domingo, 31 de mayo de 2015

Nochevieja en familiaEsta Nochevieja era la primera que pasábamos de casados mi mujer y yo, decidimos que en lugar de ir a casa de mis padres o mis suegros, seria bueno invitarlos a todos y celebrarlo en nuestra casa, y así lo hicimos. Alrededor de las 9 de la noche llegaron mis suegros acompañados del hermano de mi mujer, Alberto, que tiene 19 años y esta soltero y sin novia, cinco minutos mas tarde llegaron mis padres, con mis dos hermanas, Maria y Marta. Maria tiene 18 años, tampoco tiene novio, y Marta ya tiene 22, sale con un chico que no había podido venir porque estaba con sus padres. Cenamos los nueve, la cena fue alegre como se merecen estas fiestas, pero también algo cargada de alcohol, lo que ocasiono que todos estuviéramos muy animados. Al acabar, propusimos algún juego, como éramos tanta gente, buscamos alguno que se adaptara a 9 personas, no fue fácil encontrar nada, primero hicimos un parchís, pero resulto ser difícil con tantas personas, por lo que decidimos conectarnos a Internet y buscar alguno. Entramos en una página donde había algunos para descargar, se trataba de coger el tablero del juego de la oca, pero cada casilla tenis sus penalizaciones, que te las describía en un formato que podías imprimir, sin mirar mas procedimos a imprimirlas, y rápidamente volvíamos a estar todos sentados alrededor de la mesa, yo me quede con las instrucciones y tenia que leer lo que les tocaba hacer. La primera en tirar era mi suegra, saco un 2, el papel decía que tenia que levantarse, dar una vuelta sobre si misma y volverse a sentar, después mi suegro con un 5 tenia que besar a la primera mujer que tuviera a su derecha, mi madre, muy castamente le dio un beso a la mejilla, el juego continuo con este tipo de prendas hasta que mi madre, que iba mas adelantada, estaba en la casilla 19 y saco un 5, yo gire la hoja para ver que tenia que hacer al llegar a la casilla 24, lo que leí parecía que el juego no era inocente, si no mas bien erótico, ni mi mujer ni yo habíamos jugado a nada parecido con mas gente, y lógicamente menos con los padres, suegros cuñados y hermanos, me dejo helado, decía claramente "Quítate una prenda de ropa", no sabia que hacer, leer la prenda me resultaba embarazoso, pero me daba mas miedo lo que podía seguir diciendo, estábamos solo en la casilla 24, y dar por terminado el juego tendría que dar explicaciones, al final me cargue de valor y leí la pena, el silencio era absoluto, unos nos mirábamos con los otros y también a mi madre, que estaba roja de vergüenza, pero supo controlar la situación, se levanto y se saco la chaqueta que llevaba, como debajo tenia una blusa no paso nada, ella dijo "espero que no siga así, si me hacéis sacar mas cosas, ya no será tan inocente", los demás nos pusimos a reír. No se hasta que punto la gente se daba cuenta de que esto era un juego erótico, pero yo lo tenia claro. La relación con mis padres siempre fue muy abierta y sincera, pero no tanto como para hacer estos juegos en casa, y con mis suegros, que eran una gente muy comprensiva en los temas sexuales, no me los imaginaba participando en estos temas. Pero como todos estaban bastante atrasados, no hubo penas complicadas, hasta que le toco a mi cuñado Alberto, que cayo con un 4 a la misma casilla que estaba mi madre, tenia que sacarse una prenda, como llevaba camisa y pantalones, se puso de pie, y se saco al camisa, quedando con el torso desnudo, mi hermana Marta tubo suerte, saco primero un seis, tenía que hacer alguna pena inocente que no recuerdo, pero volver a tirar, fue a parar a la casilla 23, yo estaba asustado por tener que leer la pena, me arme de valor, decía textualmente "Muestra a todos tus braguitas". El juego tenia una inclinación erótica muy superior a lo que esperábamos, pero Marta, que es una chica muy atrevida, dijo algo al oído de mi madre, ella reía, y le dijo "tu misma", en esto que se levanta, se desabrocha los pantalones, después se da la vuelta para bajarlos muy lentamente, su tanga negro iba apareciendo dejando ver todo su culo, ya que la tira quedaba escondida entre sus glúteos, cuando destapo todo el culo, se dio la vuelta, el triangulo que formaba no era suficiente para tapar el bello púbico, ya que gran parte de la mata del pelo asomaba por los costados. Estuvo así durante unos segundos y volvió a subirse los pantalones. Los nueve estábamos muy callados, nos asustaba el camino que seguía el juego, pero me excitaba, y veía que los demás continuaban como si no pasara nada, o, mejor dicho, con interés, para mi, el tema de juegos eróticos siempre me resulto atractivo, además, podía ver a mi suegra desnuda si esto seguía así. Mi mujer, al ver lo mismo que yo, pensó que seria mejor aumentar el grado de alcohol, se dirigió a la cocina para traer varias bebidas, yo le seguí, le pregunte que le parecía, y me dijo que por ella ningún problema, y si alguien tenia que cortarlo, no seria ella. Mi mujer Ana siempre ha sido algo exhibicionista, y por su actitud parecía que le estaba gustando. Regresamos al comedor y repartimos vasos, llenándolos con licores. Le tocaba tirar a Ana, la pena que le toco era de quitarse las bragas, pensé que no seria difícil, ya que llevaba un vestido completo de estos amplios, por lo que podía hacerlo sin enseñar nada, pero ella se puso completamente roja, mientras todos le mirábamos, yo no entendía que le pasaba, pero ella dijo "es que no levo bragas". Esto hizo que todos riéramos, el ambiente ya no era tan tenso, incluso vi que a todos el jugar a esta juego erótico les gustaba. Su madre le dijo, en broma, que ella le enseño a vestirse completamente, y que no usara bragas era muy feo, además que esto no valía, así todos se podían escaquear y que si era verdad, tendría que demostrarlo. Vaya, como estaba su madre, quería que Ana nos enseñara a todos su coño, a mi no solo no me importaba, al contrario, me excitaba, mientras tanto los demás estaban pendientes de la resolución, pero se les notaba excitados. Mi mujer se levanto, todos estábamos pendiente de ella, en especial mi padre, seguro que pensaba que podría ver a su nuera en pelotas, Ana no esta nada mal de cuerpo, mide 1.70, es morena, pesara unos 52 K. Ella, muy lentamente se fue subiendo el vestido, hasta que pudimos ver su pubis totalmente depilado, otra sorpresa, al parecer por la tarde se había dedicado a depilarse completamente, ya que sabe que me gusta. Mi madre le dijo a mi padre que le iban a caer las babas, de tan encantado como estaba, mi mujer no bajaba la falda, señal de que le gustaba mostrarse, tuve que ser yo el que le dijo que ya había suficiente, y muy a su pesar, dejo caer el vestido y se sentó. Fue mi hermana quien dijo que si le hubiese tocado sacarse una prenda, se habría quedado totalmente desnuda, ella, sonriente, asintió con la cara, los demás rieron. Muy a mi sorpresa, el juego no lo cortaba nadie. La siguiente en tirar fue mi hermana pequeña, la prueba que le toco era comprobar que funciona la cremallera del pantalón a todos los hombres. Maria es muy tímida, y en el tema sexual siempre me ha parecido algo retraída, no sabemos que nunca haya tenido novio, ni ninguna relación parecida. Mi madre ordeno a todos los hombres que nos pusiéramos de pie, uno a lado del otro, cogió a Maria por el brazo acercándola a todos nosotros y le dijo: "venga guapa, mira si estas cremalleras funcionan, y no te asustes si notas que crece algo, es normal". Mi madre estaba muy salida con el juego, yo jamás había tenido la oportunidad de ver esta faceta, en casa siempre fue muy seria en estos temas. Maria tímidamente y tocando lo menos que podía subió y bajó las cremalleras de todos los pantalones, hasta llegar a mi cuñado, que cuando tenia su mano cerca del paquete, hizo un gesto que consiguió que le tocara mas que a nadie el paquete, ella se puso muy roja, ante la carcajada general. Nos volvimos a sentar, la siguiente en tirar fue mi suegra, todos estábamos impacientes para saber que le tocaría, la prueba era "Sortead entre todos los hombres quien te sacara el sujetador", La prueba no era fácil, ya que llevaba un vestido de tubo, mi suegra con sus 48 años se mantiene con buen tipo, mide mas o menos lo mismo que mi mujer, físicamente son muy similares, incluso compartían piezas de ropa cuando éramos novios y ella vivía en su casa. El sorteo me premió a mi con el honor, mí suegro me dijo que seguro que nunca había pensado que desnudaría a mi suegra, mi mujer me dijo en broma que cuidado con lo que hacia con su madre. El vestido era abrochado por delante, desde el cuello, y tenia media manga. Me coloque delante de ella y le dije que no sabia como hacerlo, entonces ella me respondió que si no sabia como sacar el sujetador a una mujer, no era bueno para su hija, claro, todos se rieron de mi, yo argumente que el vestido era muy complicado, y que tendría que casi sacárselo para poder quitar esta prenda, pero ella respondió "y cual es el problema?". Ya vi que mi suegra, que hasta el momento había permanecido en un mutismo total, el juego también le animaba, además pensé que al igual que su hija, también era algo exhibicionista. Procedí a desbrochar los botones del vestido, uno a uno, muy despacito, un sujetador negro iba apareciendo para goce de todos, cuando hube desbrochado los suficientes, abrí el vestido lo suficiente para que pasaran mis manos y me permitieran llegar a los corchetes, se los abrí, pero al intentar sacarlos, tropecé con las mangas, ella seguía impasiva, al ver el problema dijo que tenia que solucionarlo, decidí sacarle el vestido de las mangas, quedando desnuda de cintura para arriba, solo tapada por un sujetador desabrochado, que además tenia que sacar, y así lo hice, quedo delante de todos con los pechos descubiertos, unos pechos muy bien colocados para su edad, tenia un pezón pequeño pero muy salido, al igual que el de su hija, sabia que cuando se ponía así es que estaba caliente. Rápidamente se coloco el vestido, pero todos teníamos en nuestra mente aquellos pechos. Yo le entregue el sujetador y reanudamos el juego. El siguiente en tirar fue mi padre, la prueba no tenia desperdicio, decía "te taparas los ojos, tendrás que tocar el coño de alguna chica durante un minuto, si no identificas quien es, una vez sin tirar". Esta prenda me parecía mucho mas atrevida que las demás, hasta ahora habían sido juegos casi de niños, pero no sabia si las mujeres que estaban allí se dejarían tocar el coño por mi padre tan fácilmente, además, dos de ellas eran sus hijas, pero fueron estas las que le taparon los ojos, nadie parecía sentirse mal, todo lo contrario, el único que parecía extrañado era yo. Sorteamos a las mujeres y salió Ana, mi mujer. Ella parecía encantada con la prueba, no se si seria el alcohol o la calentura, pero madre y mi suegra le sentaron en una butaca, con las piernas muy abiertas, el vestido impedía que fuéramos todos los que viéramos su sexo. Mi suegra quiso intervenir, cogió el brazo de mi padre y lo introdujo entre las piernas de mi mujer, el, muy despacito y guiándose por los muslos, llego hasta el coño, mi mujer estaba excitada, cuando mi suegro llego a su objetivo, yo estaba a punto de reventar el pantalón, los demás miraban totalmente callados, al momento mi padre dijo que era Ana, ya que no llevaba bragas y estaba totalmente depilado, pero que tenia que tocarlo durante un minuto, y no quería perderse esta oportunidad. No se que hacia allá abajo, pero la cara de mi mujer reflejaba que le gustaba, inclino hacia atrás la cabeza, abriendo la boca y lanzando leves gemidos. Mi madre se acerco a mi y me dijo, "vaya bulto que tienes en los pantalones, veo que te gusta eso de que tu padre haga disfrutar a tu mujer, el sabe mucho de esto que hace, la dejara contenta, no te preocupes". Ya lo creo que la estaba dejando contenta, la estaba masturbando con maestría y la experiencia de un hombre de 50 años, ella cada vez gemía mas fuerte, hasta que acabo el minuto. Muy a pesar de los dos, abandonaron el sillón, mi padre beso a mi mujer en la majilla, diciéndole que se alegraba de que su hijo tuviera a una mujer tan ardiente, también nos dijo que cuando llego al coño lo tenia totalmente encharcado, mi mujer agacho la cabeza, con una falsa vergüenza. Calientes como estábamos, continuamos con la partida, tiró mi suegro, la pena consistía en sacar las bragas a una mujer, sorteamos quien seria, y toco a mi madre, esta dijo que tenia el mismo inconveniente que mi mujer, no llevaba, vaya familia que tenia, quien podía imaginarlo, mi madre venia a cenar a casa sin bragas. Mi suegro pidió la prueba, mi madre se puso de pie, y se levanto la falda, enseñándonos a todos su pubis, con un pelo totalmente negro y espeso, muy rizado. Mi madre tiene 51 años, es delgadita, mide 1,65 aproximadamente, pero como hace mucho ejercicio, se mantiene físicamente muy bien. Ya me tocaba a mi, tire el dado y fui a parar a la casilla de sacarme una prenda, a estas alturas esto era una prueba fácil, me saque la camisa. Mi madre, sin perder tiempo volvió a tirar, estaba impaciente por continuar, su prueba decía "Muestra a todos tu sexo", mi mujer le acompaño al sofá, le ayudo a levantarse la falda, y abrió las piernas, lo que antes habíamos visto solo en parte, ahora lo veíamos completamente, fue mi suegra la que le dijo que tenia que separase los labios, para que viéramos mejor el coño, ella, sin ningún reparo, separo los labios vaginales, y nos mostró completamente su clítoris, estaba húmedo y brillante, señal de que también estaba cachonda. Ahora tenia que tirar mi cuñado, la prueba consistía en que una mujer le manejara su polla hasta ponérsela dura, sorteamos que mujer haría esto, le toco a Maria, mi hermana pequeña, esta, que todos intuíamos que nunca había tocado una polla, ahora tendría que hacerlo delante de todos. Mi suegra cogió por el brazo a su hijo y lo sentó en la butaca, mientras mi madre acercó a mi hermana, diciéndole: "no te