domingo, 24 de mayo de 2015

Una historia de amor

¿En que momento una mujer deja de ser "decente"? ¿Cuándo pierde la noción de las cosas y hace cosas que jamás pensaría hacer? ¿Cuándo una mujer pasa de "señora" a "puta"? ¿En que momento una mujer se enamora de su hijo?

Susana era una joven de clase media alta de la ciudad de Puebla que se había criado bajo una moral estricta impuesta por sus padres. Colegio de monjas, pocas salidas a divertirse, llegadas temprano a casa y mucho estudio. Pero ni aun así pudieron evitar que se enamorara de Manuel, un joven de buena familia, muy buenas costumbres y desahogada posición económica. A los seis meses de noviazgo decidieron casarse y aunque los padres protestaron un poco, al final los dejaron, pues consideraban que no conseguirían mejor partido. A pesar de su juventud la vida pareció sonreírles pues al año fueron padres de Adrián, un bebe regordete y simpático que fue la alegría de las dos familias. Si es cierto que Susana siempre esperaba "algo mas" en sus relaciones sexuales con su marido, pero el no reaccionaba a los estímulos y se limitaba a acciones "aprobadas por la iglesia" según el.
Los años pasaron y Adriancito se volvió un adolescente alto y delgado, muy deportista y avispado en la escuela. Lo que tenia contentos a sus padres. Cuando el niño tenía doce años de pronto Manuel llego un día con muy mala cara a su casa diciéndole a susy.
-Tenemos que hablar en serio.
-¿pasa algo?
-me quiero divorciar.
Susana estuvo a punto de desmayarse, se esperaba cualquier cosa menos eso.
-¿………Por qué?
-porque me siento prisionero en esta casa, no tengo nada, aparte de nuestro hijo, que me una a ti.
Susana consideró humillante rogarle que se quedara, ni siquiera derramo lagrimas. Simplemente le dijo.
-Si tu hijo y yo no te bastamos no quiero que estés con nosotros por lastima, toma tu libertad y has lo que quieras.
Manuel fue a su recamara, empaco sus cosas y se marcho para siempre. Tres días después llegaron sus abogados para arreglar el divorcio. Todas las ventajas fueron para Susana. Le dejaba en propiedad la casa, los carros, los clubes, en fin, todo. También le daba una magnifica pensión de por vida a ella y su hijo y a el lo nombraba heredero universal de todos sus vienes, presentes y futuros.
-¿Un poco raro, no le parece?
- El señor los quiere mucho, por eso no pelea nada y les asegura la vida-dijo el abogado.
Todo se resolvió correctamente y de pronto Susana se vio sola, joven, hermosa y con mucho dinero. En un principio pensó en rehacer su vida y busco Paty y Alicia, amigas de antaño, ambas divorciadas, para llevar vida social nuevamente. Se sentía vacía de espíritu e incapaz de enamorarse de nuevo.
Y así pasaron los años. Susana solo se preocupaba de su hijo, de ir al gimnasio a hacer ejercicio, frecuentar amigas, ver películas en la casa, escoger el carro ultimo modelo cada año y en esas fechas de preparar la fiesta de los 18 años de su hijo. Adrián no era lo que se llama "guapo" pero era muy atractivo para las mujeres. Alto, delgado con los músculos desarrollados por el deporte. Su ultimo juguete era que se había comprado una computadora y se pasaba horas en su cuarto navegando.
La fiesta se llevo a cabo con bastante éxito, no falto ninguno de los amigos y amigas del joven, que tenia muchos y muchas. Era un joven inteligente, estudioso, educado y con un aura de hombría que a sus amigas les encantaba,………….. y también a las mamás de sus amigas.
-Susy……creo que tendrás que cuidar mucho a tu bebe- le dijo Alicia a Susana.

