domingo, 28 de junio de 2015

Mi primera noche en la oficina

Me llamo Sandra, para los que les gusta imaginarse a la persona que les escribe tengo 28 años, mido 1’78 peso 59 kg me gusta nadar y jugar al squash lo que mantiene mi figura, mi pelo es castaño claro y mis ojos son de un color indefinido que se torna en verde si reciben los rayos del sol. Trabajo como responsable en una empresa urbanística, mi trabajo me obliga a hacer muchas horas extras, muchas noches acabo sola en la oficina frente al ordenador.

Varias noches alternaba las hojas de cálculo con visitas a Internet para hacer más amenas las horas. Una de esas noches, a través de un enlace, entré en esta pagina. Enseguida me enganche a los relatos eróticos, me sorprendía a mi misma leyendo con avidez, cuando acababa tenía la boca seca y un cierto estremecimiento en el cuerpo.
Muchas noches me tenía que censurar a mí misma estas diversiones pues se retrasaba mi trabajo o me quedaba mucho más en la oficina.

Cada mes tenía una reunión con los jefes de la central, esa semana era frenética, todo el mundo con prisas, tensiones, todo para tenerlo perfecto para ese día. El pasado mes la reunión era especialmente tensa, se iban a tocar unos temas que podían acabar por una palmada en la espalda o cortar cabezas.

Cuando terminó la reunión aun podía notar todo la tensión de mi cuerpo, todo había ido bien pero aun estaba nerviosa. Me quedé un poco más para terminar de ordenar algunos puntos que habían quedado pendientes. Cuando se fue todo el mundo me quedé un rato sentada en el sillón del despacho, me había acostumbrado al silencio de esas horas y me sentía cómoda.

Empecé a relajarme, tenía el ordenador encendido y me conecté a Internet, de una manera automática, sin pensarlo llegué a los relatos eróticos.
Vi uno de los relatos, "La conocí en un autobús" comencé a leerlo mientras me quitaba los zapatos y me ponía cómoda en el sillón.

Poco a poco, a medida que iba leyendo el relato me iba dejando llevar por el, me fui desabrochando los botones de la camisa, mis manos pasaban del ratón a mi cuero, tocándome poco a poco primero el cuello, mis labios, hasta mis pechos. La sensación de poder ser descubierta hacía más emocionante la experiencia. Me levanté para cerciorarme de que estaba cerrada la oficina y volvía a mi despacho. Esta vez me quité el sujetador dejándome la camisa puesta.

Cogí mis pechos entre mis manos acariciándolos suavemente, su tacto era cálido y mis pezones reaccionaron enseguida irguiéndose.
Me encantaba su tacto, empuje mi sillón hacia el armario y lo abrí volviendo hacia mí el espejo que había en su interior. Me reflejaba mi imagen, sentada en el sillón tocándome los pechos, el pelo un poco revuelto por la emoción y la mirada chispeante por la lujuria que se iba apoderando de mi cuerpo.

Mi mano bajó hasta mi sexo y empecé a tocarme poco a poco por encima de los pantys, al rato ya notaba la calidez de mis flujos a través de ellos y me los fui bajando poco a poco.
Ahora mi mano jugueteaba con mi tanga, me puse de espaldas al espejo enseñándole mi culo, la parte de mi cuerpo que sabía más admiración causaba a los machitos de la empresa.
La verdad es que estaba muy bien, las horas invertidas en el ejercicio lo habían mantenido duro y redondeado.

No solía mirarme de esa manera pero ahora estaba lanzada. A medida que iba leyendo el relato me imaginaba que era la chica a la que follaban. Cerraba los ojos y me imaginaba penetrada, y a la vez metía mi mano en el tanga y me introducía lentamente un dedo.
Estaba totalmente húmeda, el dedo entró con mucha facilidad y le siguió otro dedo. Los metía y sacaba lentamente mientras me acariciaba el culo.
El ritmo lento fue dejando paso a uno más acelerado a medida que me excitaba, ya no podía más, gemía de placer y me mordía los labios intentando llegar al orgasmo.
Me senté de nuevo en el sillón para coger una mejor postura y mi mano salió de mi coño para jugar con mi clítoris.