preocupes, te gustará, además, ya tienes edad, o de lo que no tienes edad es de ser virgen",. Ella estaba muy avergonzada, al contrario que mi cuñado, que estaba mas bien impaciente. Mi hermana se arrodillo entre sus piernas, y tímidamente empezó a desabrocharle el pantalón, después la cremallera y bajó los pantalones. Ya mas tímidamente le bajo los calzoncillos, salto a la vista de todos un potente miembro, no media menos de 21 o 22 centímetros, y además muy grueso. Vaya equipamiento que llevaba Alberto, mi hermana estaba asustada ante tal aparato, las demás mujeres se decían cosas al oído, pude escuchar como Marta le decía a mi madre que con algo así valía la pena ponerle los cuernos a su novio, mientras ella reía. Maria acerco la mano a la polla, de manera totalmente inexperta la cogió con la mano e hizo un movimiento de arriba, abajo. Mi madre le decía que lo hiciera con mas gracia y pasión, mi suegra intervino disculpándola por la poca experiencia que tenia, mi mujer dijo que si sabia poco, su hermano podía enseñarle, entonces mi madre y mi suegra empezaron una conversación entre ellas al oído, no podíamos oír lo que decían, pero fue mi madre quien dijo, "Maria, se que a ti te gustaría aprender del sexo, y el te puede enseñar muchas cosas, porque no os vais a una habitación y que te de unas cuantas lecciones?". Maria muerta de vergüenza asintió tímidamente con la cabeza, mi cuñado estaba muy contento de ser su profesor. Mi mujer dijo que el mejor sitio era nuestra habitación, les acompaño y cerro la puerta. Decidimos saltarnos sus fichas, y continuar con el juego, le tocaba tirar a Marta, las pruebas cada vez eran mas fuertes, le toco "Estírate boca arriba y deja que un hombre te toque donde quiera durante un minuto", como curiosamente no hubo ningún impedimento, seguimos con el sorteo y fue mi suegro el afortunado, Marta se estiro en el sofá, y mi suegro se acerco a ella, Marta dijo que había visto que era un hombre experto, y que quería disfrutar de ello. Mi suegro se arrodillo a su lado, y muy suavemente empezó a acariciarle la cara, para posteriormente ir bajando por su cuerpo, con las dos manos realizó unos movimientos alrededor de los pechos de mi hermana, pero sin tocarlas, ella se estaba excitando, hasta que de golpe cogió ambos pechos a la vez, Marta gimió bajito, mi suegro continuaba con estos masajes, ya no tan suaves, le pellizcaba los pezones por encima de la ropa, hasta que se acabo el tiempo, muy a pesar de los dos, dirigiéndose a sus sitios, pero mi hermana comentó lo bien que se lo había hecho, y que esperaba que su novio no se enterara de nada. Ahora tenia que tirar mi mujer, este juego estaba consiguiendo unos acaloramientos para mi nunca vistos, y a mi mujer le pasaba lo mismo, la prueba que tenia que hacer consistía en que, con los ojos tapados, tenia que introducir las pollas de todos los hombres en la boca, e identificarlos. Dude que quisiera hacerlo, no solo por tener que chupar tantas pollas, además una era de su padre, pero nada de esto, Mi madre le tapo los ojos, diciéndole que había tenido suerte con la prueba, que a ella le gustaría, dijo que solo de había comido la de su marido, y que probar otra no le importaría. Mientras pasaba esto, mi suegra coloco a su marido, mi padre y a mi, uno al lado del otros, y nos dijo "sacaros las pollas, Ana os va a hacer una mamada a cada uno, afortunados!", todos nos abrimos la bragueta para liberar los miembros, mi madre le encamino, primero su padre, tenia una polla mas o menos como la mía, se notaba que por la edad estaba mas gastada, tenia unas venas muy marcadas, Ana se la introdujo toda dentro, ya empinada como estaba, ella siempre se le ha dado muy bien comer pollas, mi suegro lanzo un gemido y esto le delato, Ana dijo "eres papa", por cierto, que este le dijo "lo haces igual que tu madre, es herencia o te ha enseñado ella?". Continuó con la segunda, mi padre, nunca se la había visto erecta, era mas larga que la mía, pero no tan gruesa, ella sabia que había tres, la mi la conocía perfectamente, solo podía ser la de su suegro, se separo un momento, y dijo, eres mi suegro, pero se la volvió a poner en la boca, entonces con una mano le acarició los huevos, la introdujo dentro de los pantalones hasta llegar a su culo, mientras subía y bajaba la boca, acariciaba el agujero del culo, introduciéndole un dedo, mi padre disfrutaba mucho con su mamada. Esto duró hasta que entre todos les tuvimos que separar, Ana dijo que le había querido agradecer lo bien que se lo había pasado ella antes. Ya no era necesario hacérmelo a mi, ya había conseguido adivinar quien era cada uno, yo me quede algo frustrado, pero el juego tenia que seguir, y nadie pareció darle importancia a este detalle. Nos volvimos a sentar todos, entonces mi madre le dijo a mi mujer, "No tendrás un condón, no quiero que tu hermano deje preñada a Maria", Ana se levanto, busco en su bolso, cogió un condón y se lo dio a su suegra, esta le pidió que se lo entrara ella, Ana se dirigió a la habitación, al poco salió, rebusco mas en el bolso, vimos que cogía otro, y volvió a la habitación. Cuando regreso de nuevo, nos dijo que Maria le había pedido otro, ya que con uno quizás no tuviera suficiente. Mi madre pregunto que estaban haciendo, entonces Ana nos contó que estaban en pleno 69 cuando ha entrado, y que parecía que la lección la tenia bien aprendida. Vaya, dije yo, se lo quiere follar dos veces. Ahora le tocaba a mi suegra, la prueba era "Haz un cubano", ella pareció gustarle la prueba, además, con el pecho que tenia seria mas que agradable, sorteamos a quien y me toco a mi, mi mujer me acompañó al sofá, estirándome en el, mientras mi madre procedía a bajarme los pantalones y los calzoncillos hasta sacármelos, mi miembro estaba apunto de explotar, claro, mi madre, agorándomelo dijo "Vaya empalme que llevas". Mientras tanto, mi suegra ayudada por mi padre se desabrochaba el vestido, dejando sus preciosos pechos. Muy bien colocados por su edad. Ella colocó mi polla entere sus tetas, y despacito con un movimiento de arriba – abajo me masturbaba mi polla, para añadirle mas gracia al tema, cada vez de quedaba mi polla a la altura de la boca, me la besaba. A mi gusto la prueba duro poco, ya que disfrutaba muchísimo. La siguiente prueba la tenia que hacer mi padre, decía "Una mujer te follará, tendrás que adivinar quien es". Vaya como subían las pruebas, y todos estaban encantados. Le tapamos los ojos, sorteamos a las mujeres, y toco a mi suegra, ella en principió dudo un poco, pero mi madre, mi mujer y Marta le animaban, ella al final dijo que si, Mi padre se sentó en una silla, mi mujer le bajo los pantalones y los calzoncillos, para que tuviera la polla totalmente dura, mi mujer se la introdujo en la boca, hasta conseguir que se pusiera totalmente tiesa, mientras tanto, mi suegra se sacaba las bragas por debajo del vestido. Procedió a colocarse encima de el, acerco su coño a la polla de mi padre, para ayudarse, cogió la polla de mi padre con las mano, y se la introdujo lentamente en el coño, cuando la tubo toda dentro, le preguntamos si ya sabia quien era, mi padre dijo que tenia que asegurarse, diciendo, mi suegra empezó a cabalgar, su rostros nos indicaba que estaba disfrutando, mi padre colocó sus manos en los pechos de mi suegra, ambos seguían cabalgando, se notaba que mi suegra le gustaba tener esta pola dentro. Al final entre todos tuvimos que separarlos, ya que ninguno de los dos quería dejarlo, lógicamente mi padre acertó, mi suegra comento que en su vida había tenido dentro otra que no fuera la de su marido. Tiró mi padre el dado, la pena decía " Chuparas un coño hasta que se corra", sorteamos quien y le toco a mi mujer, esta estaba muy contenta, le gustaba, sin dudarlo ni un momento, se dentó en la butaca, subiéndose el vestido, y abriendo las piernas, todos vimos su coño muy mojado, yo estaba asombrado al ver la capacidad sexual de mi Ana, y esto me excitaba, mi padre se arrodilló e introdujo la cara entre las piernas de mi mujer, Ana le dijo que no le costaría mucho llegar al orgasmo, ya que estaba muy caliente, mi padre parecía que no tenia suficiente, con las manos le tocaba los pechos, primero por encima de la ropa, pero después las introdujo por dentro el vestido, en menos de dos minutos los espasmos y gritos de Ana nos indicaban que había llegado al orgasmo. En esto que vemos que la puerta de la habitación se abre, era Maria y mi cuñado, cubiertos únicamente con un batín y cogiditos de la mano, ambos se les veía muy contentos, mi madre le pregunto que tal le había ido, ella respondió, ya no soy virgen, y me ha gustado mucho. Ana dijo que ya había probado un joven, ahora solo le faltaba un hombre experimentado para ser toda una mujer, mi madre dijo que tenia razón, y le dijo a mi suegro: "Porque no le enseñas lo que sabes a mi hija". Mi suegra les animo mas, les dijo que era un amante perfecto e insaciable, Maria, muy tímidamente dijo que con mi cuñado no había sido solo sexo, ambos se confesaron que se querían, parece ser que hace tiempo que se gustaban, pero ninguno de los dos daba el primer paso, pero mi madre interrumpió diciéndole a mi cuñado que mejor, tendría a una novia mas experta si pasaba por las manos de un hombre maduro, Marta, soltando la mano de mi cuñado, se dirigió a mi suegro, le cogió por la mano, pasando junto al ya su novio, le dio un beso en la boca diciéndole que le quería mucho, y se dirigieron a la habitación. Mi cuñado quedo algo triste, supongo que celoso, acababa de hacer novia, y veía como un hombre, que además era su padre, se llevaba a su mujer para follársela. Marta se acerco a el, le dijo que no se preocupara, que cuando saliera aun le querría mas, y que si quería distraerse mientras tanto, allá estaba ella, la cara de mi cuñado cambió por completo, pero como solo teníamos una habitación, se sentaron en el sofá, esperando que acabaran para entrar ellos. Mientras tanto, decidimos seguir el juego, tocaba a mi suegro, la prueba decía " Una chica hará que te corras en su boca", sorteamos y le trocó a mi madre, esta como lanzada por un muelle, se levantó, estiro a mi suegro en el mismo sofá donde Maria y mi cuñado hacían carantoñas, le bajo los pantalones y los calzoncillos, comiéndose su polla de una manera muy agresiva, pero como ambos estaban muy excitados, les gustó, mi cuñado no apartaba la vista de lo que pasaba, mi madre se dio cuenta enseguida, y acercó una mano hasta su entrepierna, a mi cuñado le gustaba muchísimo, entonces, para facilitar el trabajo a mi madre, mi hermana le desabrocho los pantalones, ella entro inmediatamente la mano hasta alcanzar la polla. Estuvieron así un rato, Marta se levantó y se sentó al otro lado de mi suegro, para que si quería pudiera también tocarla a ella, evidentemente lo entendió enseguida, acariciándole primero los pechos, mientras que Marta le tocaba los huevos. Mi madre ya estaba súper caliente, se saco un momento la polla de la boca, y le dijo a mi cuñado: "no te quedes aquí parado, fóllame", el se puso detrás de mi madre, le levanto el vestido y le introdujo la polla. Ana, mi suegra y yo mirábamos el espectáculo, vi que mi mujer tenia las manos debajo la falda y se estaba acariciando, quise ayudarla, pero no me dejó. Miré a mi suegra, estaba también muy excitada, con estos ojos brillantes, me acerque a ella, colocándome a su lado esperando que diera ella el primer paso, así fue, sin hacerse esperar me bajo los pantalones y se puso a chuparme la polla, mi mujer se acerco y le dijo, mama, follatelo, ya veras como te gusta, diciendo esto, me arrodille en el suelo e introduje mi polla en su coño. Mi mujer seguía acariciándose el coño mirando como su madre follaba con su marido, y su padre a su suegra. Mi suegro se corrió violentamente en la boca de mi madre, mientras ella también se corría siendo follada por mi cuñado, tanto mi suegra como yo nos corrimos a la vez, le llene el coño de leche, que me parecía que nunca se acababa, mientras ella gritaba violentamente pidiendo que no parara. Todos estábamos cansados, sin molestarnos a colocarnos la ropa, descansamos un ratito. Al poco rato se abrió la puerta de la habitación, era mi suegro con mi hermana Maria, muy contentos ambos. Mi mujer se levantó deprisa, cogiendo a mi suegro le dijo: "eres capaz de enseñar a otra alumna?, solo he estado con chicos jóvenes, quiero saber como folla un hombre maduro", el riendo la cogió de la mano y se la llevo a la habitación, cerrando la puerta, sin duda mi mujer le había gustado lo que le hacia mi padre, pero quería disfrutarlo en privado, Marta estaba con mi cuñado, les tocaba a ellos utilizar la habitación, pero mi mujer se había adelantado, entonces, mi madre sugirió que podían compartirla, sin decir nada, ambas se fueron a la habitación. Maria estaba muy cansada, había entrado virgen y salía con novio, y habiendo siendo follada por dos tíos, tanto mi madre como mi suegra también estaban cansadas, pero de la habitación salían muchos gemidos, solo reconocía los de mi mujer, pude adivinar que mi padre la hizo correrse por lo menos cuatro veces. A la hora mas o menos, salieron los cuatro, nos contaron que empezaron cada uno con su pareja, pero habían acabado por estar los cuatro juntos, también nos contaron que al final, Marta y mi mujer se habían montado entre ellas, ambas desconocían el amor entre mujeres, pero sin saber como empezaron a acariciarse, Ana dijo que tener un orgasmo con otra mujer ha sido para ella la experiencia sexual mas alucinante de su vida, especialmente cuando mi padre le daba por el culo, chupaba la polla de su hermano, y Marta le lamía el coño, nos dijo también que tenia leche por todas partes, a pesar de haberse tragado toda la que podía. Uno a uno nos fuimos a duchar, salíamos todos ya arreglados y vestidos, se fueron todos los invitados, yo estaba muy caliente, pero Ana no quiso follar, según ella estaba ya demasiado llena de leche por aquel día.