-¿Por qué dices eso amiga?
-¿No ves como todas no dejan de mirarlo? lo mismo jóvenes que ya grandecitas.
-Bueno, es normal que llame la atención, a pesar de no ser muy guapo es muy viril.
-Pues a esos es a los que hay que cuidar mas, con tanto gay en el mundo tu hijo es una joyita.
Las dos amigas soltaron una carcajada y continuaron con comentarios picosos sobre la gente que estaba en la fiesta. Así pasaron varias horas hasta que todos se retiraron y quedaron solos madre e hijo.
-¿La pasaste bien mi amor?
-Si mamá, la fiesta fue un éxito.
Adrián se acerco a su madre y le dio un beso en la mejilla diciéndole-Buenas noches y gracias mamita.
Susana sintió un escalofrió en todo el cuerpo ante el contacto de los labios de su hijo con su piel, lo achaco a las platicas picantes con sus amigas y no hizo mas caso <<He de andar borracha>> pensó para sus adentros y se fue a dormir.
Pasaron un par de meses y Susana se compro su computadora y se hizo adicta al Internet, poco a poco fue descubriendo páginas de interés hasta que un día llego a las pornográficas, sin darse cuenta se hizo adicta a ellas. Veía toda clase de videos que despertaban en ella deseos que tenía dormidos. Cuando descubrió la sección de "incesto" el impacto fue tremendo. A pesar de que notaba que todo era falso no por eso dejo de excitarse. Empezó a fantasear que tenia otro hijo con el que mantenía relaciones sexuales y eso a llevo a desear cosas cada vez mas fuertes. Se imaginaba enculada por "su hijo" o mamandole la verga hasta hacerlo venirse en su boca. Llego al grado de saborear según ella el sabor del semen de su hijo ficticio.
De pronto vino la situación que la cimbro en lo mas profundo de su ser. Un día llego Adrián con su mejor amiga. Paola tenía la misma edad de su hijo y era una morena de muy buen cuerpo y muy bonitos ojos.
-mami, te presento a mi mejor amiga de la universidad, vamos a estudiar juntos en la sala.
Susana hizo un esfuerzo para contestar.
-bien venida a tu casa Paola, espero la pases bien y que estudien mucho.
-Gracias señora.

El "señora" lo sintió susy como una patada en el estomago, se quedo en el cuarto de televisión y desde ahí los vigilo constantemente. Observó que entre los dos había ciertas complicidades. Su hijo le tomaba la mano, le acariciaba el pelo o le Pasaba el brazo sobre los hombros. Ella se veía arrobada por el, lo miraba como a un Dios. De pronto sintió una sensación que le subía por los pies, el estomago, el pecho y llego hasta su cerebro. ¡CELOS! Celos enormes y enfermizos, celos que le atenazaban la garganta y le hacían odiar a la jovencita. "¿Mi bebe con esa lagartona?……… JAMAS"
Esa noche al irse a acostar se miro ante el espejo por primera vez en mucho tiempo. Aun le faltaban dos o tres años para llegar a los cuarenta pero parecía que acababa de pasar los treintas. Alta, blanca, pelo castaño claro, ojos verdes, senos levantados, piernas largas y un hermoso culo que era la envidia de muchas y el objeto del deseo de muchos. Normalmente se veía en el espejo de la vida. Las miradas de los hombres y las mujeres de la calle, ellas con envidia y ellos con deseo. Desde jovencitos hasta hombres mayores de sesenta años volteaban a verla pasar. Algunos se atrevían a decirle algo, otros en silencio. Muchos conocidos se atrevieron a insinuarse empezando por el licenciado que tramito su divorcio y terminando por los esposos de algunas de sus amigas.
<<Voy a dar la batalla>> pensó para sus adentros. Ella tendrá juventud pero yo tengo algo más. Lo conozco como la planta de mi mano y creo que si lo hago entender que solo yo puedo darle el placer del incesto, será mío.