Eso me ponía a cien, estaba abierta delante de la mesa, cualquiera que entrase me vería en esa posición y eso me ponía aun más caliente, estaba en un punto del que no podía dar marcha atrás.
Con la otra mano alcancé el ratón y entré en la galería de fotos, abrí una, casi sin verla y aparecieron ante mí varias fotos demujeres chupando pollas inmensas.
Mis ojos se abrieron con hambre, quería tener una de esas en mi boca y cogí un bolígrafo introduciéndomelo en la boca.

Pasé mi lengua por el mientras seguía masturbándome con la mano, mi cuerpo se arqueaba de placer, me faltaban manos para tocar todo mi cuerpo tal como me lo pedía.
Salí de esa galería y entré en otra, esta vez eran varias mujeres haciéndolo entre ellas, mi mano seguía masturbándome mientras con la otra apretaba mi pecho.
Eso me produjo un placer tal que llegué al orgasmo, fue un espasmo de placer, mi cuerpo arqueado mientras sentía esos impulsos que me atravesaban.
Duro varios segundos, cuando terminó caí sobre el sillón, mi cuerpo seguía latiendo, me dolían los pezones y tenía todo elcuerpo empapado en sudor.

Viéndolo en la distancia no entiendo muy bien lo que pasó ya que nunca me había masturbado en la oficina, pero creo que ese momento fue un despertar en mi sexualidad.

sábado, 13 de junio de 2015

Cathy, la inocente...RELATO EROTIKO

Hacía ya varios meses que me encontraba sin empleo y mi economía se hacía cada vez más difícil, se me acabaron los ahorros y tuve que dejar el departamento de soltero en el que vivía, no tuve otro remedio que aceptar en ir a vivir a casa de mi hermano mayor, el cual vivía con su esposa y sus tres hijos, siendo la mayor, hija del primer matrimonio de su esposa, Catherine, pero que mi hermano quería como si fuera suya.

Catherine es una niña pelirroja bastante bella, acababa de cumplir 17, es bastante alta (1.75) y de un cuerpo excelente, de pechos normales pero muy bien formados, pequeña cintura y marcadas caderas, un culito bastante parado y firme y un perfecto par de piernas largas con muslos bien formados y rellenos y unas pantorrillas delineadas a la perfección.

Mis sobrinos me decían que era algo engreída y creidita, la verdad yo nunca la había tratado, sólo la había visto unas cuantas veces y hace como dos años. Al llegar a casa de mi hermano con mis maletas, la verdad que me sorprendí mucho al verla, había crecido y desarrollado una barbaridad, estaba hecha toda una mujer bastante atractiva y provocativa, no era de darme mucha confianza pero al menos parecía educada, saludaba, daba los buenos días y las buenas noches pero nada más. En casa todos la llamaban Cathy.
Ya llevaba un mes viviendo en esa casa, la mayor parte del tiempo me la pasaba en la calle buscando empleo pero la verdad quelas cosas en mi país se ponen cada vez más difíciles. Los fines de semana me la pasaba con mis sobrinos, jugando nintendo y a veces peloteando en el jardín.
Un día viernes mi hermano tuvo que viajar por motivos de negocios y no pudo estar el sábado que era el cumpleaños de Cathy. Ese día había pedido permiso a su madre para pasarla con sus amigas, siempre le daban permiso hasta las 12 de la noche pero ese día por ser su cumpleaños le había dado un par de horas más. Ese día mis sobrinos pasarían el sábado en casa de sus primos y se quedarían hasta el día siguiente.

Yo como de costumbre estaba totalmente aburrido y pasivo, salí un momento a la calle a caminar un poco y a fumar un cigarrillo. Al pasar por una tienda había un anuncio de una oferta, se vendían cuatro cervezas a corto precio, como no tenía nada que hacer, gasté lo poco que tenía en el bolsillo y me fui a la casa con mis cervezas, al llegar, cogí una cerveza y cogí el teléfono, pero no pude comunicarme con alguien, seguro que todos mis amigos estaban en alguna discoteca, gastando y bebiendo.
Fui a la sala y encontré una nota de Angélica, (la esposa de mi hermano), decía que había ido al funeral de una amiga y que llegaría tarde.