Esta Nochevieja era la primera que pasábamos de casados mi mujer y yo, decidimos que en lugar de ir a casa de mis padres o mis suegros, seria bueno invitarlos a todos y celebrarlo en nuestra casa, y así lo hicimos.
Alrededor de las 9 de la noche llegaron mis suegros acompañados del hermano de mi mujer, Alberto, que tiene 19 años y esta soltero y sin novia, cinco minutos mas tarde llegaron mis padres, con mis dos hermanas, Maria y Marta. Maria tiene 18 años, tampoco tiene novio, y Marta ya tiene 22, sale con un chico que no había podido venir porque estaba con sus padres.

Cenamos los nueve, la cena fue alegre como se merecen estas fiestas, pero también algo cargada de alcohol, lo que ocasiono que todos estuviéramos muy animados. Al acabar, propusimos algún juego, como éramos tanta gente, buscamos alguno que se adaptara a 9 personas, no fue fácil encontrar nada, primero hicimos un parchís, pero resulto ser difícil con tantas personas, por lo que decidimos conectarnos a Internet y buscar alguno. Entramos en una página donde había algunos para descargar, se trataba de coger el tablero del juego de la oca, pero cada casilla tenis sus penalizaciones, que te las describía en un formato que podías imprimir, sin mirar mas procedimos a imprimirlas, y rápidamente volvíamos a estar todos sentados alrededor de la mesa, yo me quede con las instrucciones y tenia que leer lo que les tocaba hacer.

La primera en tirar era mi suegra, saco un 2, el papel decía que tenia que levantarse, dar una vuelta sobre si misma y volverse a sentar, después mi suegro con un 5 tenia que besar a la primera mujer que tuviera a su derecha, mi madre, muy castamente le dio un beso a la mejilla, el juego continuo con este tipo de prendas hasta que mi madre, que iba mas adelantada, estaba en la casilla 19 y saco un 5, yo gire la hoja para ver que tenia que hacer al llegar a la casilla 24, lo que leí parecía que el juego no era inocente, si no mas bien erótico, ni mi mujer ni yo habíamos jugado a nada parecido con mas gente, y lógicamente menos con los padres, suegros cuñados y hermanos, me dejo helado, decía claramente "Quítate una prenda de ropa", no sabia que hacer, leer la prenda me resultaba embarazoso, pero me daba mas miedo lo que podía seguir diciendo, estábamos solo en la casilla 24, y dar por terminado el juego tendría que dar explicaciones, al final me cargue de valor y leí la pena, el silencio era absoluto, unos nos mirábamos con los otros y también a mi madre, que estaba roja de vergüenza, pero supo controlar la situación, se levanto y se saco la chaqueta que llevaba, como debajo tenia una blusa no paso nada, ella dijo "espero que no siga así, si me hacéis sacar mas cosas, ya no será tan inocente", los demás nos pusimos a reír.
No se hasta que punto la gente se daba cuenta de que esto era un juego erótico, pero yo lo tenia claro. La relación con mis padres siempre fue muy abierta y sincera, pero no tanto como para hacer estos juegos en casa, y con mis suegros, que eran una gente muy comprensiva en los temas sexuales, no me los imaginaba participando en estos temas.

Pero como todos estaban bastante atrasados, no hubo penas complicadas, hasta que le toco a mi cuñado Alberto, que cayo con un 4 a la misma casilla que estaba mi madre, tenia que sacarse una prenda, como llevaba camisa y pantalones, se puso de pie, y se saco al camisa, quedando con el torso desnudo, mi hermana Marta tubo suerte, saco primero un seis, tenía que hacer alguna pena inocente que no recuerdo, pero volver a tirar, fue a parar a la casilla 23, yo estaba asustado por tener que leer la pena, me arme de valor, decía textualmente "Muestra a todos tus braguitas". El juego tenia una inclinación erótica muy superior a lo que esperábamos, pero Marta, que es una chica muy atrevida, dijo algo al oído de mi madre, ella reía, y le dijo "tu misma", en esto que se levanta, se desabrocha los pantalones, después se da la vuelta para bajarlos muy lentamente, su tanga negro iba apareciendo dejando ver todo su culo, ya que la tira quedaba escondida entre sus glúteos, cuando destapo todo el culo, se dio la vuelta, el triangulo que formaba no era suficiente para tapar el bello púbico, ya que gran parte de la mata del pelo asomaba por los costados. Estuvo así durante unos segundos y volvió a subirse los pantalones. Los nueve estábamos muy callados, nos asustaba el camino que seguía el juego, pero me excitaba, y veía que los demás continuaban como si no pasara nada, o, mejor dicho, con interés, para mi, el tema de juegos eróticos siempre me resulto atractivo, además, podía ver a mi suegra desnuda si esto seguía así.
Mi mujer, al ver lo mismo que yo, pensó que seria mejor aumentar el grado de alcohol, se dirigió a la cocina para traer varias bebidas, yo le seguí, le pregunte que le parecía, y me dijo que por ella ningún problema, y si alguien tenia que cortarlo, no seria ella. Mi mujer Ana siempre ha sido algo exhibicionista, y por su actitud parecía que le estaba gustando.
Regresamos al comedor y repartimos vasos, llenándolos con licores.