Se propuso de inmediato la tarea de conquistarlo pero no sabia como. Empezó espiándolo a todas horas. Cuando dormía, cuando estudiaba……………cuando se bañaba. Lo que vio la sorprendió pues nunca pensó que su hijo estuviera tan bien dotado. Ella solo conocía superficialmente el pene de su esposo, pero entre los dos no había comparación. De pronto sintió deseos de agarrar esa verga y examinarla centímetro a centímetro, metérsela en la boca y tragar su semen. Recurrió a lo que toda mujer hermosa recurre para conquistar a un hombre, a su belleza. Empezó a andar con ropa más ligera, a veces descaradamente tomaba poses que le enseñaran a su hijo lo que tenía para darle. El en un principio no reacciono y después evitaba mirarla cuando ella exponía demasiado. Así llevo la táctica durante dos semanas hasta que el le dijo un día.
-mami.
-Si dime mi amor.
-no podrías andar un poco mas cubierta en casa.
Ella se hizo la sorprendida.
-¿Crees que ando muy atrevida?
-No es eso, es que acuérdate que soy hombre.
¡Ahora es cuando! Pensó Susana.
-¿acaso te excita ver a tu madre ligera de ropa?
-Bueno……maaaa…….eres muy hermosa y a cualquier hombre excitarías, pero yo soy tu hijo y no pienso en esas cosas, pero seria mejor que no me provocaras esos pensamientos.
-¿tienes miedo?
-¿a que?
-A eso, al incesto?
La pregunta era directa, sin tapujos. Adrián no supo que contestar.
-Bueno…..maaa……esss queeee…….yo………no……..seee.
-Con lo modernos que son ahora los jóvenes y se asustan a lo primero que se sale de lo normal.
-Bueno……….es que………..no……he pensado………..nunca en………eso.
-Pues yo si- le contestó Susana- levantándose y dejando a su hijo en un mar de dudas.
Adrián sentía que el mundo le daba vueltas, no entendía porque su madre le había tocado ese tema tan escabroso y ni aun así se atrevía a pensar en ella como mujer. Lo único que se le ocurrió fue poner distancia entre los dos para tratar de aclarar sus pensamientos. Durante tres días estuvo lo menos posible junto a ella y por lo general con alguien más entre los dos. Su cerebro era un caos hasta que de pronto acepto que su madre era muy hermosa, que era una real hembra, que daría un gran placer a cualquier hombre……….. Que la deseaba. Entonces la situación se invirtió. Adrián empezó a espiar a su madre. Cuando caminaba en la calle, cuando se vestía en su recamara, cuando se bañaba, hasta cuando iba al toilet. Y lo que vio le gusto. Un cuerpo hermoso, blanco, unas tetas grandes con venas azulosas, un culo maravilloso. De pronto se pregunto << ¿Qué edad tendrá mi madre?>>
Susana se dio cuenta de la evolución de su hijo y cuando lo descubrió espiándola se esmero en enseñarle sus mejores ángulos. Quería volverlo loco de pasión, que la deseara como ella lo deseaba a el. Pensaba día y noche en como abordaría la situación para que el aceptara ser su amante y en las noches se masturbaba pensando en su hijo y leyendo relatos eróticos de incesto. De pronto una situación encamino las cosas.
Cada mes venia el abogado de su marido a darle el cheque de la pensión y preguntar que hacia falta en la casa. A veces susy le enseñaba las cosas que había que cambiar o renovar y dos o tres días después venían operarios a trabajar o llegaban las cosas nuevas. Susy decidió que había que cambiar el aire acondicionado del cuarto de Adrián y la televisión de su recamara por lo que le enseño al abogado los equipos a renovar.

Ese día susy traía puesta una camiseta de licra escotada donde se le marcaban sus pezones y una falda corta ajustada que marcaba sus formas. El abogado al verla se le fueron los ojos y tomó una actitud galante y conquistadora. Adrián no lo soportó y le invadieron unos celos enormes. No es que fuera la primera vez que pasaba esto, pero ahora no estaba dispuesto a tolerarlo. En cuanto consideró que el abogado ya estaba de mas le dijo con voz áspera.
-¿Qué no tiene nada que hacer en otro lado?