Prendí el estéreo y conecté mi guitarra y bosquejaba alguna que otra melodía, así me la pasé todo el rato, como a eso de las 12 sonó la puerta y empecé a escuchar risas de niñas, eran Cathy y dos de sus amigas, entraron a la sala donde me encontraba y me saludaron las tres, "¿qué haces acá, solo?", me preguntó Cathy, "matando el tiempo, muñeca", le respondí. Las tres eran hermosas pero Cathy era la mejor, tenía el mejor cuerpo y era más alta que las otras dos y como estaba vestida era el despelote, con una minifalda negra, exageradamente corta y unas botas negras que le llegaban a un poco más debajo de las rodillas, arriba llevaba una chompa negra también, entallada al cuerpo con botones delanteros dejando ver el pequeño top que llevaba por dentro, color blanco, sus otras amigas llevaban pantalones bastante ajustados, dejando apreciar sus lindos traseros, se sentaron en la misma sala donde me encontraba, les pregunté el por qué tan temprano en casa cuando tenían permiso hasta más tarde, Jessenia, la más habladora de las tres, dijo que no habían podido entrar a una discoteca, "queríamos entrar a Boock´s (una de las mejores discotecas de mi país), esperábamos a un amigo que nos iba a conseguir las ...este...uups", dijo, al instante la capté, "¿a conseguir las qué?", le pregunté, "este..., nada" dijo Cathy algo colorada, "vamos chicas, confíen en mí, a su edad también yo tenía mi carnet falso para entrar a las discotecas, es algo normal que todo mundo hace", les dije, entonces las tres rieron y entramos en más confianza, "¿tienes más cerveza?", me preguntó Jessenia luego de haber conversado y reído bastante, "¡Tranquilízate jessy!", le dijo Cathy, quien confesaba que nunca en su vida había bebido, Jessy y Donna la animaban a que se embriague por ser su cumpleaños, Jessy contaba que fue en su cumpleaños número 16 que se embriagó por primera vez, bueno al final sus dos amigas me convencieron y saqué las cervezas que habían en la nevera, mi hermano no se molestaría porque me beba sus cervezas, Cathy me había puesto al palo como estaba vestida, me encantaban sus piernas, al conversarle me di cuenta lo hermosa que era y cómo me penetraban esos hermosos ojos color miel, que hacían la combinación perfecta con su piel bastante blanca, con unas cuantas pequitas en la nariz y su preciosa y larga cabellera roja ligeramente ondeada.

Jessy y Dona bebían como si fueran grandes, Cathy casi ni bebía nada hasta que sus amigas insistieron tanto que la hicieron acabarse el vaso entero, sirviéndole otro, ella decía que no le gustaba el sabor de la cerveza, pero los tres insistimos en que al principio era así, sólo bastaba con acostumbrarse. Cuando se terminó el segundo vaso, también por presión de sus amigas parecía que se ponía más habladora y reía más seguido, entonces moví el tema de sus novios, Cathy había acabado con su novio hace tres meses y no paró de hablar de él hasta terminarse un tercer vaso lleno.

Llegaron las dos de la madrugada y ya iban tomando 6 vasos llenos cada una, hasta que la madre de Jessy llegó a recogerlas, Cathy estaba a punto de caer ebria, se despidió de sus amigas sin moverse del asiento, acompañé a las nenas hasta la puerta y de regreso me senté al lado de Cathy, "sigamos conversando", me dijo, al instante le serví otro vaso lleno de cerveza, se lo di en la mano y me lo recibió sin poner ninguna excusa. "Hace calor", me dijo, entonces le hice un ademán como para sacarle la chompa, cosa que aceptó y se quedó con el pequeño top blanco que dejaba a mi vista su par de hermosos senos formados, notándoseles los pezones apuntando hacia arriba, estaba totalmente caliente contemplando su belleza, mientras ella seguía hablándome de las cosas que vivió con su ex novio, confesándome que aún lo quería, estaba yo tan caliente y ella tan motivada con los efectos de la cerveza que me atreví en ir más allá en la conversación,

¿Y tuviste ya relaciones?, le dije, ¿Qué cosa?, me respondió algo sorprendida. O la sorprendí o esta chica era de verdadinocente, se sonrojó un momento y nuevamente retomé la pregunta,

Quiero decir si tuviste relaciones con Federico, tu ex novio, le dije, claro que no, me dijo algo incómoda y dando otro gran sorbo a su cerveza, perdóname si te incomodé, no era mi intención Cathy, le dije, No está bien, me contestó, hablamos de otras cosas y de lo hermosa que era ella, le decía que estaba seguro de que una infinidad de chicos quisieran estar con ella, luego de un buen rato iba ya por su séptima cerveza, ella misma empezó nuevamente con el tema,