Le tocaba tirar a Ana, la pena que le toco era de quitarse las bragas, pensé que no seria difícil, ya que llevaba un vestido completo de estos amplios, por lo que podía hacerlo sin enseñar nada, pero ella se puso completamente roja, mientras todos le mirábamos, yo no entendía que le pasaba, pero ella dijo "es que no levo bragas". Esto hizo que todos riéramos, el ambiente ya no era tan tenso, incluso vi que a todos el jugar a esta juego erótico les gustaba. Su madre le dijo, en broma, que ella le enseño a vestirse completamente, y que no usara bragas era muy feo, además que esto no valía, así todos se podían escaquear y que si era verdad, tendría que demostrarlo. Vaya, como estaba su madre, quería que Ana nos enseñara a todos su coño, a mi no solo no me importaba, al contrario, me excitaba, mientras tanto los demás estaban pendientes de la resolución, pero se les notaba excitados. Mi mujer se levanto, todos estábamos pendiente de ella, en especial mi padre, seguro que pensaba que podría ver a su nuera en pelotas, Ana no esta nada mal de cuerpo, mide 1.70, es morena, pesara unos 52 K. Ella, muy lentamente se fue subiendo el vestido, hasta que pudimos ver su pubis totalmente depilado, otra sorpresa, al parecer por la tarde se había dedicado a depilarse completamente, ya que sabe que me gusta. Mi madre le dijo a mi padre que le iban a caer las babas, de tan encantado como estaba, mi mujer no bajaba la falda, señal de que le gustaba mostrarse, tuve que ser yo el que le dijo que ya había suficiente, y muy a su pesar, dejo caer el vestido y se sentó. Fue mi hermana quien dijo que si le hubiese tocado sacarse una prenda, se habría quedado totalmente desnuda, ella, sonriente, asintió con la cara, los demás rieron.
Muy a mi sorpresa, el juego no lo cortaba nadie.
La siguiente en tirar fue mi hermana pequeña, la prueba que le toco era comprobar que funciona la cremallera del pantalón a todos los hombres. Maria es muy tímida, y en el tema sexual siempre me ha parecido algo retraída, no sabemos que nunca haya tenido novio, ni ninguna relación parecida. Mi madre ordeno a todos los hombres que nos pusiéramos de pie, uno a lado del otro, cogió a Maria por el brazo acercándola a todos nosotros y le dijo: "venga guapa, mira si estas cremalleras funcionan, y no te asustes si notas que crece algo, es normal". Mi madre estaba muy salida con el juego, yo jamás había tenido la oportunidad de ver esta faceta, en casa siempre fue muy seria en estos temas.

Maria tímidamente y tocando lo menos que podía subió y bajó las cremalleras de todos los pantalones, hasta llegar a mi cuñado, que cuando tenia su mano cerca del paquete, hizo un gesto que consiguió que le tocara mas que a nadie el paquete, ella se puso muy roja, ante la carcajada general.

Nos volvimos a sentar, la siguiente en tirar fue mi suegra, todos estábamos impacientes para saber que le tocaría, la prueba era "Sortead entre todos los hombres quien te sacara el sujetador", La prueba no era fácil, ya que llevaba un vestido de tubo, mi suegra con sus 48 años se mantiene con buen tipo, mide mas o menos lo mismo que mi mujer, físicamente son muy similares, incluso compartían piezas de ropa cuando éramos novios y ella vivía en su casa. El sorteo me premió a mi con el honor, mí suegro me dijo que seguro que nunca había pensado que desnudaría a mi suegra, mi mujer me dijo en broma que cuidado con lo que hacia con su madre. El vestido era abrochado por delante, desde el cuello, y tenia media manga. Me coloque delante de ella y le dije que no sabia como hacerlo, entonces ella me respondió que si no sabia como sacar el sujetador a una mujer, no era bueno para su hija, claro, todos se rieron de mi, yo argumente que el vestido era muy complicado, y que tendría que casi sacárselo para poder quitar esta prenda, pero ella respondió "y cual es el problema?". Ya vi que mi suegra, que hasta el momento había permanecido en un mutismo total, el juego también le animaba, además pensé que al igual que su hija, también era algo exhibicionista. Procedí a desbrochar los botones del vestido, uno a uno, muy despacito, un sujetador negro iba apareciendo para goce de todos, cuando hube desbrochado los suficientes, abrí el vestido lo suficiente para que pasaran mis manos y me permitieran llegar a los corchetes, se los abrí, pero al intentar sacarlos, tropecé con las mangas, ella seguía impasiva, al ver el problema dijo que tenia que solucionarlo, decidí sacarle el vestido de las mangas, quedando desnuda de cintura para arriba, solo tapada por un sujetador desabrochado, que además tenia que sacar, y así lo hice, quedo delante de todos con los pechos descubiertos, unos pechos muy bien colocados para su edad, tenia un pezón pequeño pero muy salido, al igual que el de su hija, sabia que cuando se ponía así es que estaba caliente. Rápidamente se coloco el vestido, pero todos teníamos en nuestra mente aquellos pechos. Yo le entregue el sujetador y reanudamos el juego. El siguiente en tirar fue mi padre, la prueba no tenia desperdicio, decía "te taparas los ojos, tendrás que tocar el coño de alguna chica durante un minuto, si no identificas quien es, una vez sin tirar". Esta prenda me parecía mucho mas atrevida que las demás, hasta ahora habían sido juegos casi de niños, pero no sabia si las mujeres que estaban allí se dejarían tocar el coño por mi padre tan fácilmente, además, dos de ellas eran sus hijas, pero fueron estas las que le taparon los ojos, nadie parecía sentirse mal, todo lo contrario, el único que parecía extrañado era yo. Sorteamos a las mujeres y salió Ana, mi mujer. Ella parecía encantada con la prueba, no se si seria el alcohol o la calentura, pero madre y mi suegra le sentaron en una butaca, con las piernas muy abiertas, el vestido impedía que fuéramos todos los que viéramos su sexo. Mi suegra quiso intervenir, cogió el brazo de mi padre y lo introdujo entre las piernas de mi mujer, el, muy despacito y guiándose por los muslos, llego hasta el coño, mi mujer estaba excitada, cuando mi suegro llego a su objetivo, yo estaba a punto de reventar el pantalón, los demás miraban totalmente callados, al momento mi padre dijo que era Ana, ya que no llevaba bragas y estaba totalmente depilado, pero que tenia que tocarlo durante un minuto, y no quería perderse esta oportunidad. No se que hacia allá abajo, pero la cara de mi mujer reflejaba que le gustaba, inclino hacia atrás la cabeza, abriendo la boca y lanzando leves gemidos. Mi madre se acerco a mi y me dijo, "vaya bulto que tienes en los pantalones, veo que te gusta eso de que tu padre haga disfrutar a tu mujer, el sabe mucho de esto que hace, la dejara contenta, no te preocupes". Ya lo creo que la estaba dejando contenta, la estaba masturbando con maestría y la experiencia de un hombre de 50 años, ella cada vez gemía mas fuerte, hasta que acabo el minuto. Muy a pesar de los dos, abandonaron el sillón, mi padre beso a mi mujer en la majilla, diciéndole que se alegraba de que su hijo tuviera a una mujer tan ardiente, también nos dijo que cuando llego al coño lo tenia totalmente encharcado, mi mujer agacho la cabeza, con una falsa vergüenza.

Calientes como estábamos, continuamos con la partida, tiró mi suegro, la pena consistía en sacar las bragas a una mujer, sorteamos quien seria, y toco a mi madre, esta dijo que tenia el mismo inconveniente que mi mujer, no llevaba, vaya familia que tenia, quien podía imaginarlo, mi madre venia a cenar a casa sin bragas. Mi suegro pidió la prueba, mi madre se puso de pie, y se levanto la falda, enseñándonos a todos su pubis, con un pelo totalmente negro y espeso, muy rizado. Mi madre tiene 51 años, es delgadita, mide 1,65 aproximadamente, pero como hace mucho ejercicio, se mantiene físicamente muy bien.
Ya me tocaba a mi, tire el dado y fui a parar a la casilla de sacarme una prenda, a estas alturas esto era una prueba fácil, me saque la camisa. Mi madre, sin perder tiempo volvió a tirar, estaba impaciente por continuar, su prueba decía "Muestra a todos tu sexo", mi mujer le acompaño al sofá, le ayudo a levantarse la falda, y abrió las piernas, lo que antes habíamos visto solo en parte, ahora lo veíamos completamente, fue mi suegra la que le dijo que tenia que separase los labios, para que viéramos mejor el coño, ella, sin ningún reparo, separo los labios vaginales, y nos mostró completamente su clítoris, estaba húmedo y brillante, señal de que también estaba cachonda.