El abogado y susy se quedaron sorprendidos, Adrián nunca se había comportado asi.
-Si joven……tengo mucho trabajo y este es uno de ellos………pronto traerán los nuevos equipos y se llevaran estos- dijo el abogado despidiéndose de ellos.
Cuando quedaron solos se miraron a los ojos y de pronto Adrián se encerró en su recamara por espacio de varias horas. Susy dejó que la cosa se calmara un poco y espero la hora de la cena, cuando ya estaban solos, entonces le pregunto.
-¿me puedes decir que te paso hoy?
-¿A mi? Nada.
-Como que nada, te pusiste como un energúmeno con el licenciado.
-Bueno……..es……..que el……….nada mas esta viéndote y coqueteando contigo.
-¿Y?
-Bueno……..eres mi madre y no me gusta que cualquiera trate de ligarte.
-Tu sabes que el es soltero.
-Pero eso no le da derecho de tratar de ligarte.
-¿Y si viniera con buenas intenciones y quisiera casarse conmigo?
Adrián bajo la mirada y se quedo con la vista en el piso. No dijo nada durante unos segundos lo que hizo un largo silencio que Susana rompió de pronto.
-¿Por qué no lo reconoces?
-¿Que cosa?
-Que me deseas tanto como yo a ti, que me espías día y noche como yo a ti, que quisieras poseerme como yo a ti.
-¡Eso no es posible, somos madre e hijo!
-¿Y?
-la sociedad nos repudiaría, no podríamos hacer publico la relación y tal vez nos meterían a la cárcel.
-¿Y quien tiene que saberlo?
-¿Cómo?
-¿Qué quien tiene que enterarse de lo que pase entre tu y yo?
-¿Y si te embarazo?
-para mi seria la alegría mas grande de mi vida. Mira hijo, quise a tu padre y mucho, pero ese amor no se compara con lo que siento por ti. Lo hagamos o no siempre te amare porque soy tu madre y tú eres parte de mi cuerpo. Si lo hacemos será lo más maravilloso que me pase en la vida, si no, seguiré siendo la madre que tanto te quiere y daría su vida por ti.
Adrián se quedo callado y de pronto se puso a llorar, sus lágrimas fueron copiosas y se sintió desvalido.
-¡No soporto más, es más fuerte que yo! He luchado contra ello todos estos días pero no puedo evitarlo.
Susana comprendió que ese era el momento y se acerco a el, tomo su cara entre sus manos y lo beso en la boca. Un beso suave, tierno, que poco a poco fue subiendo de intensidad, de pronto sus lenguas se trenzaron y la pasión los atenazo. Susana lo tomo de la mano y lo llevo a la sala donde se sentaron muy juntos.
-mira mi amor, yo se que esto es demasiado fuerte pero a los dos nos ha pasado y creo que no debemos rechazarlo. Mi vida ha sido algo triste y este amor la puede llenar para siempre, aunque dure poco, pues entendería que tú quieras casarte y formar una familia. En el sexo no soy una experta pues tu padre es más bien mojigato, pero no quiero morir sin experimentar el placer en todas sus formas y ¿Quien mejor que tu para disfrutarlo? Aparte del placer sexual tendría el placer del incesto, acrecentado por el gran amor que te tengo.
-mamá………yo tampoco soy un experto.

-¿Cuáles son tus preferencias sexuales?
-¿Cómo?
-¿No te gustan los hombres?
-Claro que no ¿Por qué me preguntas eso?
-Porque tengo mis dudas respecto a tu padre.
-Pues no, no me gustan. Me gustan las mujeres como tu. Maduras, altas, blancas y hermosas.
-¿hasta donde esta dispuesto a llegar conmigo?
-hasta donde tu quieras, estoy dispuesto a todo.
-Yo tengo muchas fantasías que me gustaría realizar.
-pues estoy dispuesto a cumplírtelas.
De pronto se dieron cuenta que estaban hablando de mas, que ya todo estaba dicho, que ya nada los detendría. Susana tomo a su hijo de la mano y lo llevo a su recamara, el se dejo conducir como cuando era un niño y ella lo sacaba a la calle, con todo el amor, con toda la confianza de que ella lo haría feliz.