Sé que muchas chicas de mi edad ya lo hacen, incluso Jessy y Dona ya no son vírgenes, pero yo trato de serlo, pienso en seguir siendo virgen hasta el matrimonio", me dijo.
¿En serio?, le dije, sí, ¿por qué te sorprende?, me dijo, bueno es que hace mucho que no escuchaba a alguien decir eso, le contesté, la verdad no le veo nada de malo, muchas personas me dicen que soy anticuada, pero yo pienso así, además no me gustaría salir embarazada tan joven", me dijo, pero ahora hay muchas formas de prevenir el embarazo, a lo mejor no estás muy informada de eso, tal vez sea por eso que te da miedo el sexo, le dije.

Bueno en verdad sí me da un poco de miedo, pienso que debe ser doloroso la primera vez, por eso pienso que debo de hacerlo hasta el matrimonio con alguien que me quiera de verdad.
Yo no pienso igual, deberías empezar a disfrutar del sexo ya, ahora que eres bella y joven, conozco a una amiga que se casó siendo virgen, cuando la perdió con su esposo en la luna de miel, le encantó bastante, durante un año disfrutó de puro sexo con su esposo, le encantaba tanto que empezó a sentir que deseaba a otros hombres y como no quiso quedarse con las ganas pues le puso los cuernos al esposo, cosa que éste se enteró, generando un caos y haciendo que todos vean a ésta chica como una gran puta, ¿no querrás que te pase lo mismo, no?