Ahora tenia que tirar mi cuñado, la prueba consistía en que una mujer le manejara su polla hasta ponérsela dura, sorteamos que mujer haría esto, le toco a Maria, mi hermana pequeña, esta, que todos intuíamos que nunca había tocado una polla, ahora tendría que hacerlo delante de todos. Mi suegra cogió por el brazo a su hijo y lo sentó en la butaca, mientras mi madre acercó a mi hermana, diciéndole: "no te preocupes, te gustará, además, ya tienes edad, o de lo que no tienes edad es de ser virgen",. Ella estaba muy avergonzada, al contrario que mi cuñado, que estaba mas bien impaciente. Mi hermana se arrodillo entre sus piernas, y tímidamente empezó a desabrocharle el pantalón, después la cremallera y bajó los pantalones. Ya mas tímidamente le bajo los calzoncillos, salto a la vista de todos un potente miembro, no media menos de 21 o 22 centímetros, y además muy grueso. Vaya equipamiento que llevaba Alberto, mi hermana estaba asustada ante tal aparato, las demás mujeres se decían cosas al oído, pude escuchar como Marta le decía a mi madre que con algo así valía la pena ponerle los cuernos a su novio, mientras ella reía. Maria acerco la mano a la polla, de manera totalmente inexperta la cogió con la mano e hizo un movimiento de arriba, abajo. Mi madre le decía que lo hiciera con mas gracia y pasión, mi suegra intervino disculpándola por la poca experiencia que tenia, mi mujer dijo que si sabia poco, su hermano podía enseñarle, entonces mi madre y mi suegra empezaron una conversación entre ellas al oído, no podíamos oír lo que decían, pero fue mi madre quien dijo, "Maria, se que a ti te gustaría aprender del sexo, y el te puede enseñar muchas cosas, porque no os vais a una habitación y que te de unas cuantas lecciones?". Maria muerta de vergüenza asintió tímidamente con la cabeza, mi cuñado estaba muy contento de ser su profesor. Mi mujer dijo que el mejor sitio era nuestra habitación, les acompaño y cerro la puerta.
Decidimos saltarnos sus fichas, y continuar con el juego, le tocaba tirar a Marta, las pruebas cada vez eran mas fuertes, le toco "Estírate boca arriba y deja que un hombre te toque donde quiera durante un minuto", como curiosamente no hubo ningún impedimento, seguimos con el sorteo y fue mi suegro el afortunado, Marta se estiro en el sofá, y mi suegro se acerco a ella, Marta dijo que había visto que era un hombre experto, y que quería disfrutar de ello. Mi suegro se arrodillo a su lado, y muy suavemente empezó a acariciarle la cara, para posteriormente ir bajando por su cuerpo, con las dos manos realizó unos movimientos alrededor de los pechos de mi hermana, pero sin tocarlas, ella se estaba excitando, hasta que de golpe cogió ambos pechos a la vez, Marta gimió bajito, mi suegro continuaba con estos masajes, ya no tan suaves, le pellizcaba los pezones por encima de la ropa, hasta que se acabo el tiempo, muy a pesar de los dos, dirigiéndose a sus sitios, pero mi hermana comentó lo bien que se lo había hecho, y que esperaba que su novio no se enterara de nada.
Ahora tenia que tirar mi mujer, este juego estaba consiguiendo unos acaloramientos para mi nunca vistos, y a mi mujer le pasaba lo mismo, la prueba que tenia que hacer consistía en que, con los ojos tapados, tenia que introducir las pollas de todos los hombres en la boca, e identificarlos. Dude que quisiera hacerlo, no solo por tener que chupar tantas pollas, además una era de su padre, pero nada de esto, Mi madre le tapo los ojos, diciéndole que había tenido suerte con la prueba, que a ella le gustaría, dijo que solo de había comido la de su marido, y que probar otra no le importaría. Mientras pasaba esto, mi suegra coloco a su marido, mi padre y a mi, uno al lado del otros, y nos dijo "sacaros las pollas, Ana os va a hacer una mamada a cada uno, afortunados!", todos nos abrimos la bragueta para liberar los miembros, mi madre le encamino, primero su padre, tenia una polla mas o menos como la mía, se notaba que por la edad estaba mas gastada, tenia unas venas muy marcadas, Ana se la introdujo toda dentro, ya empinada como estaba, ella siempre se le ha dado muy bien comer pollas, mi suegro lanzo un gemido y esto le delato, Ana dijo "eres papa", por cierto, que este le dijo "lo haces igual que tu madre, es herencia o te ha enseñado ella?". Continuó con la segunda, mi padre, nunca se la había visto erecta, era mas larga que la mía, pero no tan gruesa, ella sabia que había tres, la mi la conocía perfectamente, solo podía ser la de su suegro, se separo un momento, y dijo, eres mi suegro, pero se la volvió a poner en la boca, entonces con una mano le acarició los huevos, la introdujo dentro de los pantalones hasta llegar a su culo, mientras subía y bajaba la boca, acariciaba el agujero del culo, introduciéndole un dedo, mi padre disfrutaba mucho con su mamada. Esto duró hasta que entre todos les tuvimos que separar, Ana dijo que le había querido agradecer lo bien que se lo había pasado ella antes. Ya no era necesario hacérmelo a mi, ya había conseguido adivinar quien era cada uno, yo me quede algo frustrado, pero el juego tenia que seguir, y nadie pareció darle importancia a este detalle. Nos volvimos a sentar todos, entonces mi madre le dijo a mi mujer, "No tendrás un condón, no quiero que tu hermano deje preñada a Maria", Ana se levanto, busco en su bolso, cogió un condón y se lo dio a su suegra, esta le pidió que se lo entrara ella, Ana se dirigió a la habitación, al poco salió, rebusco mas en el bolso, vimos que cogía otro, y volvió a la habitación. Cuando regreso de nuevo, nos dijo que Maria le había pedido otro, ya que con uno quizás no tuviera suficiente. Mi madre pregunto que estaban haciendo, entonces Ana nos contó que estaban en pleno 69 cuando ha entrado, y que parecía que la lección la tenia bien aprendida. Vaya, dije yo, se lo quiere follar dos veces.
Ahora le tocaba a mi suegra, la prueba era "Haz un cubano", ella pareció gustarle la prueba, además, con el pecho que tenia seria mas que agradable, sorteamos a quien y me toco a mi, mi mujer me acompañó al sofá, estirándome en el, mientras mi madre procedía a bajarme los pantalones y los calzoncillos hasta sacármelos, mi miembro estaba apunto de explotar, claro, mi madre, agorándomelo dijo "Vaya empalme que llevas". Mientras tanto, mi suegra ayudada por mi padre se desabrochaba el vestido, dejando sus preciosos pechos. Muy bien colocados por su edad. Ella colocó mi polla entere sus tetas, y despacito con un movimiento de arriba – abajo me masturbaba mi polla, para añadirle mas gracia al tema, cada vez de quedaba mi polla a la altura de la boca, me la besaba. A mi gusto la prueba duro poco, ya que disfrutaba muchísimo.
La siguiente prueba la tenia que hacer mi padre, decía "Una mujer te follará, tendrás que adivinar quien es". Vaya como subían las pruebas, y todos estaban encantados. Le tapamos los ojos, sorteamos a las mujeres, y toco a mi suegra, ella en principió dudo un poco, pero mi madre, mi mujer y Marta le animaban, ella al final dijo que si, Mi padre se sentó en una silla, mi mujer le bajo los pantalones y los calzoncillos, para que tuviera la polla totalmente dura, mi mujer se la introdujo en la boca, hasta conseguir que se pusiera totalmente tiesa, mientras tanto, mi suegra se sacaba las bragas por debajo del vestido. Procedió a colocarse encima de el, acerco su coño a la polla de mi padre, para ayudarse, cogió la polla de mi padre con las mano, y se la introdujo lentamente en el coño, cuando la tubo toda dentro, le preguntamos si ya sabia quien era, mi padre dijo que tenia que asegurarse, diciendo, mi suegra empezó a cabalgar, su rostros nos indicaba que estaba disfrutando, mi padre colocó sus manos en los pechos de mi suegra, ambos seguían cabalgando, se notaba que mi suegra le gustaba tener esta pola dentro. Al final entre todos tuvimos que separarlos, ya que ninguno de los dos quería dejarlo, lógicamente mi padre acertó, mi suegra comento que en su vida había tenido dentro otra que no fuera la de su marido.
Tiró mi padre el dado, la pena decía " Chuparas un coño hasta que se corra", sorteamos quien y le toco a mi mujer, esta estaba muy contenta, le gustaba, sin dudarlo ni un momento, se dentó en la butaca, subiéndose el vestido, y abriendo las piernas, todos vimos su coño muy mojado, yo estaba asombrado al ver la capacidad sexual de mi Ana, y esto me excitaba, mi padre se arrodilló e introdujo la cara entre las piernas de mi mujer, Ana le dijo que no le costaría mucho llegar al orgasmo, ya que estaba muy caliente, mi padre parecía que no tenia suficiente, con las manos le tocaba los pechos, primero por encima de la ropa, pero después las introdujo por dentro el vestido, en menos de dos minutos los espasmos y gritos de Ana nos indicaban que había llegado al orgasmo.
En esto que vemos que la puerta de la habitación se abre, era Maria y mi cuñado, cubiertos únicamente con un batín y cogiditos de la mano, ambos se les veía muy contentos, mi madre le pregunto que tal le había ido, ella respondió, ya no soy virgen, y me ha gustado mucho. Ana dijo que ya había probado un joven, ahora solo le faltaba un hombre experimentado para ser toda una mujer, mi madre dijo que tenia razón, y le dijo a mi suegro: "Porque no le enseñas lo que sabes a mi hija". Mi suegra les animo mas, les dijo que era un amante perfecto e insaciable, Maria, muy tímidamente dijo que con mi cuñado no había sido solo sexo, ambos se confesaron que se querían, parece ser que hace tiempo que se gustaban, pero ninguno de los dos daba el primer paso, pero mi madre interrumpió diciéndole a mi cuñado que mejor, tendría a una novia mas experta si pasaba por las manos de un hombre maduro, Marta, soltando la mano de mi cuñado, se dirigió a mi suegro, le cogió por la mano, pasando junto al ya su novio, le dio un beso en la boca diciéndole que le quería mucho, y se dirigieron a la habitación. Mi cuñado quedo algo triste, supongo que celoso, acababa de hacer novia, y veía como un hombre, que además era su padre, se llevaba a su mujer para follársela. Marta se acerco a el, le dijo que no se preocupara, que cuando saliera aun le querría mas, y que si quería distraerse mientras tanto, allá estaba ella, la cara de mi cuñado cambió por completo, pero como solo teníamos una habitación, se sentaron en el sofá, esperando que acabaran para entrar ellos.
Mientras tanto, decidimos seguir el juego, tocaba a mi suegro, la prueba decía " Una chica hará que te corras en su boca", sorteamos y le trocó a mi madre, esta como lanzada por un muelle, se levantó, estiro a mi suegro en el mismo sofá donde Maria y mi cuñado hacían carantoñas, le bajo los pantalones y los calzoncillos, comiéndose su polla de una manera muy agresiva, pero como ambos estaban muy excitados, les gustó, mi cuñado no apartaba la vista de lo que pasaba, mi madre se dio cuenta enseguida, y acercó una mano hasta su entrepierna, a mi cuñado le gustaba muchísimo, entonces, para facilitar el trabajo a mi madre, mi hermana le desabrocho los pantalones, ella entro inmediatamente la mano hasta alcanzar la polla. Estuvieron así un rato, Marta se levantó y se sentó al otro lado de mi suegro, para que si quería pudiera también tocarla a ella, evidentemente lo entendió enseguida, acariciándole primero los pechos, mientras que Marta le tocaba los huevos. Mi madre ya estaba súper caliente, se saco un momento la polla de la boca, y le dijo a mi cuñado: "no te quedes aquí parado, fóllame", el se puso detrás de mi madre, le levanto el vestido y le introdujo la polla. Ana, mi suegra y yo mirábamos el espectáculo, vi que mi mujer tenia las manos debajo la falda y se estaba acariciando, quise ayudarla, pero no me dejó. Miré a mi suegra, estaba también muy excitada, con estos ojos brillantes, me acerque a ella, colocándome a su lado esperando que diera ella el primer paso, así fue, sin hacerse esperar me bajo los pantalones y se puso a chuparme la polla, mi mujer se acerco y le dijo, mama, follatelo, ya veras como te gusta, diciendo esto, me arrodille en el suelo e introduje mi polla en su coño. Mi mujer seguía acariciándose el coño mirando como su madre follaba con su marido, y su padre a su suegra. Mi suegro se corrió violentamente en la boca de mi madre, mientras ella también se corría siendo follada por mi cuñado, tanto mi suegra como yo nos corrimos a la vez, le llene el coño de leche, que me parecía que nunca se acababa, mientras ella gritaba violentamente pidiendo que no parara.
Todos estábamos cansados, sin molestarnos a colocarnos la ropa, descansamos un ratito. Al poco rato se abrió la puerta de la habitación, era mi suegro con mi hermana Maria, muy contentos ambos. Mi mujer se levantó deprisa, cogiendo a mi suegro le dijo: "eres capaz de enseñar a otra alumna?, solo he estado con chicos jóvenes, quiero saber como folla un hombre maduro", el riendo la cogió de la mano y se la llevo a la habitación, cerrando la puerta, sin duda mi mujer le había gustado lo que le hacia mi padre, pero quería disfrutarlo en privado,
Marta estaba con mi cuñado, les tocaba a ellos utilizar la habitación, pero mi mujer se había adelantado, entonces, mi madre sugirió que podían compartirla, sin decir nada, ambas se fueron a la habitación.
Maria estaba muy cansada, había entrado virgen y salía con novio, y habiendo siendo follada por dos tíos, tanto mi madre como mi suegra también estaban cansadas, pero de la habitación salían muchos gemidos, solo reconocía los de mi mujer, pude adivinar que mi padre la hizo correrse por lo menos cuatro veces.
A la hora mas o menos, salieron los cuatro, nos contaron que empezaron cada uno con su pareja, pero habían acabado por estar los cuatro juntos, también nos contaron que al final, Marta y mi mujer se habían montado entre ellas, ambas desconocían el amor entre mujeres, pero sin saber como empezaron a acariciarse, Ana dijo que tener un orgasmo con otra mujer ha sido para ella la experiencia sexual mas alucinante de su vida, especialmente cuando mi padre le daba por el culo, chupaba la polla de su hermano, y Marta le lamía el coño, nos dijo también que tenia leche por todas partes, a pesar de haberse tragado toda la que podía.
Uno a uno nos fuimos a duchar, salíamos todos ya arreglados y vestidos, se fueron todos los invitados, yo estaba muy caliente, pero Ana no quiso follar, según ella estaba ya demasiado llena de leche por aquel día.