Al llegar a la recamara prendió la lámpara del buró y se volteo a el mirándolo a los ojos y lo que vio le gusto mucho. Vio un amor inmenso, verdadero y lleno de admiración hacia ella. Lo beso en los labios y el respondió con pasión, sus lenguas pasaron de una boca a la otra como buscando donde anidar y las sensaciones los atraparon en una espiral de placer. Procedieron a desvestirse y quedaron desnudos casi al mismo tiempo, sorprendiéndose ambos de sus maravillosos cuerpos, "que bella es mi madre" pensó Adrián al ver sus erectos senos, su vientre plano, su suave piel y sus hermosas caderas. "Que hermoso es mi hijo" pensó Susana al ver su poderoso torso, sus fuertes brazos, su estomago de lavadero y su erecto pene que apuntaba al cielo buscando donde verter su esperma. Adrián reconoció que jamás había tenido una mujer de esa categoría. Ni sus amigas de universidad tenían el cuerpo y la belleza de su madre, a pesar de ser mucho más jóvenes. Al sentir su piel y oler su aroma sintió entrar en otra dimensión, en la de lo prohibido, en la de lo divino, en la de los dioses. Susana entro en acción por instinto. Recordando lo que veía en los videos porno se hinco ante su hijo y tomo su pene entre sus manos observándolo desde todos los ángulos de arriba abajo. Era la primera vez que hacia esto y se maravillaba de la potencia y dureza, de las marcadas venas, de la cabeza poderosa y roja por cuyo escroto botaban las primeras gotas del líquido seminal. No soportó más y llevo sus labios y su lengua a degustar las primeras gotas. Le supo un poco agrio y salado pero no solo no le desagradó si no que procedió a meterse el pene en su boca lo más que pudo y dar la primera mamada que daba en su vida, con todo su amor, con toda su ternura. Adrián sintió sensaciones que jamás había experimentado, sintió que pasaba a otra dimensión, que se habría el reino de los cielos para el.

-¡madre, esto es maravilloso!............dios, como gozo……….es la gloria.
Susana no dejaba de succionar el pene de su hijo y lo llevo al paroxismo del placer, al sentir Adrián que se iba a vaciar le dijo a su madre.
-Para por favor, no quiero venirme aun, quiero que esto dure.
Susana se detuvo, se levanto abrazando y besando a su hijo, sus lenguas se entrelazaron, sus salivas se mezclaron, se miraron a los ojos y los dos descubrieron el amor que sentían el uno por el otro y sin darse cuenta murmuraron al mismo tiempo.

-……….te amo.
Adrián recostó a su madre sobre la cama y le separo las piernas. El nunca le había mamado la raja a nadie pero ahora estaba dispuesto a todo, no tenia limites. Acerco su boca y nariz a la entrepierna de su madre y lo que olió le gustó. De pronto llevó su lengua a los labios vaginales de su madre y empezó a acariciar sus rincones más íntimos, Susana sintió una descarga eléctrica y se revolvió sobre la cama buscando no romper el contacto. En ese momento disfrutaba más que en todos los años al lado de su esposo. Fue tal su placer que rápido llego a la cima y sin darse cuenta abrió el grifo de sus jugos inundando la boca de su hijo, que no solo no sintió asco, sino que acrecentó sus caricias al interior de la vagina de su madre. Durante dos o tres minutos Susana no supo de si y cuando recupero la conciencia vio que su hijo seguía lamiendo sus partes íntimas. Le acaricio la cabeza y poco a poco lo atrajo hacia si, llevando sus labios a la boca de su hijo para besarlo tiernamente.
-Ha sido fabuloso mi amor, he disfrutado lo que nunca en la vida.
Adrián no le contestó, se retiro un poco de ella y apunto su dura verga a la entrada de la vagina de su madre, empezando la introducción. Poco a poco introdujo la mitad de su pene y en ese momento al quedar un poco erguido el y su madre se miraron a los ojos.

Ahí se dieron cuenta que esto los uniría para toda la vida. Que ya no había retorno. Que serian el uno del otro sin reservas, totalmente. Que entraban a un nuevo mundo donde solo ellos existían. Al meter la totalidad de su verga Adrián repitió quedamente.
-……..te amo…….te amo, madre.
Ella solo le decía.
-……..soy tuya hijo………tuya…….solo tuya.
Adrián empujo e inicio el mete y saca dentro de su madre y pronto los dos se elevaron de este mundo, no supieron si fueron minutos o horas pero solo sentían un inmenso placer que les llegaba en oleadas hasta que la naturaleza de los dos los hizo estallar en un tremendo orgasmo que los dejo exhaustos, agotados, felices y enamorados. Adrián se recostó al lado de su madre sin sacar el pene y se besaron y acariciaron por un rato mas hasta que su verga perdió dureza y salio de la vagina maternal lentamente, como negándose a abandonar tan placentera funda. Fue tal la relajación de sus cuerpos y mentes que a pesar que Adrián podía tener otra erección mas adelante, se quedaron dormidos en la posición en que estaban, abrazados como dos amantes, con la cabeza de Adrián entre los pechos deliciosos de su madre, esperando el nuevo día de su nueva vida, amándose intensamente.