caliente concha que ya hacía bastante rato que estaba lista para recibirme. Ahí mismo sobre la mesa de la cocina de su casa la penetre por primera vez, que bien que se sentía su concha parecía el estuche hecho a medida para mi pija, era súper estrecha, las paredes de su concha tenían prisionera a mi pija. Estuvimos bombeando un largo rato ya que las acabadas que ya habíamos tenido, yo una y ella tres. Nos habían quitado fuerzas. 

Pero cuando acabamos lo hicimos de una forma muy intensa. Nunca pensé que mi pija podía largar tanto semen como largue dentro de la concha de Mariana. Pero ninguno de los dos tenía intensiones de terminar así este encuentro, nos fuimos hasta su dormitorio y en la cama de una plaza que ella tenía volvimos a coger como si fuera la primera vez de la tarde. Después de un rato de bombear y cuando ya le entraban hasta tres dedos en el culo que se lo había estado masajeando todo el rato la puse en posición y se la metí por el culo. 

Mientras le perforaba el orto a mi prima seguía tocándole el clítoris que ya me tenía hipnotizado por la forma que se ponía al menor roce. 

Luego de un largo rato mi prima grito si así partirme el culo y al escucharla no aguante más y le largue dentro de su culo todo el semen que me quedaba. Ella al notar mí acabada también acabo, los dos quedamos rendidos luego de la tarde que habíamos pasado, nos duchamos juntos acariciándonos en todo momento. Luego nos dormimos una siesta para despertarnos bien tarde a la noche, nos fuimos a cenar para recuperar fuerzas y volvimos a su departamento para seguir cogiendo a cada rato durante lo que duro el fin de semana. 

Al tiempo Mariana me contó que había hablado con su ex novio para agradecerle los cuernos que este le había puesto ya que gracias a ellos ella había encontrado la pija que le hacia falta, la mía. 

Después de ese apasionado encuentro nos juntamos bastante seguido con mi prima para repetirlo. 


anonimo