domingo, 24 de mayo de 2015

Una historia de amor

¿En que momento una mujer deja de ser "decente"? ¿Cuándo pierde la noción de las cosas y hace cosas que jamás pensaría hacer? ¿Cuándo una mujer pasa de "señora" a "puta"? ¿En que momento una mujer se enamora de su hijo?

Susana era una joven de clase media alta de la ciudad de Puebla que se había criado bajo una moral estricta impuesta por sus padres. Colegio de monjas, pocas salidas a divertirse, llegadas temprano a casa y mucho estudio. Pero ni aun así pudieron evitar que se enamorara de Manuel, un joven de buena familia, muy buenas costumbres y desahogada posición económica. A los seis meses de noviazgo decidieron casarse y aunque los padres protestaron un poco, al final los dejaron, pues consideraban que no conseguirían mejor partido. A pesar de su juventud la vida pareció sonreírles pues al año fueron padres de Adrián, un bebe regordete y simpático que fue la alegría de las dos familias. Si es cierto que Susana siempre esperaba "algo mas" en sus relaciones sexuales con su marido, pero el no reaccionaba a los estímulos y se limitaba a acciones "aprobadas por la iglesia" según el.
Los años pasaron y Adriancito se volvió un adolescente alto y delgado, muy deportista y avispado en la escuela. Lo que tenia contentos a sus padres. Cuando el niño tenía doce años de pronto Manuel llego un día con muy mala cara a su casa diciéndole a susy.
-Tenemos que hablar en serio.
-¿pasa algo?
-me quiero divorciar.
Susana estuvo a punto de desmayarse, se esperaba cualquier cosa menos eso.
-¿………Por qué?
-porque me siento prisionero en esta casa, no tengo nada, aparte de nuestro hijo, que me una a ti.
Susana consideró humillante rogarle que se quedara, ni siquiera derramo lagrimas. Simplemente le dijo.
-Si tu hijo y yo no te bastamos no quiero que estés con nosotros por lastima, toma tu libertad y has lo que quieras.
Manuel fue a su recamara, empaco sus cosas y se marcho para siempre. Tres días después llegaron sus abogados para arreglar el divorcio. Todas las ventajas fueron para Susana. Le dejaba en propiedad la casa, los carros, los clubes, en fin, todo. También le daba una magnifica pensión de por vida a ella y su hijo y a el lo nombraba heredero universal de todos sus vienes, presentes y futuros.
-¿Un poco raro, no le parece?
- El señor los quiere mucho, por eso no pelea nada y les asegura la vida-dijo el abogado.
Todo se resolvió correctamente y de pronto Susana se vio sola, joven, hermosa y con mucho dinero. En un principio pensó en rehacer su vida y busco Paty y Alicia, amigas de antaño, ambas divorciadas, para llevar vida social nuevamente. Se sentía vacía de espíritu e incapaz de enamorarse de nuevo.
Y así pasaron los años. Susana solo se preocupaba de su hijo, de ir al gimnasio a hacer ejercicio, frecuentar amigas, ver películas en la casa, escoger el carro ultimo modelo cada año y en esas fechas de preparar la fiesta de los 18 años de su hijo. Adrián no era lo que se llama "guapo" pero era muy atractivo para las mujeres. Alto, delgado con los músculos desarrollados por el deporte. Su ultimo juguete era que se había comprado una computadora y se pasaba horas en su cuarto navegando.
La fiesta se llevo a cabo con bastante éxito, no falto ninguno de los amigos y amigas del joven, que tenia muchos y muchas. Era un joven inteligente, estudioso, educado y con un aura de hombría que a sus amigas les encantaba,………….. y también a las mamás de sus amigas.
-Susy……creo que tendrás que cuidar mucho a tu bebe- le dijo Alicia a Susana.

-¿Por qué dices eso amiga?
-¿No ves como todas no dejan de mirarlo? lo mismo jóvenes que ya grandecitas.
-Bueno, es normal que llame la atención, a pesar de no ser muy guapo es muy viril.
-Pues a esos es a los que hay que cuidar mas, con tanto gay en el mundo tu hijo es una joyita.
Las dos amigas soltaron una carcajada y continuaron con comentarios picosos sobre la gente que estaba en la fiesta. Así pasaron varias horas hasta que todos se retiraron y quedaron solos madre e hijo.
-¿La pasaste bien mi amor?
-Si mamá, la fiesta fue un éxito.
Adrián se acerco a su madre y le dio un beso en la mejilla diciéndole-Buenas noches y gracias mamita.
Susana sintió un escalofrió en todo el cuerpo ante el contacto de los labios de su hijo con su piel, lo achaco a las platicas picantes con sus amigas y no hizo mas caso <<He de andar borracha>> pensó para sus adentros y se fue a dormir.
Pasaron un par de meses y Susana se compro su computadora y se hizo adicta al Internet, poco a poco fue descubriendo páginas de interés hasta que un día llego a las pornográficas, sin darse cuenta se hizo adicta a ellas. Veía toda clase de videos que despertaban en ella deseos que tenía dormidos. Cuando descubrió la sección de "incesto" el impacto fue tremendo. A pesar de que notaba que todo era falso no por eso dejo de excitarse. Empezó a fantasear que tenia otro hijo con el que mantenía relaciones sexuales y eso a llevo a desear cosas cada vez mas fuertes. Se imaginaba enculada por "su hijo" o mamandole la verga hasta hacerlo venirse en su boca. Llego al grado de saborear según ella el sabor del semen de su hijo ficticio.
De pronto vino la situación que la cimbro en lo mas profundo de su ser. Un día llego Adrián con su mejor amiga. Paola tenía la misma edad de su hijo y era una morena de muy buen cuerpo y muy bonitos ojos.
-mami, te presento a mi mejor amiga de la universidad, vamos a estudiar juntos en la sala.
Susana hizo un esfuerzo para contestar.
-bien venida a tu casa Paola, espero la pases bien y que estudien mucho.
-Gracias señora.

El "señora" lo sintió susy como una patada en el estomago, se quedo en el cuarto de televisión y desde ahí los vigilo constantemente. Observó que entre los dos había ciertas complicidades. Su hijo le tomaba la mano, le acariciaba el pelo o le Pasaba el brazo sobre los hombros. Ella se veía arrobada por el, lo miraba como a un Dios. De pronto sintió una sensación que le subía por los pies, el estomago, el pecho y llego hasta su cerebro. ¡CELOS! Celos enormes y enfermizos, celos que le atenazaban la garganta y le hacían odiar a la jovencita. "¿Mi bebe con esa lagartona?……… JAMAS"
Esa noche al irse a acostar se miro ante el espejo por primera vez en mucho tiempo. Aun le faltaban dos o tres años para llegar a los cuarenta pero parecía que acababa de pasar los treintas. Alta, blanca, pelo castaño claro, ojos verdes, senos levantados, piernas largas y un hermoso culo que era la envidia de muchas y el objeto del deseo de muchos. Normalmente se veía en el espejo de la vida. Las miradas de los hombres y las mujeres de la calle, ellas con envidia y ellos con deseo. Desde jovencitos hasta hombres mayores de sesenta años volteaban a verla pasar. Algunos se atrevían a decirle algo, otros en silencio. Muchos conocidos se atrevieron a insinuarse empezando por el licenciado que tramito su divorcio y terminando por los esposos de algunas de sus amigas.
<<Voy a dar la batalla>> pensó para sus adentros. Ella tendrá juventud pero yo tengo algo más. Lo conozco como la planta de mi mano y creo que si lo hago entender que solo yo puedo darle el placer del incesto, será mío.