Pues claro que no, me respondió pensando mirando al vacío y haciéndola reflexionar
Si lo empiezas a hacer desde ahora, tendrás cómo escoger al hombre de tu vida
Estábamos sentados tan juntos que en un momento puse me mano sobre su muslo, sus piernas estaban una encima de la otra, es decir cruzadas, como estaba bastante avanzada en copas no le importaba que su falda haya quedado bastante recogida, llegando incluso a dejar ver apenas su trusa blanca, cosa que me percaté al instante y me puso a 1000, nos miramos y sonreímos, acerqué mi rostro al suyo y percibí ese aroma dulce que tenía a mujer joven, empecé a dar de besos en su cuello, cosa que la hizo estremecer y a torcer el cuello, entonces me le puse frente a frente y la besé en los labios, como no ponía resistencia alguna, la besé con más pasión y en un instante nuestras lenguas se empezaron a entrelazar entre sí, allí estuvimos por largo rato, besándonos, mientras acariciaba su muslo, levantando su minifalda hasta llegar a tocar su trusa que me di cuenta que era muy pequeña, mi mano cada vez subía más, ella seguía entretenida con mi lengua, acariciando con sus manos en mi nuca, mi mano empezó a perderse hasta llegar al límite de su pierna con la nalga, llegando a introducirse debajo de la trusa, llegando la punta del dedo de en medio a sentir la raja de su precioso culo, separamos nuestras bocas y empecé a besarle el cuello y a ir bajando hasta llegar a la separación de sus senos, en donde metí la lengua y por lo apretado del top no me dejaba entrar más, entonces me puse de pié y le di una mano para que se parara también, Cathy tenía el rostro sonriente y sus ojos se mostraban como atrevidos e insinuantes, me tomó la mano y nos dirigimos a mi habitación, mientras caminaba ella delante de mí, no podía creer que esta niña de 1.75 mts., más alta que yo y de escultural cuerpo estaba apunto de ser mía, al llegar nos besamos de pié bajando mi mano hasta acariciarle el culo por debajo de la tela de la pequeña falda, la cual levanté dejando su pequeña trusa al descubierto, apreciando cómo se le introducía entre las nalgas, masajié sus nalgas un buen rato mientras la besaba, luego desajusté la minifalda y poco a poco fue cayendo hasta quedar en el suelo, la tumbé en la cama y saqué las botas, sentía en mis manos esas preciosas piernas largas desde la punta de sus pies hasta el límite con la pequeña trusa, puse una de sus piernas en mi hombro y lamí, mordí y besé esa suave piel, me recosté encima de su cuerpo y nuevamente nos besamos, empezando a acariciar sus excelentes senos duros y firmes, los apretujé con mis manos, en ese entonces me encontraba calientote y Cathy se estaba dejando llevar por el momento de placer que también estaba disfrutando, sólo respiraba excitadamente algo acelerado, me desvestí rápidamente, luego la despojé del top y del sostén blanco que llevaba, al fin apreciaba ese hermoso par de tetas bien formadas y duras, las toqué y apreté para sentir lo duros que estaban sus pezones, luego los chupé y los mordía a mi antojo mientras Cathy empezaba a soltar pequeños gemidos, me engolosiné por largo rato saboreando esos perfectos pezones erectos, luego fui bajando saboreando luego su abdomen totalmente plano, pero que bien que cuidaba su cuerpo ésta chiquilla, no aguantaba más, bajé su trusa rápidamente, no podía caber en mi cabeza que me encontrara desnudo junto con esa deliciosa jovencita, a punto de fornicar, "¡despacio!", dijo algo agitada y temerosa, "no te preocupes muñeca, solo será un pequeño inconcito, pero será tan rico que te gustará", le dije, mi polla estaba en su máxima expresión con sus 18 cm de largo y totalmente dura a punto de serle introducida a la bella Cathy, quien se encontraba tendida en la cama a mi disposición, con su precioso coñito con escaso vello rojo y brillante, abrí sus piernas y metí mi cara entre ellas, era delicioso el aroma de mujer que votaba ese coñito, lo besé en los labios vaginales externos, y trataba de abrirlos con los dedos, metí la lengua y empezaba a saborear los primeros jugos de Cathy, cada vez introducía más la lengua haciendo que Cathy empiece a gemir más seguido y con más intensidad, seguí lamiendo por un buen rato esa deliciosa rajita hasta que se encontrara bastante húmeda, luego me coloqué en su encima y con mi tremenda pija en la mano traté de introducirle la cabeza, cosa que Cathy sintió y le produjo un gesto de dolor acompañado de un fuerte quejido a la vez, cuando logré que el glande se quede enganchado dentro de Cathy, empecé con el bombeo, lento y sin apuros, suavemente, hasta que llegué a sentir la barrera de su virginidad, Cathy empezó a descontrolarse y a soltar gritos de dolor, "¡¡¡AAAHHH AAAAHHH AAAHHHH DESPACIO ME DUELE DAVID PARA MÁS DESPACIO POR FAVOR AAAHHH AAAAAHHHHHH!!!, siguió gritando, "¡tranquila, ya te pasará, tranquila muñeca eres estupenda!, le dije, empecé a bombear dejando de lado los gritos de Cathy, bombeaba cada vez más fuerte hasta que empecé a sentir cómo iba cediendo aquella barrera virginal, cada vez empujaba más en un momento ya estaba mi pija totalmente dentro de Cathy y en un momento también los gritos de dolor de Cathy se convirtieron en gritos de placer, su rostro tenía un gesto de sonrisa y dolor a la vez, la cara de lujuria de ambos era evidente, seguí dándole de fuertes arremetidas hasta que ambos gritamos de placer, llegando a un orgasmo indescriptible, era la primera vez que me estaba tirando una adolescente, empecé a derramar mis espermas dentro de ella y nuestros movimientos se aceleraron aún más, parecía que el placer era interminable, el corazón me latía como nunca, hasta que llegamos a la cima del orgasmo, ¡¡¡UUUFFF!!!, fue increíble, la verdad que éste debe de ser el mejor polvo de mi vida, el mejor cuerpo que toqué y besé.

Quedé muerto en la cama, al despertar Cathy ya no estaba, seguramente estaría en su habitación. Esto pasó el día sábado y lo estoy escribiendo el miércoles, durante toda la semana nos miramos delante de sus padres y sonreímos, ya tenemos planeado para éste fin de semana pasarla en un hotel que ella misma pagará y lo que yo tengo planeado es hacérselo de mil formas, ya les contaré, hasta luego.

lunes, 1 de junio de 2015

Mi extraña familia

Cuando mi padre salio de la carcel, mi madre ya habia dispuesto como viviríamos a partir de entonces. Habia adecuado un pequeño cortijo de la familia, donde viviríamos solos. Yo entonces, con siete años, era la menor de la casa, y no sabia muy bien que habia ocurrido. Mis hermanos, de ocho y doce años, tampoco hablaban de ello. Casi no nos acordábamos de el.

