domingo, 15 de febrero de 2015

SEXO MISTERIO

Cuando joven tuve la necesidad de vivir en una ciudad de, Michoacán, que entonces era una provincia carente de muchos servicios, pero que la sencillez de su forma de vida, era compensada con la tranquilidad de las ciudades pequeñas.

Viví cerca de un parque conocido como el bosque, área arbolada donde la gente iba de paseo, pero que después de las 6 de la tarde se volvía un lugar oscuro y atemorizante.

Padecía de insomnio y resolví correr entre los andadores del bosque, eran cerca de las 12 de la noche y cuando regresaba a casa, vi una persona parada en una puerta, camine confiado, y al acercarme una voz femenina me dio las buenas noches, yo conteste extrañado de ver una mujer a esas horas por fuera de su casa, así que conteste y ella de inmediato me pregunto que a donde iba, animado, me puse a charlar con la dama, morena, delgada, poco mas alta que yo y con grandes ojos negros, pelo lacio del mismo color, pómulos altos y labios delgados, el superior mas delgado que el inferior.

Me dijo pasa estoy sola y esta haciendo frío, claro que pase, y seguimos con la platica, me dijo que su vida era un sufrir constante, sus hermanos abusaron de ella cuando adolescente y termino casada con un hombre mucho mayor que la tenía encerrada, solo salía en las noches cuando el no estaba.

Cogió mi mano y yo apreté la suya, me acerca a besarle los labios y no tuve resistencia, nos dejamos llevar por el sexo, desenfrenado, su rapo salió por encima de su cabeza, y quedaron al aire unos senos pequeñitos, pero con gran aureola y pezón, que de inmediato bese y mordique con placer, su vello púbico crecía en forma salvaje, sin orden, pero suave como pelo de bebe, no espere mas y me despoje de mi ropa, un olor extraño diferente brotaba de su cuerpo, no era feo, pero si muy intenso, quise mamarle la pucha, pero no lo permitió, me condujo a una cama después de pasar una puerta y sin prender la luz, seguimos con caricias seguidas de quejidos.

Fuerte pujido deja escapar cuando la penetre en su vagina, pues lo hice sin tacto, de un solo golpe como solo los reprimidos por muchos días podemos hacerlo, su calidez me envolvió y la humedad me dejo saber que estaba gozando también, finalmente le eché los mecos y me apuro a que me fuera pues ya era tarde, calculo que eran la 5 de la mañana, te espero mañana, solo empuja la puerta, fue su invitación.
En mi trabajo no me podía concentrar, solo esperaba que llegara la noche, para salir en busca del placer prohibido, nunca había cogido con una casada y menos en su casa.

La puerta se abrió cuando la empuje, una tenue luz al fondo de la casa me marco el camino, era de una vela que estaba en una repisa, entonces repare que era una casa muy vieja con techo de vigas y paredes de adobe, en una cama al centro de la habitación, boca abajo y desnuda esperaba, se dio la vuelta y sin decir mas separo sus piernas mostrándome la vagina candente que tenia para mi, yo antes de entrar a la casa, ya llevaba lista la erección, otra noche de sexo y lujuria, abrazos de pasión y palabras amorosas, suspiros y gritos ahogadas.

Nunca pasaba por la casa de día, pues tratábamos de tener en secreto esas noches de lujuria así que no sabia mas de ella, ni tampoco me preguntaba mas, solamente me pedía que fuera a la noche siguiente.
Una ocasión pasamos por la calle de la casa que albergaba mi secreto, en el carro de un compañero de trabajo y trate de averiguar cual seria la casa, todas eran iguales, una puerta, una o dos ventanas, con algunas maceras y cortinas que impedían mirar al interior, algunas cerradas otras abiertas. Me propuse ir al día siguiente, después de dejar una seña, con un trozo de yeso que encontré en una construcción cercana.

Su panocha húmeda dio alojo a mi lengua, que recorrió desde lo largo hasta lo ancho de aquel órgano femenino, el clítoris como grano de placer, estaba duro y mojado, mas mojado aun por mi salivación, fue un orgasmo especial, se retorcía, gritaba con la garganta, apretaba los dientes y me jalaba del pelo y las orejas al grado del dolor, finalmente me soltó y dejo que me complaciera, ella solamente dejo caer el cuerpo y se relajo mientras yo disfrute de sus entrañas.

No fue difícil encontrar la casa, la seña era clara, pero no podía ser, no tenia techo, la puerta y las ventanas se caían de lo podrido de la madera, la hierba podía verse entre las rendijas, esa no era la casa de la noche anterior, extrañado, mire alrededor y me enfile hacia una tienda cercana, después de todo en las tiendas de barrio todos se conocen, pregunte por la casa y la doña me miro con asombro.

Esa casa, me dijo era de un señor Chávez, que se caso allá por los años cuarentas con una mujer muy menor, casi una niña, y que cegado por el coraje de verla teniendo sexo con uno de los hermanos de ella, perdió la razón y la mató, alcanzo a huir el hermano de la joven y no lo volvieron a ver, pero al señor Chávez lo detuvo la policía y actualmente esta en la cárcel, salió en los periódicos, me mostró uno con las fotos de la pareja era ella no había duda, creo que lo tenía para eso para mostrarlo a quien quisiera verlo.

Me aleje no podía ser cierto, yo estuve con ella, sentí su cuerpo joven y vivo, la penetre y me acaricio, deje mi esperma dentro de su cuerpo, era para volverse loco de miedo.
No volví, deje de salir de noche y me enferme durante un tiempo, fuerte comezón afectaba mis órganos sexuales, sin que varios médicos del D.F. Me curaran, esto duro unos 6 meses, las molestias desaparecieron después sin explicación.

No sé que paso, no tengo pensamientos para explicarlo, pero narró esto por que regrese a esa ciudad, que ahora es un distrito federal en pequeño, con mas movimiento comercial y social y, en el hotel, el olor de ella se sintió otra vez y sentí su presencia junto a mí diciéndome: te estoy esperando solo empuja la puerta.

Al otro día el encargado de la administración me dijo que el encargado nocturno le reporto que una dama salió de noche de mi cuarto, le pregunto que si necesitaba algo, sin que le respondieran y se fue a la calle.