Se propuso de inmediato la tarea de conquistarlo pero no sabia como. Empezó espiándolo a todas horas. Cuando dormía, cuando estudiaba……………cuando se bañaba. Lo que vio la sorprendió pues nunca pensó que su hijo estuviera tan bien dotado. Ella solo conocía superficialmente el pene de su esposo, pero entre los dos no había comparación. De pronto sintió deseos de agarrar esa verga y examinarla centímetro a centímetro, metérsela en la boca y tragar su semen. Recurrió a lo que toda mujer hermosa recurre para conquistar a un hombre, a su belleza. Empezó a andar con ropa más ligera, a veces descaradamente tomaba poses que le enseñaran a su hijo lo que tenía para darle. El en un principio no reacciono y después evitaba mirarla cuando ella exponía demasiado. Así llevo la táctica durante dos semanas hasta que el le dijo un día.
-mami.
-Si dime mi amor.
-no podrías andar un poco mas cubierta en casa.
Ella se hizo la sorprendida.
-¿Crees que ando muy atrevida?
-No es eso, es que acuérdate que soy hombre.
¡Ahora es cuando! Pensó Susana.
-¿acaso te excita ver a tu madre ligera de ropa?
-Bueno……maaaa…….eres muy hermosa y a cualquier hombre excitarías, pero yo soy tu hijo y no pienso en esas cosas, pero seria mejor que no me provocaras esos pensamientos.
-¿tienes miedo?
-¿a que?
-A eso, al incesto?
La pregunta era directa, sin tapujos. Adrián no supo que contestar.
-Bueno…..maaa……esss queeee…….yo………no……..seee.
-Con lo modernos que son ahora los jóvenes y se asustan a lo primero que se sale de lo normal.
-Bueno……….es que………..no……he pensado………..nunca en………eso.
-Pues yo si- le contestó Susana- levantándose y dejando a su hijo en un mar de dudas.
Adrián sentía que el mundo le daba vueltas, no entendía porque su madre le había tocado ese tema tan escabroso y ni aun así se atrevía a pensar en ella como mujer. Lo único que se le ocurrió fue poner distancia entre los dos para tratar de aclarar sus pensamientos. Durante tres días estuvo lo menos posible junto a ella y por lo general con alguien más entre los dos. Su cerebro era un caos hasta que de pronto acepto que su madre era muy hermosa, que era una real hembra, que daría un gran placer a cualquier hombre……….. Que la deseaba. Entonces la situación se invirtió. Adrián empezó a espiar a su madre. Cuando caminaba en la calle, cuando se vestía en su recamara, cuando se bañaba, hasta cuando iba al toilet. Y lo que vio le gusto. Un cuerpo hermoso, blanco, unas tetas grandes con venas azulosas, un culo maravilloso. De pronto se pregunto << ¿Qué edad tendrá mi madre?>>
Susana se dio cuenta de la evolución de su hijo y cuando lo descubrió espiándola se esmero en enseñarle sus mejores ángulos. Quería volverlo loco de pasión, que la deseara como ella lo deseaba a el. Pensaba día y noche en como abordaría la situación para que el aceptara ser su amante y en las noches se masturbaba pensando en su hijo y leyendo relatos eróticos de incesto. De pronto una situación encamino las cosas.
Cada mes venia el abogado de su marido a darle el cheque de la pensión y preguntar que hacia falta en la casa. A veces susy le enseñaba las cosas que había que cambiar o renovar y dos o tres días después venían operarios a trabajar o llegaban las cosas nuevas. Susy decidió que había que cambiar el aire acondicionado del cuarto de Adrián y la televisión de su recamara por lo que le enseño al abogado los equipos a renovar.

Ese día susy traía puesta una camiseta de licra escotada donde se le marcaban sus pezones y una falda corta ajustada que marcaba sus formas. El abogado al verla se le fueron los ojos y tomó una actitud galante y conquistadora. Adrián no lo soportó y le invadieron unos celos enormes. No es que fuera la primera vez que pasaba esto, pero ahora no estaba dispuesto a tolerarlo. En cuanto consideró que el abogado ya estaba de mas le dijo con voz áspera.
-¿Qué no tiene nada que hacer en otro lado?

El abogado y susy se quedaron sorprendidos, Adrián nunca se había comportado asi.
-Si joven……tengo mucho trabajo y este es uno de ellos………pronto traerán los nuevos equipos y se llevaran estos- dijo el abogado despidiéndose de ellos.
Cuando quedaron solos se miraron a los ojos y de pronto Adrián se encerró en su recamara por espacio de varias horas. Susy dejó que la cosa se calmara un poco y espero la hora de la cena, cuando ya estaban solos, entonces le pregunto.
-¿me puedes decir que te paso hoy?
-¿A mi? Nada.
-Como que nada, te pusiste como un energúmeno con el licenciado.
-Bueno……..es……..que el……….nada mas esta viéndote y coqueteando contigo.
-¿Y?
-Bueno……..eres mi madre y no me gusta que cualquiera trate de ligarte.
-Tu sabes que el es soltero.
-Pero eso no le da derecho de tratar de ligarte.
-¿Y si viniera con buenas intenciones y quisiera casarse conmigo?
Adrián bajo la mirada y se quedo con la vista en el piso. No dijo nada durante unos segundos lo que hizo un largo silencio que Susana rompió de pronto.
-¿Por qué no lo reconoces?
-¿Que cosa?
-Que me deseas tanto como yo a ti, que me espías día y noche como yo a ti, que quisieras poseerme como yo a ti.
-¡Eso no es posible, somos madre e hijo!
-¿Y?
-la sociedad nos repudiaría, no podríamos hacer publico la relación y tal vez nos meterían a la cárcel.
-¿Y quien tiene que saberlo?
-¿Cómo?
-¿Qué quien tiene que enterarse de lo que pase entre tu y yo?
-¿Y si te embarazo?
-para mi seria la alegría mas grande de mi vida. Mira hijo, quise a tu padre y mucho, pero ese amor no se compara con lo que siento por ti. Lo hagamos o no siempre te amare porque soy tu madre y tú eres parte de mi cuerpo. Si lo hacemos será lo más maravilloso que me pase en la vida, si no, seguiré siendo la madre que tanto te quiere y daría su vida por ti.
Adrián se quedo callado y de pronto se puso a llorar, sus lágrimas fueron copiosas y se sintió desvalido.
-¡No soporto más, es más fuerte que yo! He luchado contra ello todos estos días pero no puedo evitarlo.
Susana comprendió que ese era el momento y se acerco a el, tomo su cara entre sus manos y lo beso en la boca. Un beso suave, tierno, que poco a poco fue subiendo de intensidad, de pronto sus lenguas se trenzaron y la pasión los atenazo. Susana lo tomo de la mano y lo llevo a la sala donde se sentaron muy juntos.
-mira mi amor, yo se que esto es demasiado fuerte pero a los dos nos ha pasado y creo que no debemos rechazarlo. Mi vida ha sido algo triste y este amor la puede llenar para siempre, aunque dure poco, pues entendería que tú quieras casarte y formar una familia. En el sexo no soy una experta pues tu padre es más bien mojigato, pero no quiero morir sin experimentar el placer en todas sus formas y ¿Quien mejor que tu para disfrutarlo? Aparte del placer sexual tendría el placer del incesto, acrecentado por el gran amor que te tengo.
-mamá………yo tampoco soy un experto.

-¿Cuáles son tus preferencias sexuales?
-¿Cómo?
-¿No te gustan los hombres?
-Claro que no ¿Por qué me preguntas eso?
-Porque tengo mis dudas respecto a tu padre.
-Pues no, no me gustan. Me gustan las mujeres como tu. Maduras, altas, blancas y hermosas.
-¿hasta donde esta dispuesto a llegar conmigo?
-hasta donde tu quieras, estoy dispuesto a todo.
-Yo tengo muchas fantasías que me gustaría realizar.
-pues estoy dispuesto a cumplírtelas.
De pronto se dieron cuenta que estaban hablando de mas, que ya todo estaba dicho, que ya nada los detendría. Susana tomo a su hijo de la mano y lo llevo a su recamara, el se dejo conducir como cuando era un niño y ella lo sacaba a la calle, con todo el amor, con toda la confianza de que ella lo haría feliz.

Al llegar a la recamara prendió la lámpara del buró y se volteo a el mirándolo a los ojos y lo que vio le gusto mucho. Vio un amor inmenso, verdadero y lleno de admiración hacia ella. Lo beso en los labios y el respondió con pasión, sus lenguas pasaron de una boca a la otra como buscando donde anidar y las sensaciones los atraparon en una espiral de placer. Procedieron a desvestirse y quedaron desnudos casi al mismo tiempo, sorprendiéndose ambos de sus maravillosos cuerpos, "que bella es mi madre" pensó Adrián al ver sus erectos senos, su vientre plano, su suave piel y sus hermosas caderas. "Que hermoso es mi hijo" pensó Susana al ver su poderoso torso, sus fuertes brazos, su estomago de lavadero y su erecto pene que apuntaba al cielo buscando donde verter su esperma. Adrián reconoció que jamás había tenido una mujer de esa categoría. Ni sus amigas de universidad tenían el cuerpo y la belleza de su madre, a pesar de ser mucho más jóvenes. Al sentir su piel y oler su aroma sintió entrar en otra dimensión, en la de lo prohibido, en la de lo divino, en la de los dioses. Susana entro en acción por instinto. Recordando lo que veía en los videos porno se hinco ante su hijo y tomo su pene entre sus manos observándolo desde todos los ángulos de arriba abajo. Era la primera vez que hacia esto y se maravillaba de la potencia y dureza, de las marcadas venas, de la cabeza poderosa y roja por cuyo escroto botaban las primeras gotas del líquido seminal. No soportó más y llevo sus labios y su lengua a degustar las primeras gotas. Le supo un poco agrio y salado pero no solo no le desagradó si no que procedió a meterse el pene en su boca lo más que pudo y dar la primera mamada que daba en su vida, con todo su amor, con toda su ternura. Adrián sintió sensaciones que jamás había experimentado, sintió que pasaba a otra dimensión, que se habría el reino de los cielos para el.

-¡madre, esto es maravilloso!............dios, como gozo……….es la gloria.
Susana no dejaba de succionar el pene de su hijo y lo llevo al paroxismo del placer, al sentir Adrián que se iba a vaciar le dijo a su madre.
-Para por favor, no quiero venirme aun, quiero que esto dure.
Susana se detuvo, se levanto abrazando y besando a su hijo, sus lenguas se entrelazaron, sus salivas se mezclaron, se miraron a los ojos y los dos descubrieron el amor que sentían el uno por el otro y sin darse cuenta murmuraron al mismo tiempo.

-……….te amo.
Adrián recostó a su madre sobre la cama y le separo las piernas. El nunca le había mamado la raja a nadie pero ahora estaba dispuesto a todo, no tenia limites. Acerco su boca y nariz a la entrepierna de su madre y lo que olió le gustó. De pronto llevó su lengua a los labios vaginales de su madre y empezó a acariciar sus rincones más íntimos, Susana sintió una descarga eléctrica y se revolvió sobre la cama buscando no romper el contacto. En ese momento disfrutaba más que en todos los años al lado de su esposo. Fue tal su placer que rápido llego a la cima y sin darse cuenta abrió el grifo de sus jugos inundando la boca de su hijo, que no solo no sintió asco, sino que acrecentó sus caricias al interior de la vagina de su madre. Durante dos o tres minutos Susana no supo de si y cuando recupero la conciencia vio que su hijo seguía lamiendo sus partes íntimas. Le acaricio la cabeza y poco a poco lo atrajo hacia si, llevando sus labios a la boca de su hijo para besarlo tiernamente.
-Ha sido fabuloso mi amor, he disfrutado lo que nunca en la vida.
Adrián no le contestó, se retiro un poco de ella y apunto su dura verga a la entrada de la vagina de su madre, empezando la introducción. Poco a poco introdujo la mitad de su pene y en ese momento al quedar un poco erguido el y su madre se miraron a los ojos.