Mi padre enseguida se descubrio como lo que era, un borracho violento que habia matado a otro tio que, en aquel momento, era el chulo de mi madre. Los arrabales de las grandes ciudades hay veces que ofrecen imágenes asi. Mi madre era puta, y nos tuvo a nosotros tres, al pequeño de mis hermanos y a mi con el, y a mi hermano mayor con otro hombre.

Mi madre se habia reformado, y no ejercia. Su familia tiene mucho dinero, y ella era la oveja negra, metida siempre en drogas y de puta. No les parecio mala idea dejarles una granja que no se explotaba para perdernos de vista. La granja y la casa quedaban a diez quilometros del pueblo mas cercano, por lo que estariamos casi siempre solos. Creo que ellos esperaban que nos matasemos unos a otros.
Enseguida empezaron los problemas. Mi padre se emborrachaba casi todos los dias, algunas veces junto con mi hermano mayor, al que animaba a beber. Mi madre les acompañaba algunas veces para no discutir con el. Preferia estar borracha tambian.

Mi padre se emborrachaba y terminaba hablando de mujeres, a gritos, con todos en el cuarto de estar. Contaba lo mal que lo habia pasado en la carcel, pero le decia a mi hermano lo que se estaba resarciendo, mientras se tocaba el paquete y miraba a mi madre, riéndose. Mi hermano tambien reia, borracho. La situación se repetia casi todos los dias.
El cabron de mi viejo decia que, después de follarse un monton de culos, le costaria cansarse del conejo de mi madre. Decia que le preocupaba mas mi hermano mayor, que enseguida pediria hembra para montar, y que tendríamos un problema. Tambien decia que, por otro lado, asi no habia riesgo de que me dejara preñada algun criajo de mierda a mi. Dudaba de que yo fuera virgen, y le preguntaba a mi madre si era seguro que yo no me habia dejado estrenar.

Yo le decia que no, pero mi hermano le dijo que habia oido entre los crios del barrio que yo me abria de piernas. Era verdad que poco antes de irnos me enrolle con un tio. Yo tenia siete u ocho años, y el tio 11. En mi barrio enseguida te follaban. Estabamos todo el dia en la calle, y teniamos ganas de probarlo todo. Este mismo tio habia desvirgado a una amiga mia, y le habia gustado mucho, por lo que me lie con el. No llego a metermela ni nada. Solo se la toque un poco y se me puso encima, pero a oscuras totalmente, y siendo yo tan cerrada, no hubo forma.....
Mi padre, cuya borrachera iba en aumento, dijo que en aquella casa el unico macho por ahora era el, y que no queria que nada me ocurriera. Dijo que follar era muy bueno, pero que por ahora no era nuestro momento. Le dijo a mi madre que igual si que era el momento de contarnos algunas cosas. Mi madre, muy borracha, se reia casi inconsciente. Nos pregunto a los tres sobre sexo. Le pregunto a mi hermano si ya se la pelaba. Mi hermano le dijo que si, que se la pelaba todos los dias, pero que ya empezaba a tener ganas de montar a una mujer.

Mi otro hermano dijo que a el se le ponia tiesa, pero que no sabia correrse. Se habia pajeado junto con mi hermano, pero no sehabia corrido. Yo le conte como me tocaba el conejito. Nos habia dado vino a todos, y estabamos muy borrachos. Le dije que me daba cosquillas. Todos se rieron.
Nuestro perro, Atila, tambien estaba con nosotros. Se lamia las pelotas mientras yo le acariciaba, sentada en la alfombra. Yo le miraba sin ninguna malicia, incluso cuando su verga empezo a aparecer por la funda peluda que la protegia. Mi padre le alabo los huevos en voz alta, y dijo que era difícil que un tio los tuviera tan gordos. El habia visto a cientos de tios en bolas en la carcel, y pocos los tenian tan gordos. Añadio que seguro que Atila tenia muchas "semillas" alli dentro. Nos conto que en la follada el macho deja semillas en la hembra. Yo habia visto a Atila montando a perras, y tambien como se quedaba enganchado, pero no me imaginaba que las personas tambien lo hicieran. Totalmente borracha, le pregunte a mi padre al respecto.

Empezo a reirse y me aclaro la situación. La polla de los perros tenia un bulto al final, y los hombres no. Me dijo que nos iba a enseñar la polla, para que vieramos una de adulto, pero que tenia que ser un secreto de familia. Acto seguido se bajo pantalones y calzoncillos, dejando a la vista su polla y huevos. Yo se la habia visto muchas veces, pero nunca fijándome asi. Me parecio mucho mas grande que las de mis hermanos, que les habia visto mear muchas veces, y los huevos tambien me parecieron raros, porque le colgaban mucho.
Seguimos bebiendo, y nos propuso que nos desnudaramos todos, para que realmente fuera un secreto de familia. Nos parecio bien, y enseguida estabamos todos en bolas. Mi hermano mayor mostraba, muy cortado, una gran empalmada. Mi padre le dijo que tenia buena polla, y que se le veia sana, que no se cortara por empalmarse, que seguramente el tambien lo haria. A mi madre la habiamos dejado tumbada en el sofa, inconsciente, mientras los demas estabamos desnudos por la sala.

Mi hermano pequeño tambien se empalmo, cosa que fue recibida con aplausos por los otros dos. Lucia un pequeño pene como un dedo, pero muy duro, sin ningun pelo ni nada, y no tenia casi huevos. Mi padre nos dijo que podiamos hacer lo que quisiéramos, siempre que no metiéramos sus cosas en la mia. El se la metia a mi madre, pero era diferente. Me dijo que me abriera de piernas, sentada en el sofa, para que vieran bien mi rajita. Los tres miraron, y mi padre incluso me la abrio un poco con los dedos. Me produjo un escalofrio como los que me producia yo, pero mas intenso. Inmediatamente le bajo las bragas a mi madre, dejando su coño al aire, y nos dijo que miraramos las diferencias.

Yo nunca lo habia visto asi, tan cerca. Presentaba una raja con unos labios enormes, muy oscuros, con muchos pelos tambien negros. La entrada de la vagina aparecia inflamada. Mi padre, pasándole el dedo por la raja, dijo que estaba asi porque antes se la habia metido, y nos enseño su dedo humedo, diciéndonos que esa era su semilla, que todavía la tenia alli.
A esas alturas los tres presentaban unas erecciones imperesionantes, y a mi padre ya le habia empezado incluso a babear un poco, con liquido preseminal. Se la pajeo y nos dijo que nos iba a enseñar lo que no teniamos que hacer. Se situo entre las piernas de mi padre y empezo a follarla, delante nuestra. Nos insistia en que miraramos la clavada, para apreciar como se dilataba, diciéndome a mi que mi coñito era igual, que me entrarian las pollas sin problemas.

Mi hermano mayor habia empezado a pelársela, mientras veia la escena. Mi padre se levanto entonces, sacándole el rabo sin ningun cuidado a mi madre, y se la ofrecio. Le dijo que ella estaria encantada de desvirgarle. Dijo que le apetecia mucho meterla, y que lo haria. Se situo entre sus piernas. Yo estaba alucinando, por la borrachera y por ver a mi hermano a punto de metersela a mi madre. Empezo a dar culadas sin control, por lo que mi padre le agarro la polla y se la llevo al agujero. Gimio cuando noto que entraba. Dijo que se sentia como nunca, y empezo a moverse despacio, como le indicaba mi padre. Nos miro a los pequeños, que miramos la escena a corta distancia, y nos pregunto si queriamos pasarlo tan bien nosotros tambien.

Nosotros dijimos que si al unísono y nos acercamos. Mi padre me echo en el suelo y comenzo a acariciarme la rajita. Le decia a mis hermanos que se fijaran en como hacerlo. Me tanteo con el dedo en la entrada de la vagina, y dijo que era verdad que era virgen. Dijo que tenia que acostumbrarme despacio, que mi madre tampoco habia tenido asi el coño siempre. Le dijo a mi hermano pequeño que se tendiera de espaldas en el suelo, y a mi que me sentara en cuclillas sobre su pilila. El dedo de mi padre era mas gordo que su polla, asi que cuando situo el pequeño capullo en la entrada y me indico que fuera bajando, casi no sabia que era lo que me presionaba.