Ahí se dieron cuenta que esto los uniría para toda la vida. Que ya no había retorno. Que serian el uno del otro sin reservas, totalmente. Que entraban a un nuevo mundo donde solo ellos existían. Al meter la totalidad de su verga Adrián repitió quedamente.
-……..te amo…….te amo, madre.
Ella solo le decía.
-……..soy tuya hijo………tuya…….solo tuya.
Adrián empujo e inicio el mete y saca dentro de su madre y pronto los dos se elevaron de este mundo, no supieron si fueron minutos o horas pero solo sentían un inmenso placer que les llegaba en oleadas hasta que la naturaleza de los dos los hizo estallar en un tremendo orgasmo que los dejo exhaustos, agotados, felices y enamorados. Adrián se recostó al lado de su madre sin sacar el pene y se besaron y acariciaron por un rato mas hasta que su verga perdió dureza y salio de la vagina maternal lentamente, como negándose a abandonar tan placentera funda. Fue tal la relajación de sus cuerpos y mentes que a pesar que Adrián podía tener otra erección mas adelante, se quedaron dormidos en la posición en que estaban, abrazados como dos amantes, con la cabeza de Adrián entre los pechos deliciosos de su madre, esperando el nuevo día de su nueva vida, amándose intensamente.

sábado, 16 de mayo de 2015

El regalo prometido

Tengo en la actualidad 38 años de edad, casado desde hace 16 años con Martha, una mujer de mi misma edad, rubia, ojos claros, muy guapa, con muy buen cuerpo y que con el paso de los años, ha madurado como mujer a tal grado que cada día que pasa la deseo mas, y los acostones con ella son cada vez mas placenteros, pues hemos ido encontrando otras formas de disfrutar el sexo.

Todo ha sido felicidad, pero debo aceptar que desde hace mucho tiempo, he tenido fantasías que me excitan a más no poder, hasta llegar a masturbarme imaginándola en situaciones muy cachondas.
Ejemplo de lo anterior es imaginar a mi preciosa mujer siendo cogida por otro hombre en mi presencia, verla entregarse a otra mujer en fin, una serie de situaciones, que si bien es cierto, las deseo vehementemente, no me atrevo a cumplir.
Ella se ha enterado de estas fantasías y aunque muchas veces me ha dicho que está dispuesta a complacerlas cuando yo quiera, se que por su formación y principios morales, llegado el momento, no serías capaz de hacerlo.

Quizá la más antigua de mis fantasías es sin duda el hacerle el amor a mi cuñada Sonia, hermana de mi esposa, y que desde que éramos novios, he deseado al grado, de platicarle a mi mujer lo que le haría cuando hacemos el amor, situación que nos hace llegar a ambos a alcanzar orgasmos increíbles.

Mi cuñada Sonia, es una mujer 3 años mayor que mi esposa, más guapa que Marta, con una figura delgada sumamente estilizada, con unos senos muy duros y muy bien formados, con preciosos pezones que ha dejado entrever más de una vez por debajo de la tela de blusas, en alguna fiesta familiar o al ir de visita a su casa, unas nalgas preciosas, muy duras y paradas, unas largas piernas excelentemente torneadas y unos pies, que si no son tan bonitos como los de mi esposa, son también fuente de mi admiración.

El fin de semana anterior, cumplimos un aniversario más de boda, por lo que obligadamente unos días antes, nos interrogamos mutuamente que queríamos recibir como regalo.
--Lo que tu quieras--- me contestó ella. Y yo, después de haberlo pensado desde hace algunos meses atrás, me atreví a pedírselo: quiero que me regales una noche con tu hermana Sonia.
Quedó sorprendida de mi petición, pero después de un largo silencio, aceptó pensar como hacer coincidir a mi cuñada con nosotros esa noche, aunque me puso 2 condiciones: la primera era que dependía de mí, si lograba yo llevarla a la cama o no y la segunda, que si yo lo conseguía, ella tendría que observarlo.

El plan estaba trazado. Y todo se facilitó, cuando al invitar a mi cuñada y su esposo a cenar, ella comentó a Martha, que tendría que ir sola, pues su esposo, que es músico, por ser fin de semana, tendría trabajo esa noche.
Aunque se sentía entre nosotros la tensión, la tarde pasó rápido. Mi esposa se veía exquisita esa noche, vestida con un TOP color negro y una falda larga con una gran abertura hasta su precioso muslo y zapatillas de tacón alto que resaltaban su preciosa figura.
Yo ya iba caliente por el panorama de mi mujer, pero ver salir a Sonia, mi cuñada, de su casa al pasar por ella, créanme que hizo que mi miembro empezara a aumentar de tamaño: blusa blanca abotonada por delante que dejaba ver claramente que no llevaba sujetador, minifalda estrecha negra que dejaba contemplar sus preciosas piernas, pero que dejaba ver también que marcado por debajo de la tela, una pequeña tanga que se metía entre sus dos preciosas nalgas, sin medias y unas zapatillas de pulsera que parecían guantes a sus bellos pies.

Llegar al lugar que habíamos escogido para celebrar y ver como los ojos de otros hombres que se encontraban en la discoteca se clavaban en ellas, hizo que me sintiera orgulloso de ir con dos verdaderos cromos pero también aumentó mi erección a tal grado que era ya notoria en mi pantalón.

Pasaron las horas y desde luego, consumíamos tragos libremente. Yo me alternaba los bailes con las dos hermanas, aunque no intenté nada en ese momento con mi cuñada.
Considerando que era el momento, me di cuenta que tenía al alcance de mis manos a ambas mujeres, al encontrarnos sentados los tres alrededor de una pequeña mesa circular.
Deslicé mi mano derecha por debajo del mantel de la mesa, y la coloque sobre la pierna de mi cuñada, apretando fuertemente su aterciopelado muslo, para evitar que la alejara como fue su primera reacción. Cruzó su mirada con la mía y sentí como aflojó la pierna en señal inconfundible de que la entregaba a la mano atrevida.

Deslizando mi mano ya sin impedimentos sobre toda su pierna, metí la otra también bajo la mesa y metiendola por la abertura de la falda de mi esposa, la coloque también sobre su pierna, sobandola a mi antojo.
El cuadro no podía ser más excitante para mi. Tocaba a mi antojo a las dos mujeres que mas he deseado en mi vida, atreviéndome cada vez más con ambas manos. La respiración de ambas se agitó visiblemente, cuando coloque ambas manos, una de cada lado, sobre la vagina de cada una.
Sonia, mi cuñada, tenía apenas un pequeño pedazo de tela, que cubría muy forzadamente la abundante mata de vello púbico y Martha, mi mujer, no llevaba absolutamente nada por debajo de la larga falda.
Frotando ambas entrepiernas por largo rato y sintiendo como ambas rajadas iban humedeciéndose, les propuse irnos de ese lugar.
Por ser de transmisión automática, nuestro auto permitió que nos sentáramos los tres en el asiento delantero, quedando mi cuñada entre mi esposa y yo.

Empecé a avanzar rumbo a un motel cercano, metiendo la mano descaradamente entre las piernas de mi cuñada, incluso tocando ya su clítoris que se erguía poderoso por debajo del mini calzón, mientras mi esposa, en una reacción inesperada para mí, pero sin duda como consecuencia de la excitación y de los tragos consumidos por ambas, se frotaba acaloradamente su entrepierna, mientras ambas hermanas se besaban en la boca apasionadamente.
Al llegar al cuarto del motel, de inmediato tendí sobre la cama a mi excitadísima cuñada, besando ardientemente su boca, entrelazando mi lengua con la suya, mientras mis manos acariciaban frenéticamente todo su cuerpo, deshaciéndose de cuanta prenda de ropa se encontraban a su paso hasta dejar totalmente desnuda a la mujer más sexy y exquisita que he visto en mi vida.
Poniéndome de rodillas en la cama, saqué mi erecto pene de entre mis ropas las cuales también volaron, y acerque la inflamada cabeza peneal a la apetitosa boca de Sonia, la cual golosamente la acepto y empezó a mamar de una forma extraordinaria.
La posición adoptada, me permitió comprobar que mi esposa, sentada en el sillón frente a la cama, se había también zafado la ropas y alcanzaba su primer orgasmo auto proporcionado con su masturbación.
Con un ademán le pedí que se acercara mientras bombeaba la boca de mi cuñada, y decidí que podía aprovechar el momento para cumplir otra de mis fantasías, por lo que le pedí mamara la raja humedecida de su hermana.

Totalmente fuera de control, Martha se colocó entre las piernas de Sonia, y retirando de su rajada el dedo que frenéticamente entraba y salía, lengüeteó frenéticamente el clítoris de su hermana produciéndole casi al instante, un orgasmo tan intenso que hizo que apretara los labios alrededor de mi miembro a tal grado que empecé a chorrearme en su boca de una manera tan intensa que no pudo tragarse toda la leche que salía, la cual escurría por las comisuras labiales.
Como comprenderán, lo cachondo de la situación no iba a satisfacer a ninguno de los tres con un solo orgasmo, por lo las cambié de posición rápidamente.
Yo me coloqué entre las piernas de mi cuñada, perdiendo mi miembro erecto de nueva cuenta, en su tremendamente húmeda vagina, mientras que mi esposa se montó sobre su cara de tal manera que yo me cogía como loco a la hermana mayor, mientras que ella chupaba y daba lengua a la menor, y esta a su vez, lamía los durísimos y erectos pezones de la primera.
Fue un verdadero concierto de sexo. Sufrí de verdad para contener mi segundo orgasmo, cambiándonos de posición innumerables ocasiones, alcanzando ambas mujeres infinidad de orgasmos con cada cambio de posición.

Finalmente, yo a punto de estallar y ellas verdaderamente cansadas de tanto venirse,
tras cogerme a ambas, tras lamerme mutuamente, tras haber yo lamido a ambas, entre las dos se prendieron a darme una mamada fenomenal. Turnaban su boca para alojar mi inflamado pene, que seguramente sabía a los líquidos vaginales de ambas, los tres lo sabíamos. Y mientras una succionaba el miembro, otra pasaba la lengua por mis huevos, los cuales me dolían ya por la excitación tan grande que sentía.
Me derramé espectacularmente, sobre la cara de ambas, que abriendo la boca, trataban con la lengua de capturar los chisguetazos de leche que con mucha presión y abundantemente salían.
Ya tranquilos, nos metimos al baño los tres para asearnos, y mientras esporádicamente nos besábamos entre los tres, quedamos de acuerdo de que en próxima sesión, incluiríamos el sexo anal.
Después de dejarla en su casa, y ya acostados mi esposa y yo, me preguntó si me había gustado mi regalo, lo que ocasiono una nueva excitación en ambos, lo que terminó en una nueva cogida, dándole a Martha literalmente hasta por el culo..
Ya estamos listos para la sesión de este fin de semana, pero yo ya estoy pensando en el próximo, pues por descanso, el marido de mi cuñada, podrá acompañarnos, por lo que podría cumplirse otra de mis fantasías.
¿Aceptarán las dos hermanas que el grupo de tres crezca a cuatro?

ANONIMO