Cuando habia metido un centímetro o asi empeze a notar que ya no se abria mas, una tensión enorme. Mi padre me dijo que era la "puerta", que una vez pasada me gustaria mucho. Me tenia que meter los seis centímetros que le media. Yo dije que me dolia, pero entonces me paso por el conejo la mano con mucha saliva, y volvio a poner la pollita en su sitio. Entro de golpe la mitad, y yo note como me rompia por dentro. Me arquee hacia detrás, y mi hermano dio un respingo, momento en que me penetro entera. Notaba un calor intenso dentro, pero no pude sacármela. Enseguida empeze a notar un cosquilleo, mientras me acostumbraba al pene de mi hermano. Dijo que sentia gusto en los huevos, y algo extraño, y gimio un monton. Mi hermano me habia echado su primera leche dentro.
Me la saco rapido, cosa que me dolio. Mi padre me dijo que abriera las piernas, y mostre una rajita un poco abierta, con la entrada de la vagina tambien dilatada. Dijo que a partir de ahora ya podrían entrarme rabos de todos los tamaños, incluso mas grande que el suyo. Mi hermano mayor seguia tirandose a mi madre en la misma postura, y mi padre le dijo que le diera el relevo, que me trabajara un poco y me entraria, pero que queria terminar dentro de mi madre.

Mi hermano se la saco y vino hacia mi. Su polla me parecia mas grande que nunca. Tenia algun pelo encima de la verga, y un capullo muy abultado. Me dijo que me iba a gustar mas que la del menor, que me lo haria con cuidado. Mi padre nos dijo que cambiaramos de postura, que tambien daba mucho gusto. Nos dijo que a cuatro patas era muy bueno. Enseguida ofrecia mi conejo y mi culo a mi hermano, que se situaba detrás diciendo que le gustaba mucho como los perros. Note como su verga buscaba mi entrada y como apretaba. Enseguida me entro, muy despacio. Mi hermano bufaba, diciendo que era muy estrecha. Cuando vio que el capullo desaparecia dentro, dijo que ya casi estaba, que tenia dentro la cebolleta, que el resto iria solo. Y poco a poco note como sus pelotas chocaban con mi pubis. Toque la clavada y note que tenia toda su pirula dentro. Mi hermano anuncio su corrida, diciendo que no aguantaba mas. Solo me dio una enculada y se corrido a lo largo de toda mi estrecha vagina. Cuando me la saco mi rajita brillaba por el semen que me salia, y ofrecia la entrada totalmente abierta. Mi padre se la saco a mi madre y me dijo que iba a intentar hacerme gozar.

Me dio miedo su tamaño, de unos veinte centímetros, y bastante gorda. El doble que mi hermano mayor. Mientras me tumbaba de espaldas me metio un dedo dentro, diciendo que si, que era estrecha, pero que estaba lubricada con las dos corridas. Su rabo venia bien lubricado, asi que no habria problemas. Yo era delgadita, asi que su verga encima mio casi me atravesaba medio cuerpo. Cuando empezo a frotármela por la rajita parecia mi brazo tocándome por alla abajo, del tamaño que presentaba. Coloco su cebolleta en la entrada. Era menos abultada que la de mi hermano, aunque luego la polla era muchísimo mas gorda. Note como mi conejo le acogia despacio. Sudaba y bufaba, diciendo que se le estaba desgarrando el rabo, pero que me iba a dar gusto, por sus cojones. Cada milimetro que avanzaba parecia que me estaba abriendo en dos. Cuando note sus huevos en mi carne, supe que quedaba poco por meter. Cuando la tuve dentro entera no se me veia debajo de el. Su culeada fue lenta, dejándome que me acostumbrara. Yo tuve mi primera corrida, y aguante que el terminara dentro durante algunos instantes. Cuando se salio, mi conejo estaba totalmente dilatado, casi como el de mi madre, y el semen me humedecia parte de las piernas.

Mi hermano dijo que iba adormir muy bien, con las bolas descargadas, y mi padre añadio que no sabia si yo tambien, con ese monton de semen dentro. Todos nos reimos. Yo dormi muy bien.
Seguimos haciendolo siempre, de esto hace treinta años. Yo me quede preñada enseguida, con doce años. No se cual de los tres es el padre. Mi madre tambien se quedo preñada. Cada vez nos cerramos mas a los vecinos, de tal manera que no tenemos ningun trato con ellos.

La saga familiar ha continuado, y mi hija, con 14 años, ya esta preñada tambien. La desvirgo mi padre, diciendo que iba a ser una tradición familiar, pero quien mas se la tira es mi hermano menor. Ha terminado teniendo una gran verga, de casi 25 cms, y todos los dias le echa un par de polvos. Espero que tenga un niño, que estoy un poco cansada de tener siempre solamente estas tres pollas, mientras que los conejos han ido a mas.